Leire Urzaiz: "Nuestros collares están en las principales tiendas de Tokio"

Creó la empresa de pendientes y collares en 2011 con dos socios

Sus diseños son elaborados con plexiglás en talleres de Madrid y se venden en 20 países

papiroga

Estudió ingeniería industrial y trabajó durante varios años en empresas de moda, como Inditex, Marni o Amichi. En esta última empresa fue donde Leire Urzaiz (Bilbao, 1982) conoció a su socia Estefanía de Oliveira, con la que fundó en 2011, junto a Daniel Coma-Cros, que procedía del mundo de la comunicación digital, la firma de bisutería y accesorios Papiroga. Con un objetivo: aspirar a cambiar el ánimo de las mujeres. “De mi experiencia en grandes empresas aprendí cosas, sobre todo que no compartía. Yo entiendo el mundo de la moda y de los complementos como algo bonito, que te alegra el día”.

Con sus socios compartía esa visión y filosofía, por lo que se plantearon hacer un diseño diferencial, con el que cada clienta se sintiera mejor. Por ello, Papiroga, afirma Urzaiz, es “algo único, queríamos utilizar materiales diferentes y que no se adaptara a tendencias, además de que el nombre sonara bien en todos los idiomas”.

Su lugar de trabajo es un pequeño espacio tras un biombo en la tienda física que han abierto en la calle Almendro de Madrid, de la que salen todos los envíos de las compras que se realizan a través de la página online. La luz entra a través del escaparate, creando un ambiente acogedor. Su mesa de trabajo es pequeña. No necesita más. “Puedo trabajar en cualquier lugar, ya que lo importante es que hemos conseguido afianzar una marca a través del fenómeno boca oreja”. Y adelanta que es ahora cuando Papiroga se encuentra en el momento más interesante, ya que tiene presencia en 20 países y cuenta, de momento, con 30 puntos de venta en España, además de la tienda online. “En Japón, nuestros pendientes y collares son todo un fenómeno, están presentes en las principales tiendas de Tokio”.

Una de las claves del éxito de la marca reside en el material que emplean para hacer las piezas: se trata de plexiglás, un acrílico sin PVC, un material ligero con el que “nos hemos inventado la forma de trabajar y con el que hemos logrado que ninguno de los complementos pese”. Explica, además, que no se ciñen solo a ese material y que están explorando con nuevos componentes, como la lana o la madera.

Todas las colecciones se basan en historias de ballets, música o literatura mágica, y se elaboran de manera artesanal en talleres de Madrid. Porque una de sus preocupaciones es que la marca no pierda la esencia con la que nació: “Queremos seguir creando emociones, y seguir vendiendo a través de la tienda online, ya que el mundo es muy grande y se puede llegar a todo el mundo”. Porque el objetivo es “crear, pensar, siempre teniendo en cuenta los estados de ánimo”. Aunque no ofrece cifras sobre ingresos, reconoce que desde que se creó la empresa “duplicamos la facturación”.

www.papiroga.com.es


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