Jordi Costa: “Las centrales podemos ayudar a optimizar las compras públicas”

La patronal de las centrales de compra representa a 127 entidades de este tipo que operan en 21 subsectores

Su presidente apuesta por las alianzas entre las centrales de menor tamaño para que puedan prestar más servicios

Jordi Costa, presidente de Anceco
Jordi Costa, presidente de Anceco

Por centrales de compras suelen entenderse grandes asociaciones de empresas que unen sus fuerzas para comprar a proveedores a un precio más competitivo. Ejemplos hay de grandes centrales, como Euromadi, centrada en el sector de la alimentación y cuyos asociados facturan al año más de 18.000 millones de euros.

Sin embargo, su caso no es el más extendido. Detrás de buena parte de las centrales de compras que operan en España están pequeñas empresas que intentan competir en el mercado con las grandes corporaciones, y el sentido de este tipo de entidades ya va más allá de la mera adquisición conjunta. Así lo explica Jordi Costa, presidente de la de la Asociación Nacional de Centrales de Compra, Anceco, que aglutina a 127 entidades de este tipo que operan en 21 subsectores, representantes de 19.000 empresas y 31.200 puntos de venta.

¿Cómo está cambiando el sentido de las centrales de compra?

En España, este tipo de entidades se desarrollaron entre los años 70 y 80, por lo que en este momento la mayoría tiene más de 20 años de existencia, y tienen un futuro claro y largo, pero han de seguir transformándose. Nacieron en su día para ayudar a pequeñas y medianas empresas a mejorar sus compras y su gestión.

En este momento la compra es una parte esencial de los servicios, pero deben tener muchos más. En países como Alemania o Francia, las centrales van añadiendo más valor a sus asociados y aportando mas servicios. En España estamos en ese proceso.

¿Qué otros servicios deberían dar?

Durante estos últimos años se han ido añadiendo marketing, logística, y ahora lo que está más al rojo vivo es la parte financiera. Las grandes centrales a nivel europeo se han movido para llegar a acuerdos con entidades financieras y gestionar de forma más óptima toda esa parte dentro de las centrales. El objetivo es agilizar el movimiento de dinero: para pagar mejor y mas rápido, recibir mejor el dinero de los asociados... La central tiene el conocimiento de lo que necesita el asociado, y por eso puede ofrecerle los servicios que realmente necesita. Eso existe en Europa, y aquí lo vamos a hacer cada vez más.

Ese parece un servicio destinado a grandes centrales, pero la mayoría son pequeñas.

Por eso abogamos por que se unan para buscar este tipo de servicios. Si individualmente no puedes, únete a otra central, busca alianzas estratégicas. En Alemania o Francia están más evolucionados, nos llevan 20 años de ventaja, aunque la vamos recortando. Allí se han centrado más en la parte financiera, en la formación, que es esencial... En España, la toma de decisiones es más lenta y estamos más enfocados todavía a las compras.

Si cada vez más empresas se unen a centrales, y estas se alían con otras, ¿no puede haber un riesgo de excesiva uniformidad de precios o servicios?

La probabilidad de llegar a una situación así es muy baja. Se trata de dar una salida a pequeños negocios para que estos puedan competir con las grandes compañías. El objetivo es tener mejores costes para ser mas competitivo y poder estar en el mercado.

Dicen enfocarse a pymes pero hay centrales de compras con compañías que facturan cientos de millones, como Euromadi o Ifa.

Estas dos centrales han construido un modelo más cercano al que hay en Europa. Ser mas competitivo es una obligación de las empresas y todas lo buscan. Se está viendo en Francia con Carrefour y sus alianzas, Eroski está con grandes cooperativas... Depende de la dimensión que tengas en cada uno de los sectores y subsectores.

¿En qué elementos que dependan de ellas pueden mejorar las pymes?

En trabajar para un cliente del siglo XXI. Han cambiado muchísimas cosas en los modos de comprar, de encontrar información, de pagar, de consumir... Eso modela a un consumidor más exigente y también más infiel. Si quieres llegar a él no puedes hacerlo con fórmulas que existían antes sin internet. La tienda, en el caso del comercio, tiene que ser algo que inspire e invite a seguir comprando. Hay oportunidades: trabajar la omnicanalidad, especializarse, ofrecer un trato exquisito...

Según sus datos, en 2017 los ingresos de las empresas adheridas a sus centrales crecieron un 6.8% y prevén que en 2018 crecerán un 7,2%. ¿Mantienen la estimación?

Las opiniones que nos llegan de nuestros asociados es que en 2018 seguiremos creciendo, no hay sector que pinche y en general todos van mejor y algunos, mucho mejor. Ahora hay bienes que funcionan muy bien, como todo lo ligado a la construcción, y la alimentación sigue creciendo a un ritmo más estable. Las perspectivas siguen siendo buenas.

La central conoce mejor que nadie a sus asociados y puede ofrecerles más servicios que las compras conjuntas

¿Qué sectores presentan un mayor potencial a futuro?

Si tuviera que mojarme, diría que el sector logístico. Ahora mismo tiene mucho movimiento, y aún debe ir cambiando y mejorando cada vez más. Hay zonas que se están quedando sin espacios logísticos para gestión de producto acabado, y en los centros de las ciudades su operativa también va a cambiar. Todo depende de cómo evolucione la economía. Hoy la construcción funciona bien pero hace pocos años no. También de cómo será el crecimiento económico en los próximos años. Son siclos. Hay subsectores estables, como la alimentación, y otros menos.

¿Cómo valoran una hipotética subida de impuestos a las empresas?

Sinceramente, creemos que este no es el momento adecuado para acometer una subida de impuestos. El Gobierno intenta recaudar más para invertir en la economía. Pero si analizamos cualquier compañía, las cuentas se pueden mejorar de dos formas: con más ingresos o racionalizando los gastos. En el sector público no me refiero a aspectos cruciales como sanidad educación. Me refiero a otros aspectos como la gestión de las compras, que es mejorable. Nosotros tenemos experiencia en este campo y podemos ayudar, y nos ponemos a disposición de las administraciones si así lo quieren. Ya hemos solicitado una reunión con la secretaria de Estado de Comercio [Xiana Méndez Bértolo]. Ayuntamientos y otras entidades públicas han creado centrales de compras, pero nos sorprende que no se comuniquen con nosotros.
Podríamos ayudar en esa optimización del gasto. Si se suben impuestos, las empresas van a parar inversiones o contrataciones y los efectos serán los contrarios a los que se pretenden.

¿Qué otras peticiones le quieren trasladar a la secretaria de Estado?

Una cuestión fundamental para nosotros, que es perseguir más a los infractores y la venta ilegal. Somos el tercer país a la cola en la recaudación del IVA. Perseguir más las falsificaciones para jugar en las mismas condiciones. También reducir la burocracia. Un país necesita procedimientos para hacer las cosas, pero la burocracia lo ralentiza todo. Pedimos más agilidad en los procesos de la administración, y también una mirada más a largo plazo y estabilidad normativa.

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