Bankia, BBVA, Abanca, BMN, Ibercaja, Liberbank y Unicaja litigan contra Sareb

El banco malo reclama unos 70 millones de euros por sus bonos a tipos negativos

La banca rechaza la eliminación de la cláusula suelo en los contratos

sareb
Jaime Echegoyen, presidente de Sareb.

BBVA, Bankia, Abanca, BMN, Ibercaja, Liberbank y Unicaja han llevado a Sareb a arbitraje al reclamarles el conocido como banco malo unos 70 millones de euros por sus bonos con tipos de interés negativos. La razón es que la institución casi semipública ha decidido modificar las condiciones de una serie de emisiones que suscribieron entre 2012 y 2013, cuando estas entidades rescatadas y en algún caso adquiridas o fusionadas con otros bancos posteriormente (caso de BBVA con CatalunyaBanc o Unnim, de Ibercaja con Caja3, o de Unicaja con Ceiss) traspasaron parte de sus activos adjudicados a Sareb, con el objetivo de sanear sus balances del lastre del ladrillo.

Ahora la sociedad que preside Jaime Echegoyen ha decidido cobrar a estas entidades por los títulos que tienen de Sareb al aplicarles los tipos de interés negativos impuestos por el Banco Central Europeo (BCE) para los depósitos de grandes empresas e institucionales.

Los bonos en litigio en cuestión corresponden a emisiones que se renuevan anualmente. Y en este caso la renovación corresponde a los bonos que debían renovarse el 1 de enero, para las entidades de Sareb del grupo primero, es decir, Bankia, Abanca y CatalunyaBank (ahora BBVA). Estas instituciones, de hecho, fueron las que iniciaron el proceso de arbitraje.

Pero desde el pasado 28 de febrero se han unido a este grupo BMN, Liberbank, Unicaja e Ibercaja, al vender en esa fecha su contrato anual.

Todos estos bonos cuentan con unos cupones que se calculan sobre el euríbor a tres meses más un diferencial vinculado a títulos del Tesoro, que se sitúan en el +0,030 y -0,10%. Como el indicador europeo cotiza en el -0,327%, estas emisiones de Sareb han pasado de rentar un interés a costar dinero a sus propietarios, como ocurre con las letras del Tesoro.

La cuestión es que el contrato firmado por estas entidades con Sareb contaba con una cláusula suelo desde 2016, según afirman fuentes financieras. Con este mecanismo se impedía que las entidades pagasen por estos bonos emitidos por el banco malo, a la vez que les permitía emplearlos como colateral para obtener liquidez en el BCE, ya que el organismo que preside Mario Draghi impedía su uso como garantía si la rentabilidad de los bonos era negativa.

El escollo es que en 2017 el BCE abrió la mano para que los bonos con tipos de interés negativos puedan utilizarse como colaterales, razón que le ha servido a Sareb para eliminar esta cláusula suelo al considerar que las entidades financieras ya pueden acudir con estos títulos al BCE para obtener liquidez. Sareb considera así que ya no tiene sentido esta cláusula suelo en sus bonos, y por lo tanto, ha aplicado los tipos de las letras del Tesoro, que son negativas, razón de la petición de estos casi 70 millones de euros.

La banca, sin embargo, defiende que no puede cambiar el contrato unilateralmente, y menos reclamar dinero cuando los activos de estas emisiones eran de su propiedad. 

Otras claves

Activos adjudicados. Sareb, cuyo capital es en un 49% del Estado y en un 51% de firmas privadas, principalmente de los bancos, emitió estos bonos en 2012 y 2013 para financiarse tras recibir los activos tóxicos de la banca rescatada, y que sumaba 50.781 millones de euros.

Otros previsibles conflictos. Sareb emitió tras su creación bonos a uno, dos y tres años, que se revisan y refinancian según van venciendo. El cambio de las condiciones se ha producido en el plazo más pequeño, a un año, pero si siguen los tipos de interés en negativo y el arbitraje no se resuelve antes, puede que la suma que reclame el banco malo en un futuro sea mayor.

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