Las dos décadas del Ibex para volver a la casilla de salida

El selectivo permanece en los mismos niveles de hace 20 años

Desde 2008 otros índices como el Dax alemán han doblado su valor

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Hace justo 10 años la Bolsa española vivió la semana más negra de su historia. Entre el 6 y el 10 de octubre de 2008, el Ibex 35 se desplomó un 21%. El viernes de esa semana negra, el selectivo pasó de 9.903 a 8.998 puntos. 10 años después, el índice de referencia se mueve en la misma horquilla. El viernes pasado cerró en 9.253 puntos. Han sido 3.650 días de un interminable movimiento lateral. Para este viaje no hacían falta alforjas, que diría el refrán.

El Ibex 35 es uno de los pocos índices bursátiles que no registra avances en estos 10 años. A pesar de la dureza de la Gran Recesión, el indicador de referencia en EE UU, el S&P 500 ha triplicado su valor en este tiempo. El Dax alemán ha doblado y el Ftse británico se ha revalorizado un 80%, pese al referéndum a favor del brexit.

Lo llamativo del Ibex 35 es que si se echa la vista otros 10 años atrás se descubre que en el tercer trimestre de 1998 el selectivo cotizaba en unos niveles similares. Es decir, la idea que la Bolsa es una inversión rentable a largo plazo queda en entredicho.

Ha sido mucha el agua que ha pasado bajo el puente en estas dos décadas. La burbuja de las puntocom, en la que la filial de contenidos online de Telefónica, Terra, llegó a valer más que su matriz (para luego desplomarse y desaparecer). La posterior burbuja inmobiliaria, que llevó a una constructora como Astroc a capitalizar más de 8.200 millones en Bolsa (para luego desplomarse y desaparecer).

Y su correlato con la crisis bancaria durante la cual Banco Popular, considerado durante años como uno de los bancos más solventes del país llegó a valer 19.500 millones de euros, para acabar siendo adquirido por Banco Santander por un euro, para evitar su quiebra. Bankia, que también estuvo en el Ibex, sí que tuvo que ser rescatada, con la inyección de más de 12.000 millones de dinero público.

Los inversores más puristas suelen recordar que el Ibex 35 es un índice que no recoge la distribución de dividendos de las compañías que forman parte del mismo, como sí hacen otros selectivos. De hecho, analizando el Ibex Total Return, en los últimos 10 años la revalorización habría sido del 64%.

Pero ese argumento es válido solo en parte. Desde su creación en 1992, el Ibex 35 se ha convertido en reflejo de la Bolsa española, en el indicador que miran los inversores de todo el mundo. Además, en las últimas décadas se han creado diferentes fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés), fondos indexados y bonos estructurados que están referenciados a la evolución del selectivo.

No es fácil dar una única explicación al pobre comportamiento del Ibex en los últimos 20 años. Tal vez, la primera causa sea su composición, donde banca ha tenido y continúa ostentando un enorme peso en relación a otros índices. Los problemas vividos por el sector tras la caída del Lehman Brothers, la crisis de deuda, el rescate a la banca y en los últimos años las dificultades para obtener ingresos en un entorno de tipos cero explican en gran medida esta pobre evolución.

A cierre de 2008 seis bancos componían el selectivo: Santander, BBVA, Popular, Sabadell, Bankinter y Banesto. A punto de cumplirse una década algunos han desaparecido tras ser adquiridos y su lugar lo han aprovechado otros de manera que el número permanece inalterable (Santander, BBVA, Bankinter, Sabadell, Bankia y CaixaBank). Es decir, el peso de la banca sigue siendo muy elevado.

Esta composición contrasta con la de otros como el Dax en el que la presencia del sector financiero se reduce a dos aseguradoras (Allianz y Münchener Rück) y un banco (Deutsche Bank). Lo que más predomina en el índice son farmacéuticas y firmas relacionadas con la salud –favorecidas por el envejecimiento de la población– así como fabricantes de coches y compañías industriales con un marcado perfil exportador.

De los 35 valores que componían el selectivo hace 10 años, 24 de ellos continúan manteniendo su presencia. Algunos como BME, Abengoa, Sacyr o OHL han salido, pero siguen su recorrido en Bolsa, mientras otros como Abertis, Iberdrola Renovables o Unión Fenosa han sido absorbidos.

Telefónica e Inditex representan la cara y la cruz en estos 10 años. Mientras la primera ha perdido un 51,7% de capitalización, la del grupo textil se ha multiplicados por siete, pasado de los 11.700 millones a los 79.200. A día de hoy es la firma española que más vale.

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