Telefónica firma un crédito sindicado con la banca de 5.500 millones a un máximo de siete años

Unifica y reemplaza dos líneas de crédito

La compañía amplía los plazos de vencimiento de su deuda bancaria

José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica.
José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica. AFP

Nuevo paso de Telefónica en la refinanciación de su deuda. Ahora el objetivo se ha centrado en la deuda bancaria. La operadora ha suscrito un contrato de financiación sindicado con diversas entidades de crédito nacionales y extranjeras por un importe total máximo de 5.500 millones de euros.

Con este contrato, la operadora que preside José María Álvarez-Pallete unifica y reemplaza dos líneas de crédito sindicadas: una línea de crédito por un importe de 3.000 millones de euros con vencimiento en febrero de 2021, y una línea de crédito por un importe de 2.500 millones con vencimiento en febrero de 2022.

En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Telefónica explica que el contrato de crédito está compuesto por un único tramo de hasta 5.500 millones de euros, bajo la modalidad de crédito revolving, a un plazo de cinco años y con dos opciones de extensión anual a petición de la propia compañía, hasta un vencimiento máximo de siete años.

Es decir, de esta forma, la operadora duplica el plazo de vencimiento de esta deuda bancaria hasta cinco años, ampliable en otros dos más.

Según fuentes del mercado, en el crédito sindicato han participado un total de 33 entidades financieras. Además, los compromisos de estos bancos superaban los 8.200 millones de euros. “La operación ha recibido una recepción extraordinaria como se demuestra por una sobresuscripción cercana al 50%”, indican estas fuentes.

Con el nuevo contrato, Telefónica va a reducir el margen desde 50 puntos básicos en la actualidad a 40 puntos básicos. Asimismo, la teleco obtiene ahorros de relevancia por las menores comisiones.

Además, el crédito sindicato incluye nuevas características de sostenibilidad, como por ejemplo que el uso de fondos van a estar en línea con la estrategia medioambiental de la compañía.

La actividad de la compañía en la refinanciación de deuda ha sido muy intensa en los últimos días. Esta misma semana, la operadora puso en marcha el proceso de refinanciación de su cartera de híbridos. El movimiento se articuló con dos operaciones simultáneas: una emisión de nueva deuda para financiar la transacción, y una oferta de recompra de los híbridos existentes, limitada a la cantidad colocada.

El importe final de las emisiones se cerró en 2.250 millones de euros, tras alcanzar una demanda de los inversores de más de 5.000 millones, con más de 450 órdenes. El objetivo principal es hacer frente a la emisión de bonos de 1.125 millones, con vencimiento en septiembre de 2018. Telefónica quiso aprovechar el actual entorno de tipos de interés, casi en mínimos históricos. El coste medio de la nueva emisión es del 3,39%, por debajo del coste promedio de los bonos híbridos que Telefónica ha ofrecido comprar, que se sitúa en el 5,94%.

De igual forma, Telefónica amplió el periodo de ejercicio de la call de la cartera de híbridos, actualmente en 3,3 años de media. La duración promedio de la nueva colocación es de siete años.

En esta línea, Telefónica colocó a final de febrero una emisión de bonos por un importe agregado de 2.000 millones de dólares americanos (unos 1.634 millones de euros), con vencimiento a 20 y 30 años, para ampliar la vida media de su deuda. La emisión se hizo en dos tramos, uno por 750 millones de dólares, con vencimiento en 2038, con un cupón del 4,665%. El segundo por un importe de 1.250 millones, con vencimiento en 2048, y un cupón del 4,895%.

A mediados de enero, Telefónica lanzó una emisión de bonos a nueve años por 1.000 millones de euros. Pocos días después, Telefónica Deutschland cerró una emisión de 250 millones, con un tramo colocado a través de la tecnología blockchain. 

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