Cepsa negocia con las tres grandes agencias de rating para emitir bonos tras su fallida OPV

La operación será de al menos 500 millones, según fuentes financieras

El objetivo es que participen los bancos fichados para volver a Bolsa

Pedro Miró, consejero delegado de Cepsa.
Pedro Miró, consejero delegado de Cepsa.

La mayor salida a Bolsa desde la de Cellnex en mayo de 2015 pinchó el pasado 15 de octubre. Cepsa quería reestrenarse en el mercado tras haber salido de él en agosto de 2011. Su único accionista desde entonces, Mubadala, uno de los fondos soberanos de Abu Dabi, quería obtener entre 1.723 y 2.322 millones de euros por vender entre el 25% y el 28,75% del capital.

La adversa situación de la Bolsa, con hundimientos del Ibex y del precio del petróleo incluidos, desaconsejó ejecutar la operación. Pero esto no será obstáculo que Cepsa se estrene en el mercado de deuda.

El consejero delegado de la compañía, Pedro Miró, aseguró en la feria del petróleo Adipec, que celebra en Abu Dabi, que están negociaciones con las tres grandes agencias de rating –Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch– con el objetivo de lanzar una colocación de bonos en el futuro para diversificar sus vías de financiación.

La misión es, por supuesto, lograr un rating de inversión. El umbral mínimo se sitúa en BBB-, pero la firma aspira a una nota superior. Su fortaleza es la controlada ratio de endeudamiento, gracias a una deuda neta de 3.001 millones a junio, que equivale a 1,8 veces su ebitda ajustado en los últimos 12 meses, concluidos al cierre del primer semestre de este año, por 1.691 millones.

Cepsa depende exclusivamente ahora del pasivo bancario, y Miró explicó que la deuda cotizada permite vencimientos más amplios. La deuda de Cepsa a cierre de junio en términos brutos (sin restar la liquidez) ascendía a 3.741 millones y paga un tipo de interés medio del 2,45%. El 89% de esos préstamos, que están en varias divisas, vence más allá de mayo de 2021, pero una parte significativa expira en 2023.

El consejero delegado de la petrolera no concretó ni el importe de la emisión ni cuándo se realizaría, pero sí confirmó que previsiblemente participarán en ella la mayor parte de las entidades contratadas para la fallida oferta de salida a Bolsa (OPV, en la jerga).

Comandados por Rothschild como asesor jefe, Bank of America Merrill Lynch, Citi, Santander y Morgan Stanley actuaron de coordinadores globales; Barclays, BNP Paribas, First Abu Dhabi Bank, Société Générale y UBS trabajaron en un segundo escalón, y finalmente BBVA y CaixaBank completaron el ejército de bancos en un tercer nivel. Los bufetes Allen & Overy y Clifford Chance se ocuparon de la parte legal.

Fuentes financieras explican que el importe de la emisión de deuda dependerá del apetito del mercado, si bien añaden que la cantidad no será inferior a los 500 millones de euros. Las fuentes consultadas interpretan esta operación como una suerte de premio de consolación ante el aplazamiento de la salida a Bolsa. Al tiempo, Cepsa no hará caja con el gasoducto que une Argelia y España por Almería, pues era una operación vinculada al estreno en Bolsa con el objetivo de reducir la deuda y contentar a los potenciales inversores. El 71% de sus préstamos están ligados a la evolución del líbor (la referencia para los créditos en dólares), el euríbor (euros) y al tipo de interés oficial del Banco Popular de China.

Pedró Miró aseguró que la OPV, que valoraba el total de la compañía entre los 7.010 y los 8.080 millones de euros según el rango de precios orientativo, se realizará cuando lo decida su accionista. Sobre esta cuestión, Musabbeh Al Kaabi, consejero delegado del área de Petróleo y Petroquímica de Mubadala, declaró que las condiciones del mercado no eran las correctas y que por eso decidieron aplazar el estreno. “Como un inversor responsable, nuestra confianza en el negocio de Cepsa, en sus directivos y empleados y la falta de voluntad de vender por debajo de nuestra tasación determinaron la final y adecuada decisión”, añadió.

Pedro Miró avisa: los impuestos desincentivan las inversiones

Ojo a la tributación. En el acuerdo firmado entre el Gobierno y Podemos para los Prespuestos Generales del Estado se especifica que se aplicará un tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades a las empresas que tributan en régimen de consolidación fiscal y también a las que no tengan filiales pero facturen al menos 20 millones de euros. Los bancos y las empresas petroleras, además, tienen el mínimo más alto: en el 18%. En concreto, se refiere a las compañías de explotación de hidrocarburos. Pedro Miró aseguró que Mubadala, el accionista de Cepsa, tiene muchas otras inversiones a las que destinar el dinero. “Nuestro objetivo es que invierta todo lo posible en Cepsa, y para ello tenemos que convencerlo”, aseguró  Miró. Cepsá pagó en impuestos el 27,9% de su beneficio en 2017.

España. Cepsa revela en el folleto de su fallida salia a Bolsa que invertirá un total de 1.350 millones de euros para sacar el máximo partido a su área de refinería en unos cinco años en España. Estima en 450 millones el dinero que inyectará en más de 100 proyectos hasta 2022. Otros 900 millones de euros están reservados exclusivamente para su refinería en San Roque.

Otros activos. Mubadala tiene activos en el sector petrolero por 41.000 millones de euros de un total de unos 200.000. Controla el 100% de Cepsa, el 64% del fabricante de polipropileno Borealis y el 51% de la gasista Dolphin.

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