Clemente Fernández: “El mercado empieza a creer en el plan de negocio de Amper”

La empresa pasará a tener caja positiva tras vender su filial en el Pacífico y realizará varias adquisiciones

Fondos y sicavs han entrado en la compañía tras la presentación del plan estratégico en abril

Clemente Fernández, presidente ejecutivo de Amper.
Clemente Fernández, presidente ejecutivo de Amper.

El Grupo Amper se ha convertido en una de las estrellas de la Bolsa Española. Sus acciones suben este año más de un 70%, concediendo a la compañía una capitalización cercana a 350 millones de euros. La empresa, de la mano de su nuevo presidente, Clemente Fernández, vive una nueva etapa de reinvención tras el deterioro y parálisis de los últimos años, con ambiciosos proyectos de crecimiento bajo su plan de negocio, presentado en abril.

El plan ha cambiado la perspectiva de Amper ante la comunidad financiera. “Cuando lanzamos el plan nos empezaron a llamar bancos de inversión y fondos de inversión para que se lo explicásemos, porque no se lo creían”, dice Fernández, quien añade que “a muchos les hemos convencido, pero otros permanecen escépticos”. Fernández indica que han entrado en la compañía fondos y sicavs, aunque todavía con posiciones que no son muy relevantes. “Ninguno supera el 1% del capital”, dice el directivo.

Además ha habido un acercamiento de inversores importantes, pero no se ha materializado entrada alguna. Fernández señala que la situación en Amper ha cambiado de una manera tan significativa en los últimos tiempos que no se va a abrir la puerta a que entre un nuevo grupo a precios más bajos. “Ahí está el mercado para entrar. Pero uno de los problemas es que si alguien quiere comprar ahora un 5% del capital de Amper, le va a costar”, dice. Además, afirma que no hay ningún plan para colocar convertibles a un precio por debajo del mercado para ningún inversor.

Con respecto al conocido inversor Eduardo Navarro, cuyo vehículo de inversión Amento es el primer accionista de Amper con un 5,9% del capital, Fernández destaca que ha colaborado con él desde hace tiempo. “De Eduardo recibimos apoyo institucional, su conocimiento y como accionista mayoritario consultamos algunos movimientos”, dice Fernández, quien añade que será básico para realizar algunas adquisiciones. En cualquier caso, señala que no ha planteado su entrada en el consejo de administración. “Su interés por la compañía es financiero y como no nos ha planteado entrar en el consejo, suponemos que está satisfecho”, explica.

En Bolsa, la evolución de Amper ha sido muy fuerte, si bien Fernández indica que si la empresa cumple el plan, la subida será mayor. “Creemos que la evolución en Bolsa es consecuencia de que el mercado empieza a creer en nuestro plan. Además, hemos firmado contratos en Perú, España y con China Steel, que son casi todo caja, y vendrán más”, dice. Fernández asegura que Amper es la empresa más barata del mercado continuo. “Si miras en las proyecciones del plan de negocio y le sumas los 177 millones de créditos fiscales que ya no caducan y que pasan a ser activos, no hay ninguna empresa que nos iguale”, señala.

Operaciones

Desde su llegada al cargo en diciembre, en sustitución de Jaime Espinosa de los Monteros, Fernández ha afrontado muchas tareas. Amper puso en marcha un plan de ajuste en todos los ámbitos, que ha incluido una reducción del coste del área corporativa de 4,5 a 2,5 millones de euros, así como la eliminación de contratos de servicios externos. De hecho, la empresa reemplazó al anterior comité de dirección. De forma paralela, Amper ha lanzado distintas iniciativas, coronadas con el plan estratégico, en el que se establece un objetivo de beneficio neto de 37,6 millones de euros en 2020, con unas ventas de 349 millones y un Ebitda de 40,6 millones. En 2018, el objetivo es alcanzar un beneficio de 10,7 millones, unas ventas de 157 millones y un Ebitda de 13,92 millones.

Fernández destaca que Amper es una empresa tecnológica y va a seguir manteniendo una foto de compañía tecnológica, aunque en estos momentos el grueso de la facturación venga del área industrial, tras la incorporación de Nervión, compra que impulsó el propio directivo. Esta división se va a utilizar como palanca, al disponer de caja positiva. La intención de Amper es utilizar esa caja para crecer en tecnología e industria, siempre en negocios con mayores márgenes. Además, contempla la opción de buscar alianzas con grupos más grandes con los que obtener más sinergias.

El crecimiento va a ser orgánico e inorgánico, con adquisiciones. Según Fernández, las compras, en su mayoría, se centrarán en el ámbito tecnológico. Amper ya tiene visualizadas más de una docena de empresas de diferentes tamaños. Como todavía no ha llegado todo el dinero de la venta de los negocios del Pacífico, se está en fase avanzada en las operaciones de menor tamaño. Cuando se cierre la operación del Pacífico, la empresa dejará de tener deuda (solo quedan 12,8 millones del tramo A de la deuda concursal) y pasará a tener más de 30 millones de euros de caja positiva, y así volver a tener capacidad de captar financiación. A partir de ahí, se afrontarán las adquisiciones de mayor volumen. Amper, que prevé cerrar la venta del negocio del Pacífico este verano, acaba de recibir como anticipo del comprador otro depósito de 3,9 millones de euros.

Con respecto a Nervión, Amper posee el 83,7% del capital, aunque su intención es ofertar a los minoritarios para llegar al 100%. Eso sí, la intención de la empresa es mantener un ratio de deuda frente a Ebitda “aceptable”, en torno a dos veces.

Además, la compañía ha decidido impulsar el I+D, con la creación incluso de una filial. Amper ha lanzado ya tres programas de innovación y prevé dos más para este mismo año. Estos planes están centrados en actividades como la optometría militar, la seguridad, y la robótica para distintos trabajos como el arreglo de palas eólicas, entre otras. Con respecto a la plantilla, Amper ya está contratando nuevo personal. El grupo, incluyendo Nervión, cuenta con cerca de 1.500 empleados.

En términos geográficos, la empresa planteó un repliegue en Latinoamérica, pero después cambió de opinión. Amper trajo a Madrid a los responsables en la zona para analizar los planes, llegando a la conclusión de que había que potenciar el continente. “Perú va muy bien, Costa Rica está alcanzando buenos número, pero México está muy por debajo para sus posibilidades. Hemos fichado a un directivo para desarrollar los negocios en este país”, dice Fernández, quien indica que la empresa se ha quedado corta en sus previsiones en la zona vistos los contratos ya obtenidos, que superan la cartera estimada.

Retribución

El directivo indica que, para dar credibilidad al proyecto, se propuso un plan de retribución para la dirección, que se va a votar en la junta de accionistas de esta semana, y que incluye dos bonos. Uno de ellos por el 0,7% del capital si se cumple el plan, y otro del 0,2% del capital cada año, si se superan en más de un 10% dos de las variables. “En la actualidad, ni el presidente ni el comité ejecutivo cobran, y los consejeros vienen a trabajar a diario. Nos jugamos toda nuestra retribución a esos resultados”, dice Fernández.

La junta, además, va a ratificar a Fernández como presidente, que es un proceso que habitualmente realizan los consejos. “Como nos gusta ser pioneros, vamos a ser los primeros. Queremos contar con el apoyo de los accionistas, que son los que han salvado a la empresa de la situación de preconcurso, acudiendo a las ampliaciones de capital. Trabajamos para ellos”, afirma. La empresa, igualmente, debe hacer frente a las demandas por despido interpuestas por los miembros de la antigua dirección, si bien su posible impacto ya está provisionado.

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