El Fondo Marguerite invierte 200 millones en un cable de fibra entre España y Brasil

Es el primer cable submarino que une Latinoamérica

Tendrá una capacidad de 72 terabites por segundo

El Fondo Marguerite invierte 200 millones en un cable de fibra entre España y Brasil

El consorcio hispano-brasileño, Ellalink, continúa imparable en su lucha por estrechar lazos entre el continente europeo y americano. Los esfuerzos de la compañía Eulalink (filial del operador de cable submarino Islalink) no se han visto mermados, por ello, continúan las obras para la construcción de un gigante de la telecomunicación. Se trata de un cable de fibra óptica que tiene como fin recorrer más de 10.000 kilómetros. Atravesará mar y tierra con la finalidad de unir las capitales de Madrid, Lisboa y Sao Paulo.
Tal es su magnitud que “el fondo de inversión francés Marguerit ya ha puesto el foco en el proyecto. La operación contará con una inversión que alcanza los 200 millones de euros y el contrato tiene subvencionados 25 millones de euros, procedentes de la Unión Europea”, aseguran fuentes cercanas a Eulalink.
Ellalink estará compuesto por cuatro pares de fibra óptica y su capacidad alcanzará los 72 terabites por segundo. Toda una revolución. Esta capacidad supondrá un aumento de transmisión siete veces superior a la que posee, actualmente, toda América Latina. Con ello, se espera reforzar las telecomunicaciones y mejorar la capacidad, la velocidad y la seguridad de datos, ya que es el primer cable que unirá España con Latinoamérica en materia de fibra óptica.
La operación aumentará en un 60% la velocidad de Internet para los distintos puntos que recorre. La encargada del tendido del cable corre a cargo de la compañía Alcatel Submarine Networks (ASN). Además, el consorcio cuenta con la presencia de tres grandes empresas: la española, Islalink, y las brasileñas, Telebrás y Cabos Brasil Europa. El cable de fibra óptica reinará un modelo basado en la neutralidad, es decir, sobre él podrán trabajar cualquier tipo de operadores.
El recorrido del cable no culmina en el país carioca. La línea pretende alcanzar tres puntos más. Por el momento, Cabo Verde y Madeira ya están confirmadas por fuentes de Eulalink. En el territorio español, Canarias no está confirmada, aunque se prevé que sea la tercera pata en la que se apoye el tendido mientras atraviesa el Atlántico.
Conexiones futuras
Telefónica- no ha querido quedarse atrás y perder su espacio en la lucha por acortar distancias entre el Nuevo Mundo y el Viejo Continente. La oportunidad ha sido para Telxius (filial de Telefónica), quien ayudado por Facebook y Microsoft, comenzó el pasado año las obras de la red de fibra óptica, Marea.
El cable transatlántico de Telefónica une las costas de Virginia con el País Vasco (concretamente, la playa de Sopelana, en Bilbao) con una longitud que asciende a 6.000 kilómetros de recorrido. Microsoft y Facebook son los responsables de proporcionar mejores conexiones durante todo el trayecto.
La capacidad de Marea supera a más del doble de capacidad a Ellalia. Con 160 terabites por segundo, está dividida en ocho pares de fibra que de 20 terabites cada una. Además, la velocidad que alcanza el 16 veces mayor que una conexión a Internet de una banda ancha doméstica.
La concesión a Telxius de Marea se refiere a la ocupación de 27.861 kilómetros cuadrados de dominio marítimo-terrestre, de titularidad estatal. 16.701 kilómetros cuadrados corresponden a la ocupación en el mar territorial, 10.868 kilómetros cuadrados forman parte de aguas interiores y 209 metros cuadrados al tramo terrestre.
El cable permite la interconexión con otros sistemas de cable submarino de todos los continentes. Además, une centros de conexión como París, Frácfort, Amsterdam y Londres.

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