Nueva Mutua Sanitaria sale de pérdidas tras ganar 1,8 millones en 2017

Aprueba un proceso de recuperación patrimonial con un horizonte de tres años

Su presidente cree que 2018 será "el año de la consolidación"

Antonio Hernández-Gil, presidente de Nueva Mutua, en una foto de archivo.
Antonio Hernández-Gil, presidente de Nueva Mutua, en una foto de archivo.

Nueva Mutua Sanitaria cerró el ejercicio 2017 cosechando un beneficio bruto de 1,8 millones de euros, en comparación con las pérdidas de 433.332 euros que sufrió el año anterior, según los datos hechos públicos por la firma aseguradora tras la celebración de la reunión de la asamblea general celebrada este viernes.

El director general de Nueva Mutua Sanitaria, Javier Rivera, explicó que "en 2017 se produjo un significativo aumento de la capacidad de generar resultados positivos de explotación". Su presidente, Antonio Hernández-Gil, afirmó que 2018 será el año de la consolidación de la recuperación iniciada el pasado año

El actual es el primer ejercicio de su nuevo plan de negocio, en el que la organización buscará consolidar el proceso de recuperación patrimonial, la equiparación gradual de la ratio de siniestralidad a la media del sector y la mejora de la sostenibilidad económica, diversificando riesgos, fuentes de ingresos, acompañada de una mejora en el control de gastos.

Este plan, según describió el grupo, se asienta sobre la perspectiva del mutualista y asegurado, ofreciendo una especialización en colectivos profesionales y en potenciar la política de productos asistenciales, mejorando y ampliando las prestaciones, al tiempo que busca intensificar
la acción comercial y lograr una mayor automatización de las tareas y procesos internos.

Mejora de márgenes

En el pasado ejercicio, Nueva Mutua Sanitaria mejoró de forma progresiva su margen técnico, con un incremento de la ratio de solvencia obligatorio de 47 puntos porcentuales, hasta el 119%. Asimismo, el capital de solvencia obligatorio (CSO) fue de 4,5 millones de euros, lo que supone
que los fondos propios para cubrir el CSO se elevaron hasta los 5,4 millones de euros.

De igual forma, la aseguradora informó de que en 2017 únicamente poseía fondos propios básicos de nivel 1, lo que implica fondos de máxima calidad y sin restricciones. Además de la mejora de los datos de solvencia, Nueva Mutua experimentó durante el ejercicio pasado una reducción
"considerable" de la ratio de siniestralidad desde el 104% del año 2016 hasta el 95%.

El año pasado entró en vigor la Directiva Solvencia II, que ha requerido un refuerzo de los requerimientos de capital, la mejora del control interno y del gobierno corporativo y un importante salto en la calidad de la información a terceros. "En 2017 se ha conseguido que los fondos propios
superen los niveles exigidos y pasen a situarse por encima del capital de solvencia obligatorio", señaló la aseguradora.

Nueva Mutua Madrileña aseguró que otro de los "grandes" esfuerzos en materia de regulación ha sido la mejora del control interno y de gobierno corporativo y la reciente modificación de ley sobre auditoría de cuentas, que ha supuesto una revisión exhaustiva de los principales
controles y procedimientos de la entidad.

Normas