Iberia pide a la plantilla que priorice el crecimiento en unos convenios que irán al alza

Luis Gallego mantiene la previsión de un alza del 8% en producción y pide que se libere el desarrollo de Iberia Express

La compañía inicia la segunda fase de su Plan de Futuro en busca de un 3% extra en rendimiento

El presidente ejecutivo de Iberia, Luis Gallego, corta la cinta del vuelo inaugural con el que Iberia conectará Madrid con la ciudad estadounidense de San Francisco.
El presidente ejecutivo de Iberia, Luis Gallego, corta la cinta del vuelo inaugural con el que Iberia conectará Madrid con la ciudad estadounidense de San Francisco.

Iberia y sus pilotos han abierto la ronda de negociaciones de los distintos convenios colectivos vencidos o próximos a expirar tras el largo periodo de ajuste en la compañía, iniciado a finales de 2012. El presidente Luis Gallego ha sido optimista sobre el resultado de las conversaciones y espera un acuerdo “que reconozca el esfuerzo de la plantilla y no ponga en riesgo el equilibrio económico y las previsiones de crecimiento”. La aerolínea mantiene un objetivo de alza media del 8% en producción, medida en asientos ofertados por kilómetro operado, hasta 2022.

Iberia cerró 2017 con un beneficio operativo de 376 millones, lo que supone un incremento de 105 millones respecto a 2016 y la conquista de un margen operativo del 7,7%. La línea previsible que seguirá la empresa es supeditar futuras mejoras salariales al beneficio operativo. De hecho, este año las nóminas de los pilotos han tenido un extra del 3,5% al superarse el 7% de margen sobre Ebit.

Pero Iberia tiene aún deberes por hacer. El holding IAG, al que pertenece, pide un rendimiento del capital invertido del 15%, para lo que resta “un complicado 3%”. En busca de esa mejora, pese a un alza en producción que puede penalizar los ingresos unitarios, la dirección ha lanzado la segunda fase de su Plan de Futuro. En este caso se ambicionan los mejores costes de la industria; crear una base de ingresos sólidos, y la citada optimización del capital invertido. Resultan clave aspectos como una mayor eficiencia en las áreas de mantenimiento y handling, sobre las que ha resaltado su entrada en beneficios y viabilidad, así como el crecimiento de la filial de bajo coste Iberia Express.

El desarrollo de la flota de esta última, utilizada para alimentar los vuelos de largo radio del grupo, está supeditado en los acuerdos laborales a la propia ampliación de la escuadra de Iberia. Una limitación que Gallego cree inoportuna a día de hoy: “No hay muchas aerolíneas en Europa con la estructura de costes de Iberia Express. Desarrollarla es apostar por el largo radio de Iberia”, ha comentado el primer ejecutivo.

Otro foco de atención es el coste del combustible, con el barril de petróleo subiendo hasta los 75 dólares. Gallego ha reconocido que “tendrá impacto” en las cuentas, pero “no pone en riesgo el cumplimiento de los presupuestos ni mucho menos la viabilidad de la compañía”.

Apuesta por EE UU

Gallego se reunido con medios de comunicación en San Francisco (California, EE UU), donde se encuentra con motivo del lanzamiento de la ruta Madrid-San Francisco, la sexta de Iberia a Estados Unidos (excluida la de Puerto Rico) y la segunda a la Costa Oeste, junto a la línea Madrid-Los Ángeles. La compañía del grupo IAG ofrecerá tres frecuencias semanales hasta el 28 de septiembre, con un total de 39.000 asientos ofertados en esta ruta durante la primera temporada.

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