Explota la guerra por el control de Sacyr: Carceller se refuerza para frenar a Moreno

Disa va a comprar hasta un 5,5% del capital, pudiendo llegar a un 20% antes de la junta de junio

El consejero disidente reclama el inminente nombramiento de un consejero delegado

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, entre los accionistas Demetrio Carceller y José Moreno, a la salida de la junta de accionistas de 2017.
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, entre los accionistas Demetrio Carceller y José Moreno, a la salida de la junta de accionistas de 2017.

La batalla de poder en Sacyr se recrudece ante la cercanía de la junta de accionistas, fijada para el próximo mes de junio. El primer accionista de la constructora, Demetrio Carceller, a través de Disa, ha anunciado esta mañana al consejo de administración su intención de tomar hasta 30 millones de acciones, paquete que representa un 5,5% del capital.

Este fortalecimiento será temporal y en respuesta a que otro de los accionistas relevantes, el empresario José Moreno, ha movido ficha con la petición, en la misma reunión del consejo, de una ampliación de los puntos a tratar en la junta. Algunos de ellos afectan de lleno al presidente de la constructora, Manuel Manrique.

Moreno, con un 4,51% del capital tiene potestad para ampliar el orden del día, para lo que debe contar con un mínimo del 3%, tal y como marcan los estatutos de la sociedad. El inversor busca que la junta se manifieste sobre algunos de los puntos relacionados con el gobierno corporativo y política de remuneraciones de Sacyr, contra los que él mismo ha votado ya en el órgano de decisión.

Fuentes cercanas al consejo explican que entre las reclamaciones de Moreno figura que el papel del presidente se desdoble con el nombramiento de un consejero delegado cuando el primero cumpla los 65 años de edad. Se da la circunstancia de que el actual primer ejecutivo, Manuel Manrique, alcanza esa edad en 2019. De facto estaría demandando una rebaja de poderes para él.

Otra petición de la instrumental Beta Asociados, que representa los intereses de José Moreno Carretero, es que los representantes de Sacyr en el consejo de Repsol no cobren por ello. De nuevo uno de los afectados sería el presidente Manuel Manrique, consejero dominical de Sacyr en la petrolera junto a José Manuel Loureda.

Ante esta ofensiva, Carceller ha tomado la iniciativa de ejecutar la compra de un paquete de acciones de Sacyr, con un volumen hasta de 30 millones de títulos o el citado 5,5% de Sacyr. La operación tendría una cobertura asociada y se realizaría con precio pactado, y por un periodo de tres a seis meses. Disa tendría esas nuevas acciones pignoradas, explican las fuentes consultadas, pero contaría con los derechos políticos. Con ello, podría presentarse en la junta con su 14,7%, incluida la participación del 2% que suma por la concertación con el constructor Juan Miguel Sanjuan, y el posible 5,5%. Sería un 20,2% que marcaría, junto a otras participaciones significativas en Sacyr, el devenir de la próxima junta.

Consultadas por este choque de trenes en el consejo, fuentes oficiales de Sacyr han declinado hacer comentarios. Pero en el entorno de la compañía se ha leído el gesto de Moreno como un nuevo paso contra Manrique y el de Carceller como una defensa cerrada a la gestión del equipo directivo. Se da la circunstancia de que Sacyr ha estabilizado sus resultados en terrenos de beneficios, con una ganancia de 33 millones en el primer trimestre que supera en un 11% a la obtenida hace un año, y ha prometido esta mañana regularidad en los dividendos.

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