Seguros de vida, la mina de oro de la banca, con márgenes de hasta el 50%

“Son las pólizas más rentables, junto con las de decesos”

La banca tiene una cuota de mercado que supera el 70%

seguros de vida pulsa en la foto

20 millones de españoles tiene un seguro de vida. Muchas personas lo contratan porque así el banco les mejora la hipoteca, o porque está incluído con la cuota de la tarjeta de crédito. Lo que la gente desconoce es que este tipo de producto es un auténtico filón de rentabilidad para quienes lo comercializan.

“El seguro de vida es la póliza más rentable que vende el sector asegurador, solo a la altura de los seguros de decesos. Los márgenes que se obtienen están entre el 33% y el 50% del precio que paga el cliente”, explica un directivo de una de las mayores aseguradoras españolas.

En España, en 2017, los seguros de vida-riesgo (aquellos por el que la persona se cubre ante la posibilidad de quedar inválido o fallecer) generaron unas provisiones técnicas de 5.964 millones de euros, de acuerdo con datos divulgados por Unespa, la patronal del sector.

De este importe, casi la mitad son seguros de vida renovables anualmente. Es decir, que el asegurado paga una prima por estar cubierto 12 meses, pero cuando vence el contrato la aseguradora no tiene obligación de volverle a asegurar.

Este tipo de seguros están controlado mayoritoriamente por los bancos, con una cuota de mercado supera el 70%. Es a través de las sucursales donde más pólizas de vida se comercializan, y otros canales aseguradoras se han quejado reiteradamente de prácticas abusivas en la venta de estos productos.

“Llevamos años tratando de que cambie la legislación para que el banco no tenga tan fácil colocar al cliente el seguro de vida a cualquier precio”, explica Martín Navaz, presidente de la mayor asociación española de corredores de seguros, Adecose.

El último caballo de batalla es la reforma de la ley hipotecaria, que prohibirá condicionar la concesión del préstamo a la contratación de otros productos y obligará a los bancos a aceptar que el cliente contrate el seguro de vida (en caso de que sea necesario) con la aseguradora que desee.

Una de las consecuencias que tiene la fuerte implantación de los bancos en la distribución de seguros es que acaban imponiendo precios caros en estas pólizas. En muchas ocasiones buscan compensar así los descuentos en el precio de la hipoteca.

“Así se distorsiona el mercado. El cliente debería tener más fácil comparar y tendría que haber unos precios más competitivos, apunta Navaz.


Contratado en la oficina

Un informe elaborado por la consultora Global Acturial pone de relieve las enormes diferencias que existen entre contratar un seguro en la sucursal del banco y hacerlo a través de otros canales. El estudio se centra en los seguros de vida-ahorro, donde el componente financiero tiene más peso que el asegurador.

Por término medio, recurrir al banco para este tipo de pólizas supone pagar un 48,3% más que si se adquiere por medio de una aseguradora tradicional. Esta consultora elaboró el informe visitado de incógnito las oficinas 12 bancos y 15 compañías de seguros para pedir precio al contratar un seguro que garantice un capital de 120.000 euros en caso de fallecimiento o invalidez permanente.

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