La Airef rechaza que un impuesto a la banca encarezca el crédito

Mantiene su escepticismo sobre los objetivos de déficit de los Presupuestos

Reclama una nueva estrategia para avanzar en el uso transparente y compartido de datos públicos

El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), José Luis Escrivá, durante su participación en el curso "La economía ante el blockchain.
El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), José Luis Escrivá, durante su participación en el curso "La economía ante el blockchain. EFE

Al supervisor fiscal no le suena tan mal como a la banca o a los sindicatos el plan de Pedro Sánchez cuando estaba en la oposición introducir un impuesto finalista a la banca para sufragar las pensiones. Jose Luis Escrivá, el presidente de la Airef, ha restado importancia a los vaticinios de las entidades financieras sobre que esta nueva figura impositiva encarezca el acceso al crédito.

En el marco de las jornadas organizadas en Santander por la APIE, el BBVA y la UIMP, Escrivá ha recordado que ya la banca amenazó antes con que el acceso al crédito se incrementaría si, por ejemplo, no se aflojaba el requerimiento del colchón anticíclico. Y cómo, según su visión, no ocurrió así.

Un día antes, en la inauguración de los mismos cursos, el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres Vila, había alertado al nuevo Ejecutivo contra imponer nuevos impuestos a sectores concretos, que pueden alterar la actividad económica. Y, en concreto, la posibilidad de que si se aplicase a la banca encarecería el acceso al crédito.

El presidente de la Airef ha vuelto a arrojar un jarro de agua fría sobre las previsiones de reducción del défcit del anterior Gobierno. Según los últimos Presupuestos Generales del Estado, elaborados por el Gobierno de Rajoy y que el nuevo Ejecutivo de Sánchez se ha comprometido a mantener, establece una reducción del déficit público del 3,1% del PIB registrado el año pasado hasta alcanzar un ligero superávit del 0,1% en 2021. En línea con lo pactado con Bruselas.

El regulador fiscal, sin embargo, ha considerado improbable que se cumplan estos objetivos. Y ha mencionado el lado de la previsión de los gastos, frente a una más realista visión por el lado de los ingresos. Considera que las previsiones del anterior Gobierno pasan por un “sobrecumplimiento de la regla de gasto”, que en su opinión “no es creíble”.

Más después de pactar con el PNV subir las pensiones al mismo ritmo que el IPC (que después el Pacto de Toledo pactó que ese volviese a ser el criterio en casos de bonanza económica). No incluye en su previsión un eventual impuesto a la tecnología que el exministro Cristóbal Montoro propuso en las cuentas y se aplicaría en 2019. Tampoco de las intenciones de Sánchez por incluir nuevas figuras impositivas para financiar las pensiones.

Por otro lado, Escrivá ha reclamado una nueva estrategia para avanzar en el uso transparente y compartido de datos públicos. Y ha pedido a las Administraciones Públicas que aprovechen el amplio margen para utilizar el Big Data. En este sentido, ha señalado que la institución que pilota utiliza este tipo de herramientas para elaborar el spending review encargado por la Comisión Europea.

 

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