Lidl empieza a vender online solo en Madrid y con productos propios de hogar y ocio

Entre la oferta no se encuentran productos de alimentación

Los clientes deben pagar un coste de envío fijo de 3,99 euros

Lidl empieza a vender online solo en Madrid y con productos propios de hogar y ocio

El canal online es ya una tarea casi obligatoria para los operadores de la distribución, incluso para las cadenas más agresivas en cuanto a su modelo de fijación de precios. Una de sus máximos exponentes, los supermercados de origen alemán Lidl, ya han comenzado a operar su canal de comercio electrónico, aunque de manera limitada y en pruebas, convirtiendo a España en el quinto país de Europa en el que Lidl lanza un servicio de comercio electrónico tras Alemania, Holanda, Bélgica y República Checa.

El servicio se puso en marcha en la mañana del lunes a través de la web lidlonline.es, y solo contempla entregas en la Comunidad de Madrid, aunque la previsión de Lidl es extenderlo al resto de la península cuando termine las pruebas en esta región.

La limitación también alcanza a los productos disponibles, ya que por el momento no están disponibles productos de alimentación, algo que la compañía no contempla por el momento. De hecho, en su tienda online alemana tampoco vende alimentación, aunque su gama de producto supera las 30.000 referencias, incluyendo colchones o vinos.

Según se puede observar en su web de venta online, de momento solo están disponibles artículos para el automóvil, y el jueves se incorporarán artículos de cocina y de ropa deportiva, siempre de sus marcas propias, como Silvercrest, Esmara, Crivit, Parkside o Florabes. Los artículos disponibles en este canal serán los mismos que los que se venden en las tiendas físicas, y de hecho solo serán enviados a domicilio una vez que estén disponibles en los establecimientos de la compañía.

Lidl gestionará los pedidos a través de un almacén externo ubicado en Seseña (Toledo), desde el que se coordinará todo el proceso logístico, en el que contará con la colaboración de Seur. El usuario deberá pagar un coste de envío fijo de 3,99 euros, independientemente del número de productos que compre o de su coste final, y el plazo de entrega es de tres días laborables. El servicio no permite la recogida ni devolución en tienda física, y el método de pago se limita a tarjeta de crédito o débito.

“La tienda online permite a Lidl abrir un nuevo canal de venta e interacción con el cliente y acercar su oferta a más consumidores españoles, especialmente a aquellos que a día de hoy no disponen de un establecimiento cercano y que, de este modo, podrán adquirir muchos de los productos estrella de Lidl con mayor facilidad”, informa la compañía en un comunicado.

La cadena de supermercados cuenta con una cuota de mercado en España del 4,9%, tras ganar siete décimas en el último año. Su red supera las 550 tiendas, diez plataformas logísticas y 13.000 trabajadores en el país, y alcanzó los 3.594 millones de euros de ventas en España en el último ejercicio.

El movimiento de Lidl se produce en plena revolución digital en el sector de la distribución. El líder en el ámbito de la alimentación, Mercadona, tiene a prueba en Valencia su nuevo modelo de canal online, que tendrá sus propios centros logísticos y de preparación de los pedidos. El Corte Inglés también dio un paso adelante en este canal, con la posibilidad de entregar los pedidos en el mismo día del pedido en toda España. Dia, por su parte, combina una alianza con Amazon junto a su propio sistema. En 2017, este modelo de ventas le generó unas ventas de 58 millones de euros y su idea es multiplicar esa cifra por seis en los próximos cuatro años.

Todas ellas se han topado con el reto de gestionar las entregas de la alimentación fresca, el principal quebradero de cabeza para la venta online. Algo que se ahorrará Lidl, cuya estrategia en los países del norte de Europa en el ámbito online, y la que comienza a trazar en España ha sido mucho más modesta. Los costes que conlleva el canal, y la aún dudosa rentabilidad, son riesgos que la cadena de descuento prefiere evitar para mantenerse fiel a su exitoso modelo físico.

Prepara su desembarco en la red en Reino Unido

Crecimiento. El Reino Unido es otro de los grandes mercados que Lidl tiene en Europa. Es la cadena de supermercados que más rápidamente crece en ese país, con una cuota del 5,4% según Kantar Worldpanel, siendo ya la séptima del ranking. Sus ventas allí alcanzaron el año pasado los 6.800 millones de euros, y su red alcanzó las 700 tiendas. Allí, Lidl ha creado la sociedad Lidl Digital Logistics, lo que ha abierto las especulaciones sobre una próxima apertura de un canal online en el país. Reino Unido es líder en Europa en la compra online a supermercados, con una cuota cercana al 8%. En España, por ejemplo, no llega al 2%.

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