BNP prevé ventas de carteras inmobiliarias bancarias por 16.500 millones este trimestre

El último informe del banco refleja que hasta septiembre se han realizado ventas por 73.500 millones

La mayor operación corresponde al Santander con la venta del proyecto Quasar a Blackstone por 30.000 millones

Fuente: Datos de BNP Paribas Real State. Elaboración propia.
Fuente: Datos de BNP Paribas Real State. Elaboración propia.

Las entidades financieras se están sumando a la venta masiva de activos inmobiliarios. Así lo refleja el último informe de BNP Paribas Real Estate en el que se prevé que en el cuarto trimestre del año las ventas de carteras inmobiliarias bancarias alcancen los 16.500 millones. Hasta ahora, se han registrado operaciones por valor de 73.500 millones y se estima que aumentarán hasta los 90.000 a finales de 2018.

“La presión que está ejerciendo el BCE sobre las entidades financieras para que no especulen con los activos que poseen en sus balances está generando una oleada de ventas de grandes carteras de activos residenciales”, aseguró David Alonso, director de Research en BNP Paribas España.

Las mayores operaciones realizadas a lo largo del año corresponden al banco Santander con la venta del proyecto Quasar al fondo de inversiones Blackstone por 30.000 millones; el traspaso del banco BBVA del Proyecto Marina a Cerberus por un importe de 13.000 millones; y la venta de CaixaBank a Lone Star del 80% de su negocio inmobiliario por 12.800 millones.

A pesar de las elevadas cifras que se destacan en el informe, éstas solo reflejan el valor nominal que el banco estima para los activos inmobiliarios que posee. Los fondos que adquieren los inmuebles suelen logran una una rebaja media del 65%, por lo que el precio final es considerablemente inferior.

“Los principales compradores son los fondos de inversión de perfil oportunista y a la hora de realizar la compra exigen unos descuentos de entre el 50% y el 80% del valor de los activos”, explicó Alonso.

La entrada de nuevos actores con apetito por el mercado inmobiliario español, como las socimis, los fondos de inversión o las joint venture en los últimos años ha provocado la compra de multitud de carteras de deuda a entidades bancarias.

“Son agentes que hace seis años no estaban presentes y con estas compras han ayudado a que los bancos reduzcan significativamente el ladrillo de sus balances y además han aumentado el control de los créditos a promotores y la gestión de edificios de viviendas en rentabilidad”, estimó Alonso.

Según los expertos, las políticas de contención al crédito, tanto a promotoras como a particulares, que están llevando a cabo las entidades financieras, junto con el desarrollo de promociones en ubicaciones con demanda real y los buenos ritmos de comercialización "disipan la amenaza de una nueva burbuja en el sector".

Para 2018, BNP Paribas prevé un crecimiento del 2,6% en el mercado inmobiliario residencial en España frente a una media del 2% en Europa. "Las buenas perspectivas que sigue manteniendo la economía española en el corto y medio plazo intuyen un incremento de la demanda de viviendas, apoyadas por las favorables condiciones hipotecarias, lo que unido a los niveles limitados de la oferta actuales, contribuirá a la estabilización de los precios o incrementos moderados en los mercados más consolidados", consideró el directo de Research de BNP. 

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