PwC dice que alertó tres veces en 2016 de sus dudas sobre la viabilidad de Popular

El auditor del banco durante 35 años afirma que las dudas se señalaron en un "párrafo de énfasis"

Ron y Saracho comparecen este jueves en el Congreso

Emilio Saracho, el expresidente de Banco Popular, durante la última Junta de Accionistas de la entidad
Emilio Saracho, el expresidente de Banco Popular, durante la última Junta de Accionistas de la entidad EL PAÍS

Día clave para intentar descifrar que ocurrió durante los últimos años de Banco Popular y, sobre todo, en los últimos meses, para que la entidad que llegó a ser la más rentable y eficiente de Europa fuese la primera en ser intervenida bajo los nuevos criterios de la Junta Única de Resolución (JUR) el 6 de junio de 2017, y vendida horas después (7 de junio de 2017) a Santander por 1 euro.

Los expresidentes de Banco Popular, Ángel Ron y Emilio Saracho, comparecerán hoy, en la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis financiera. Además, el 18 de julio acudirá a la comisión Rodrigo Echenique, quien también fue presidente de Popular, pero ya bajo la órbita de Banco Santander.

Mientras, ayer el presidente de PriceWaterhouseCoopers(PwC), Gonzalo Sánchez Martínez, recordó en el Congreso que la firma de auditoría expresó sus dudas sobre la continuidad del negocio de Banco Popular hasta en tres ocasiones en 2016.

Durante su comparecencia ante la comisión del Congreso, Sánchez Martínez, intentó justificar su función en el caso de Banco Popular al insistir en que su responsabilidad es velar por que las cuentas cumplan con la normativa, no formularlas al ser ésta tarea del administrador. Afirmó que la firma si bien nunca detectó irregularidades que les llevara a presentar salvedad alguna en las cuentas, su informe de auditoría “no fue un informe sin alertas” ya que advirtieron de “dudas en ciertos aspectos del negocio”.

Alegó que las dudas sobre la salud de la entidad se manifestaron en marzo, con motivo de la ampliación de capital de 2.500 millones de euros, y en los informes semestrales de junio y diciembre. El responsable de la firma que auditó durante 35 años las cuentas de la entidad explicó que estas dudas se señalaron en un “párrafo de énfasis”, el espacio donde, según justificó, el auditor podía “llamar la atención”. “Utilizamos la alerta que teníamos”, insistió.

En este párrafo se comunicó la “incertidumbre” de posibles “pérdidas significativas” con las que podía cerrar Popular ese ejercicio, en el caso de las dos primeras advertencias, mientras que en la tercera se apuntó la posibilidad de incumplir los ratios de solvencia, a pesar de que en 2016 se cumplían.

Sin querer pronunciarse como representante de PwC sobre el proceso de resolución (“ni se nos consultó ni opinamos, lo vivimos como un espectador más”, dijo), Sánchez Martínez ha atribuido la caída final a “una hemorragia” en forma de salida de depósitos “en un período muy corto”. “El dinero es muy miedoso, y basta que le des cuatro meses para que vuele. Y si el dinero es muy miedoso, en el mundo financiero más”, dijo, destacando que “hay pocas entidades capaces de soportar una hemorragia como la que soportó Popular hasta quedarse sin liquidez”.

El presidente de la auditora se refirió a las provisiones de la entidad para decir que estas tuvieron un importe “significativo”, de 7.600 millones de euros desde 2012 con la entrada en vigor de los decretos Guindos. Reiteró que PwC “hizo todo lo que tenía que hacer”, esto es, “revisar que las provisiones que se estaban dotando respondían a la normativa aplicable en cada momento” aunque no a la futura, al ser una tarea que excede de la función del auditor.

Sobre la sanción del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) por dos infracciones graves en los trabajos de las cuentas anuales de 2012, se ha mostrado convencido de que la justicia dará la razón a la firma en tanto que se trata de "un tema formal" que no cuestiona la
opinión sobre los estados.

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