Zuckerberg: "Siempre habrá una versión gratuita de Facebook"

El fundador de la red social abre la puerta a una versión de pago sin publicidad

Las acciones de la compañía se disparan un 4,5%

mark zuckerberg
REUTERS

Mark Zuckerberg entonó este martes un mea culpa y mostró un tono conciliador en su comparecencia ante las comisiones de Justicia y de Comercio del Senado estadounidense. El magnate de internet, de 33 años, ataviado con un traje negro y corbata (lejos de su vestimenta habitual de camiseta y vaqueros), trató de medir al milímetro cada una de sus respuestas a las preguntas que le formularon durante cinco horas los senadores estadounidenses sobre el caso Cambridge Analytica, sobre cómo Rusia utilizó la red social para hacer propaganda política en las últimas elecciones presidenciales de EE UU y sobre si hace falta o no más regulación que ate en corto a las empresas de internet.

El CEO de Facebook era consciente de que lo que dijera podría resultar clave para el negocio futuro de su compañía, golpeada por una grave crisis de confianza tras conocerse el pasado marzo que los datos de 87 millones de usuarios de la red social fueron usados ilegalmente por la citada consultora política para ayudar a Donald Trump a llegar a la Casa Blanca.

“Usted y la empresa que ha creado representan el sueño americano. Pero, al mismo tiempo, tiene la obligación de asegurar que este sueño no se convierte en una pesadilla para los que usan Facebook”, le espetó el senador republicano John Thune. Los miembros del Senado subrayaron la necesidad de que los usuarios de plataformas como Facebook conozcan con más claridad las normas de privacidad. “Déjeme ir al grano”; le dijo el senador Bill Nelson: “Si usted y otras compañías no regulan esto, ninguno de nosotros tendrá privacidad nunca más”. El presidente de la Cámara, el senador Chuck Grassley, también fue directo: “Hubo una filtración de datos personales y se ha roto la confianza de los consumidores. Si Facebook no puede cuidar los datos personales de sus usuarios, nosotros, el Congreso, vamos a tener que hacerlo”.

Precisamente, uno de los objetivos claros de Zuckerberg en su comparecencia de este martes (también lo será en la de hoy ante el Congreso), era intentar frenar una regulación dura a las compañías de internet que imponga medidas más severas sobre protección de los datos. Un hecho que podría afectar a la capacidad de Facebook para atraer ingresos por publicidad, su casi única fuente de ingresos. Por ello, el CEO de Facebook se mostró este martes dispuesto a cambiar las cosas. En concreto, citó un conjunto de medidas que la compañía ha puesto en marcha y otras que pondrá próximamente para evitar que vuelvan a ocurrir incidentes como los citados.

"Yo no lo veo así", dijo Zuckerberg cuando se le preguntó si Facebook era un monopolio

El directivo recordó, entre otras cosas, que la compañía ha empezado a notificar lo sucedido a millones de usuarios afectados por el robo de datos por parte de Cambridge Analytica, que están investigando decenas de miles de aplicaciones que se interconectan con su plataforma para comprender cómo están utilizando sus datos y si están haciendo algo inapropiado, y ha anunciado la creación de una comisión independiente que investigará “los efectos de las redes sociales en las elecciones y la democracia”. El directivo también indicó que para final de año tendrán 20.000 personas trabajando en seguridad y revisión de contenidos (hoy tienen 15.000) para prevenir casos similares a los ocurridos.

Zuckerberg trató de demostrar que habían sido otros quienes habían abusado de sus sistemas, pero no quiso escurrir responsabilidades: “Fue mi error, y lo siento (...) No hicimos lo suficiente para evitar que estas herramientas se utilizasen también para hacer daño [se refirió también a las noticias falsas y los discursos de odio]”. “Uno de mis mayores errores es que fuimos lentos en detectar la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016. El multimillonario recordó que la red social identificó “decenas de miles de cuentas falsas rusas” durante los comicios presidenciales de 2016 en EE UU, aunque solo 470 fueron canceladas porque comprobaron que difundían información falsa.

Aún así, aseguró que “la naturaleza de estos ataques es que hay gente en Rusia cuyo trabajo es intentar explotar nuestros sistemas y otros sistemas de internet, así que esto es una carrera de armamento, y debemos invertir en mejorar este tema”. Sobre este punto, Zuckerberg confirmó a los senadores que la compañía está colaborando con la investigación sobre la injerencia del kremlin que está llevando a cabo el fiscal especial, Robert S. Mueller, aunque evitó dar detalles para no vulnerar la confidencialidad. 

Zuckerberg, que trató también de demostrar durante su comparecencia que sigue siendo el hombre indicado para seguir dirigiendo Facebook, se sintió por momentos confuso y fue incapaz de proporcionar al Senado datos precisos sobre los casos que están analizando en los que se ha podido producir el uso indebido de datos por terceros. Tampoco supo responder a otras cuestiones donde le pedían cifras concretas, así que en múltiples ocasiones tuvo que recurrir a frases del tipo “mi equipo le responderá a ello”. Respecto a la opción de incluir una política de datos más extensa que incluya todos los usos que se hacen de la información de los usuarios, el fundador de Facebook apuntó que ésta debe ser sencilla para la comprensión de los usuarios. "Una más extensa tampoco sería leída por éstos”, aseguró.

El CEO de Facebook sí dejó la puerta abierta a cierta regulación. “Valdría la pena discutirlo (..) Pero creo que la verdadera pregunta, a medida que internet se vuelve más importante en la vida de las personas, es ¿cuál sería la regulación correcta?”, dijo, al tiempo que añadió que aceptaría una regulación si “es la correcta”. Zuckerberg, que añadió que en Europa hay cosas que se están haciendo bien en temas regulatorios, ha manifestado en otras ocasiones que no vería con malos ojos la Ley de Anuncios Honestos que quiere impulsarse en EE UU para aumentar la transparencia en la publicidad política en internet. Ciertamente esta es una manera de no mostrarse cerrado a cal y canto a una regulación gubernamental, pero evitar al mismo tiempo cualquier impacto importante en la forma de hacer negocio de su compañía.

“Usted y su empresa representan el sueño americano. Y tiene la obligación de asegurar que no se convierte en una pesadilla para los que usan Facebook”

Preguntado por el senador republicano Orin Hatch si Facebook siempre será gratis, Zuckerberg respondió: “Siempre habrá una versión gratuita”. Con esta frase, el directivo, una de las estrellas de Silicon Valley, dejó la puerta abierta a otra versión de Facebook de pago y libre de anuncios. Una opción que ya habían expuesto diferentes voces del mercado, y que ahora las palabras de Zuckerberg parecen indicar que la compañía podría estar considerándolo.

Ismael El-Qudsi, CEO de Internet Republica, aseguró a CincoDías tras el escándalo de Cambridge Analytica que igual “sería más honesto que las redes sociales preguntasen a sus usuarios si prefieren pagar una cantidad mensual para evitar tener publicidad o si no quieren pagar esa cuota que sepan qué derechos tienen y qué se va a hacer con sus datos”. Una idea sobre la que también habló días atrás el cofundador de Apple, Steve Wozniak, cuando anunció que se borraba de la red social.

El comentario de Zuckerberg, además, llega después de que la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Snadberg, asegurara en una entrevista reciente que permitir a los usuarios de Facebook optar por no compartir su información con los anunciantes requeriría un modelo de pago, aunque no dijo que fuese a producirse ningún cambio en ese sentido. “Creo que lo que Sheryl quiso decir es que para no mostrar anuncios necesitaríamos otro tipo de modelo de negocio. Pero creemos que esta versión de un servicio con anuncios está más alineada con nuestra misión de conectar a toda la gente, porque queremos ofrecer un servicio que cualquiera pueda obtener. Esa es la única forma de llegar a miles de millones de personas”.

El CEO de Facebook reveló que su compañía está colaborando con el fiscal de la trama rusa

Zuckerberg, que se someterá este miércoles a otro maratoniano interrogatorio del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de EE UU, también ha sido preguntado sobre si Facebook tiene una posición monopolística en el negocio de las redes sociales, sobre todo a raíz de comprar Instagram y WhatsApp. “Yo no lo veo así (…) Tenemos muchos competidores… el estadounidense promedio utiliza ocho aplicaciones diferentes para comunicarse con sus amigos y mantenerse en contacto con personas”.

Aún se desconoce si Zuckerberg ha convencido con sus palabras a los senadores de EE UU. De hecho, una pregunta de Thune volvió a cuestionar al fundador de Facebook: "Después de diez años diciendo que podían haberlo hecho mejor, ¿qué hay de diferente en la disculpa de hoy? ¿Por qué deberíamos confiar en que Facebook hará los cambios necesarios para asegurar la privacidad de la gente?", le insistió. Zuckerberg respondió que han aprendido de los errores y que seguirán reforzando los controles de la plataforma social.

Lo que parece evidente es el ejecutivo sí ha convencido a los inversores. La compañía, que había llegado a caer un 17% en Bolsa desde mediados de marzo tras estallar el escándalo de Cambridge Analytica, se apuntó este martes una subida del 4,5%, la mayor ganancia en un día desde abril de 2016.

Un alza bursátil que insufló también ánimos en algunos de sus competidores. Twitter ha subido un 5,43% y Snap (matriz de Snapchat), un 2,22%. 

La solución pasa por la inteligencia artificial

Uno de los momentos más tensos que vivió Zuckerberg fue cuando el senador demócrata Dirk Durbin le espetó: ¿Se sentiría cómodo compartiendo con nosotros el nombre del hotel en el que se quedó anoche? Tras dudar unos segundos, el CEO de Facebook respondió: “Aaaah, no”, lo que provocó la risa entre los asistentes. Durbin continuó: “Si ha mando mensajes a alguien esta semana, ¿compartiría con nosotros los nombres de las personas a las que envió los mensajes”. “No, senador, probablemente preferiría no hacer público eso aquí”, respondió Zuckerberg. “Creo que eso es de lo que, probablemente, trata todo esto, del derecho a la privacidad y a cuánto se renuncia en la América moderna en nombre de conectar a la gente por el mundo”, concluyó Durbin.

Ante la presión de los senadores por estas cuestiones y otras como la de la difusión de noticias falsas y el discurso del odio en Facebook, Zuckerberg resaltó su idea a largo plazo de seguir apostando por la inteligencia artificial para corregir muchos errores de los que ahora se le acusan. “Desde el inicio de la compañía en 2004, comencé en mi dormitorio. Éramos mi compañero de cuarto y yo. No teníamos inteligencia artificial; básicamente aplicábamos nuestras políticas de manera reactiva. Ahora, cada vez más, estamos creando herramientas de inteligencia artificial que nos ayudaran a trabajar de forma proactiva”. Zuckerberg admitió, no obstante, que algunos problemas se prestan más fácilmente a las soluciones de inteligencia artificial que otros. “Los discursos de odio es uno de los más difíciles”, dijo.

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