Banca March pone fin a las decenas de salidas de ejecutivos iniciadas en 2016

La firma balear ha eliminado sus redes pseudoagenciales y filiales al considerarlas un riesgo reputacional

El presidente de la entidad da por acabada la transformación del banco impulsada tras su llegada hace tres años

Juan March, presidente de Banca March
Juan March, presidente de Banca March

Banca Marcha ha puesto casi el punto y final a la salida de ejecutivos de la entidad, que se ha ido produciendo como un continuo goteo desde mayo de 2016, coincidiendo con el nombramiento entonces de un nuevo consejero delegado, José Luis Acea. La entidad que preside Juan March de la Lastra solo está a la espera de que tres ejecutivos abandonen en los próximos meses la firma para cerrar por completo una etapa que ha supuesto grandes cambios en los principales equipos comerciales y puestos directivos.

En total, en algo más de dos años han abandonado la entidad alrededor de 50 banqueros sénior, en parte, según apuntan fuentes financieras, motivadas por el propio banco, tras decidir dar un giro casi completo a la estructura organizativa del negocio. Aunque otras salidas han sido voluntarias tras ser fichados estos equipos por otras entidades que pretenden potenciar su banca privada.

El cambio de modelo de Banca March ha sido impulsado por el actual presidente tras asumir el cargo en julio de 2015, y por el consejero delegado, lo que ha desembocado en esta desbandada, en unos casos con salidas voluntarias y en otras promovidas por la institución de origen mallorquín.
Pese a estas salidas, que han nutrido de equipos a UBS, Bankinter, Banco Sabadell y Diaphanum (la sociedad de valores que crearon hace dos años exdirectivos de Andbank y Banca March), Banca March ha logrado incrementar en estos dos años su plantilla tanto en el área de banca patrimonial como en el de mercado de capitales, según datos de la entidad.

La plantilla del banco, de hecho, se ha incrementado también hasta junio de este año en 50 personas (tendencia contraria a la del sector), al alcanzar los 1.837 empleados, y hasta finales de año habrá unas 25 más.

Las áreas donde más ha crecido el equipo ha sido precisamente en banca patrimonial, una de las principales patas del negocio de Banca March, y también donde más ejecutivos han salido tras el cambio de estructura de esta división. En la actualidad cuenta con una plantilla de 101 ejecutivos, frente a los 89 de diciembre de 2017, o los 75 que tenía en mayo de 2016.

La importancia de esta pata del negocio es lógica, aporta el 30% de los ingresos del banco, lo mismo que banca minorista, mientras que banca corporativa y empresas suma el 40%.

Los últimos en dejar la institución de origen mallorquín han sido Anna Olsina, hasta hace unos meses directora territorial y número dos de banca privada en Valencia, que ha sido fichada por Andbank; Javier García del Moral, que era el responsable de la oficina valenciana, y su entonces segundo de abordo, José Luis Gandía. Ambos han sido fichados por Bankinter junto a su red de agentes.

Con la llegada de Juan March de la Lastra a la presidencia la entidad decidió abandonar su hasta entonces modelo de negocio mixto iniciada por el anterior equipo directivo, que suponía la convivencia de un asesoramiento directo a los clientes con una red agencial en las áreas de banca patrimonial y banca corporativa (M&B y mercado de capitales), para centrarse en un modelo de asesoramiento totalmente interno.

El objetivo que persigue Banca March, apuntan fuentes de la entidad, es acabar con las redes pseudoagenciales por los riesgos reputacionales que conllevan. Pretende así eliminar el conflicto de intereses. “Este modelo de negocio es coherente con la visión de una relación a largo plazo con nuestros clientes y a la sensibilidad al riesgo reputacional que tiene una empresa familiar como es Banca March”, recuerdan en la institución.

Recuerdan que una de las primeras decisiones de Juan March en 2015 fue la de revisar a fondo toda la organización del banco. La razón era que algunas de las áreas de actividad críticas para la cuenta de resultados del banco estaban en retroceso, e incluso algunas en pérdidas y con retrasos en la implantación de medios tecnológicos, en ofertas y asesoramiento.

Este fue el principal motivo por el que el presidente decidió eliminar las redes pseudoagenciales y filiales, puestas en marcha por el anterior consejero delegado, José Nieto. El banco, así, optó por deshacer la participación en una filial desde la que se realizaba el negocio de corporate finance y se prescindió del equipo que se había fichado hacia años de Banesto para crear una filial de mercado de capitales, con seis personas, explican fuentes financieras, que recuerdan que al final nunca llegó a crearse.

También se decidió vender la participación que el banco tenía en 360 Corporate, creada en 2011, a sus socios y esta actividad se pasó a desarrollar por la propia entidad bancaria. Lo mismo sucedió en mercado de capitales, donde existía una estructura redundante con la del banco, apuntan fuentes de March. Este cambio conllevó la reciente salida de su entonces responsable, Álvaro Bergasa, y la del resto de su equipo.

En el área de banca patrimonial sucedió algo similar, al existir una red que funcionaba como pseudoagentes, bajo la responsabilidad de Hugo Aramburu. Así, en mayo de 2016 el banco decidió cambiar esta estructura y deshacer la red, para lo que se nombró responsable a José Luis Santos en sustitución de Aramburu.

El banco asegura que estos cambios buscan adaptar la entidad plenamente a la normativa Mifid 2. El 95% de la plantilla, de hecho, ya cuenta con el certificado exigido por esta norma para asesorar a los clientes.

La entidad financiera destaca que tras los cambios en banca privada y patrimonial ha logrado incrementar sus clientes en un 18,6% en 2017 y en un 19% entre enero a junio de este año.

Otras claves de la estrategia de la entidad balear

Demandas. Banca March ha presentado demandas contra UBS y Diaphanum por la salida de varios banqueros sénior provocada por el cambio de estructura de la entidad bancaria.

Rotación. Banca March cuenta con uno de los ratios de rotación de su plantilla más bajos de la banca española. En lo que va de año está se eleva al 1,6% del total de los trabajadores de la entidad. En 2017 este grado de rotación se elevó al 2,26%. En otras entidades como Santander este ratio se eleva al 13,35%. en el caso de Bankinter es del 4,90%, en Abanca del 3,20%, BBVA del 1%, o de Bankia, del 0,74%.

Filosofía de Banca March. La cultura de esta entidad familiar pasa por no necesitar la creación de filiales, y dar servicio desde dentro del banco. “No necesitamos free lancers”, recuerdan siempre que pueden fuentes de la entidad financiera.

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