Guardiola calcula en 50.000 millones las pérdidas de las ayudas a la banca para el contribuyente

Pide equilibrar las 'reglas del juego' entre banca y 'bigtech' como Google o Amazon

Defiende la necesidad de reconstruir la confianza y la imagen de la banca

El consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola (c), durante su comparecencia en la Comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate de la banca, hoy en Madrid.
El consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola (c), durante su comparecencia en la Comisión del Congreso que investiga la crisis financiera y el rescate de la banca, hoy en Madrid. EFE

El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaume Guardiola, ha asegurado este martes que el traslado de la sede social de la entidad financiera de Cataluña a Alicante el pasado octubre "frenó la salida de depósitos" de los clientes.

Durante su intervención en la comisión de investigación sobre la crisis financiera en el Congreso, el número dos de Banco Sabadell ha subrayado que la entidad cerró el mes de diciembre con más depósitos de los que tenía en septiembre. Ha declarado que parte de los clientes que sacaron su
dinero "temían" perder el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD) en caso de que la independencia se materializara y, por tanto, hubiera una doble legalidad.

"No hubo política", ha defendido Guardiola, señalando que el consejo de administración tomó la decisión pensando "en los accionistas y depositantes.Es tan obvio como que la cotización se recuperó", ha añadido, ante las preguntas de los diputados.

El consejero delegado ha subrayado que la salida de depósitos fue homogénea tanto en Cataluña como fuera de la comunidad autónoma. 

Sus declaraciones coinciden con el anuncio de Agbar de volver a situar su sede en Cataluña 11 meses después de trasladar su domicilio social.

El número dos de Sabadell también declaró en esta comisión a preguntas de los diputados que las ayudas públicas al sector financiero que no se recuperarán ascenderán a unos 50.000 millones de euros. El "erario público a fondo perdido" será de unos 50.000 millones de euros, manifestó. 

Se trata, expuso, de alrededor del 5% del PIB, que comparado con el coste público de la crisis en otros países "a lo mejor no es muy grande". En todo caso, reconoció que "cualquier apelación a los contribuyentes para una rescate del sistema financiero es una aberración". En este sentido, recordó que con la nueva regulación lo que se pretende es tener "suficientes" fondos constituidos en los bancos para poder cubrir las necesidades.

A esta cifra, no obstante, hay que sumar las aportaciones realizadas por las entidades financieras sanas para ayudar a las que tenían problemas, por una cuantía que asciende a 20.000 millones de euros.

Guardiola también ha presumido de la "rapidez" con la que la entidad que preside detectó la dirección de la crisis en 2007 y rediseñó su actividad con un cambio claro en la estrategia corporativa y comercial, que pasaría a centrarse en la captación de depósitos en detrimento de la concesión de créditos.

"Sabadell era un banco muy concentrado en la vida de las pymes y, por tanto, en la concesión de crédito más que en los depósitos. Cuando se cerró la vía de la financiación mayorista, el banco vio la necesidad de adaptarse para incorporar ahorro de depositantes individuales y particulares", ha precisado.

El directivo ha explicado también que el rápido aumento de la morosidad llevó al sector a elevar las provisiones, lo que provocó un "importante" impacto en las cuentas de resultados de los años venideros.

Esta situación, unida al aumento de las ratios de capital requeridas por los reguladores y el mercado llevó a las entidades a iniciar numerosas actuaciones para solucionar esta situación, como la puesta en marcha de varias ampliaciones de capital o la venta de activos para generar
capital a través de plusvalías.

Para Guardiola, otro aspecto fundamental en la gestión de la crisis por parte de Sabadell fue la de iniciar la "evacuación a un ritmo elevado" de las activos dudosos o NPLs, tanto adjudicados como propios. Sabadell creó en este sentido unidades especiales como Solvia, que ha gestionado con "éxito" la venta de activos problemáticos a inversores institucionales.

Una vez se complete la venta de las últimas cuatro carteras, el directivo ha asegurado que la ratio de NPLs de Sabadell solo supondrán un 1,7% del total del balance.

La entidad también se marcó como objetivo estratégico diversificar su negocio, que se ha conseguido mediante el crecimiento de la actividad en las oficinas de representación y en sus sucursales, como con el lanzamiento de un nuevo banco en México y la adquisición de TSB en Reino Unido. De esta forma, la actividad extranjera representa ya un 30% del balance
total de Sabadell.

En suma, Guardiola considera que las lecciones aprendidas tras la crisis "han sido muchas", pero sobre todo ve destacable la necesidad de reforzar el modelo de gestión y control de riegos, así como mejorar la transparencia en el negocio corporativo y en la relación con los clientes.

LOS RETOS

El primer ejecutivo del banco catalán cree que es indispensable mejorar la rentabilidad del sector para poder garantizar sus sotenibilidad y solvencia futura. En esta línea, Guardiola ha señalado a los tipos de interés en mínimos históricos y al mayor peso de las dotaciones y provisiones
por insolvencia como algunas de sus causas.

También ha criticado la 'ola' regulatoria que, aunque ha reforzado la estabilidad financiera y fomentado la competencia, está suponiendo grandes costes para las entidades y mantiene una gran incertidumbre. "El coste es hoy muy significativo: han aumentado las obligaciones de
control o se han elevado considerablemente las inversiones en el ámbito informático", ha apostillado.

Por último, el banquero ha destacado también el entorno de "fuerte" competencia, así como la entrada de nuevos competidores como las fintech y las bigtech. De hecho, Guardiola ve a las bigtechs, como Amazon o Google, el principal competidor, por lo que pide "equilibrar las condiciones juego y evitar que las usuarios de estas firmas tengan un nivel de protección
inferior".

COMPRA DE CAM

Jaume Guardiola ha asegurado estar "satisfecho" con la adquisición de Banco CAM por un euro
en 2011, ya que ha sido una operación que ha contribuido de forma "significativa" para el banco que preside. Para Guardiola, la diferencia de esta operación con el resto que se han producido en España desde la crisis es que en su momento no existía la Sareb, el 'banco malo' creado para que las entidades con problemas transmitieran sus activos ligados al sector inmobiliario.

En este sentido, ha indicado que al resto de entidades que han recibido ayudas públicas deben sumarse las percibidas a través de la Sareb, que fue creada a finales del año 2012.

IMAGEN DEL SECTOR

Jaume Guardiola ha defendido, como también lo hizo horas antes la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, la necesidad de reconstruir la confianza y la imagen de la banca frente a la sociedad, porque los bancos forman parte de la "lista de los culpables en esta crisis" por la "mala lectura" de los niveles de concentración del riesgo.


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