Siemens no logra aplacar a Iberdrola y le sugiere que venda su 8% en Gamesa

Galán estudia llevar a la CNMV el conflicto con el grupo alemán

El presidente de Siemens dice que el pacto se cumple "al 100%"

Siemens
Joe Kaeser, primer ejecutivo de Siemens. REUTERS

El presidente y consejero delegado mundial de Siemens, Joe Kaeser, vino a Madrid con un discurso conciliador para resolver sus diferencias con el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en torno a la gestión de Gamesa. Pero la reunión se saldó con un fracaso rotundo. El conflicto puede acabar en la CNMV, que eximió al grupo alemán, dueño del 59% del grupo de renovables, de lanzar una opa por el resto del capital, en el que participa Iberdrola con un 8%.

La compañía española considera que Siemens gestiona Gamesa “como una filial”, lo que incumpliría el pacto parasocial que suscribieron ambos accionistas para la fusión que dio lugar a Siemens Gamesa. Kaeser, en un encuentro con periodistas, insistió en que quiere continuar de la mano de Iberdrola en Gamesa, “remar juntos”, y se refirió a Galán como “su amigo”. Sin embargo, lanzó un mensaje claro: en la “hipótesis” de que Iberdrola quisiera salir del capital de Gamesa, “le diríamos que fuera al mercado”. En ningún caso contemplaría que Siemens compre ese paquete a 22 euros por acción, o con una prima del 30% sobre el valor actual, como el pacto prevé en caso de incumplimiento. No contempla ese escenario porque, dice, el compromiso se está cumpliendo “al 100%”.

No se opina lo mismo en la sede de Iberdrola, aunque por el momento no se quiere dar por roto ese acuerdo. Pero se opta por otra forma de presión. La compañía que preside Galán estudia pedir a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que obligue a Siemens a cumplir con el compromiso adquirido de la finalidad industrial de la operación de fusión con Gamesa. De lo contrario, cree Iberdrola, el regulador debería estudiar si revisa la exención de lanzar una opa que concedió cuando la fusión.

En la compañía de Galán se considera que Siemens sí estaría dispuesta a comprar su paquete en Gamesa, pero la española se negaría a esta opción si no se ofrece lo mismo a los minoritarios, y además cree que la CNMV obligaría a ello. Es decir, tendría que lanzarse una opa sobre el 100% del capital. El 41% que no tiene ya Siemens vale unos 3.500 millones en Bolsa.

El presidente de Siemens dijo entender la “decepción” de su socio con la evolución de la acción en Bolsa (que ha caído un 40% en un año). “Es comprensible que algunos accionistas no estén contentos, ni nosotros tampoco”. Kaeser cree que buena parte de los problemas son globales para el sector, y señala que este es un proyecto a largo plazo que ha construido un líder global de las renovables.

El lenguaje amable no oculta un enfrentamiento feroz. Ha causado gran irritación en Iberdrola que en la reciente junta de accionistas de Gamesa, la mayoría del capital que controla Siemens votara en contra de sus dos iniciativas para blindar que la sede continúa en España y que se audite externamente su política de contratos, lo que pretendía evitar que Siemens sea proveedor prioritario de su participada. Joe Kaeser explicó que no debe haber inquietud sobre la sede, actualmente en Zamudio (Bizkaia). “No hay ningún motivo” para moverla, dijo, puesto que la compañía quiere “contribuir al futuro en España y en el País Vasco”, donde es el primer inversor extranjero. Un cambio de sede, explican en Siemens, requeriría una mayoría cualificada del capital. No era necesario blindarlo más.

Y, sobre los contratos de Gamesa con su matriz, Siemens considera que ya existe una supervisión independiente, que es la del comité de auditoría, y que la norma es clara sobre eso. No obstante, en este punto, Siemens sí aceptó en la junta introducir en el reglamento ciertas concesiones para pedir el informe de un experto independiente en determinadas operaciones.

Sin miedo al 'procés' catalán

Confianza en Cataluña. El pasado marzo, Siemens cerró la compra de la compañía catalana de software Aimsum. El presidente mundial de la empresa dejó claro que no tiene reparos en realizar nuevas inversiones en la comunidad, donde cuenta con una fábrica de material ferroviario en Cornellá. 

Lo primero, la ley. Ante la situación generada por el procés, que ha llevado al encarcelamiento del expresident Puigdemont en Alemania, el ejecutivo germano dijo que tiene plena confianza en el cumplimiento de la ley. Una ley que, matizó, se puede cambiar, pero corresponde a la sociedad española este debate.

La solidez del crecimiento. Kaeser destaca el crecimiento de la economía española, entre las mejores de la UE, que atribuye al buen resultado de las reformas realizadas. 

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