Itínere lanza bonos para pequeños inversores con una rentabilidad de más del 4%

La colocación es de 95,3 millones con una inversión mínima de 500 euros

El riesgo es elevado con una calificación hasta de 6/6 en el indicador de peligro

Peaje de la AP-9.
Peaje de la AP-9.

La concesionaria de autopistas Itínere, a través de su filial Audasa, que explota la autopista del Atlántico (AP-9) ha arrancado hoy la colocación de 95,3 millones de euros en obligaciones dirigidas a pequeños inversores con una inversión mínima de 500 euros.

La compañía ha realizado emisiones similares en los últimos ejercicios de manera habitual. Pagará un interés del 3,15%, si bien la rentabilidad real será del 4,03% teniendo en cuenta los incentivos fiscales. Estas obligaciones vencen en 10 años y su objetivo es refinanciar otra emisión que vence el 27 de marzo de 2018, lanzada hace una década.

CaixaBank, Bankia, Renta 4 Banco, Novo Banco, GVC Gaesco Beka, Beka Finance, Norbolsa, Caja de Crédito de los Ingenieros, Kutxabank, CajaSur Banco, Tressis, MG Valores y QRenta son los comercializadores. El periodo de suscripción arranca el lunes 26 y concluirá el 21 de marzo. Las entidades, que además aseguran la emisión, cobrarán un 3,25% del importe del importe vendido, de forma que se embolsarán unos 3,1 millones de euros.

Con los tipos a cero y los depósitos hasta un año dando un 0,07% de media, las opciones del pequeño inversor para lograr rentabilidad son cada día más reducidas. Pero el riesgo de la emisión es incuestionable; el indicador de riesgo de las entidades que lo comercializan oscila entre el 4/6  –en el que el 1 es el menor riesgo y el 6, el mayor– que consigna Beka Finance y el 6/6 de Renta 4.

Las emisiones de renta fija corporativa están habitualmente reservadas a los grandes inversores salvo raras excepciones, dado que el importe mínimo de suscripción suele oscilar entre los 50.000 y los 100.000 euros.

Los suscriptores recibirán íntegramente los primeros 6.000 euros solicitados, aunque en el caso de que la demanda tal que no alcanzase para atender ese importe todas las peticiones estarán sujetas a prorrateo.

Rating

Los bonos no están calificados por ninguna agencia de rating, pero Afi, que ha elaborado un informe sobre la valoración de esta deuda, asigna una nota de BB+, un escalón inferior al de grado de inversión.

Los bonos estarán al mismo nivel que los créditos ordinarios de Audasa y cuentan con la garantía de Ena Infraestructuras, que gestiona las autopistas Aucalsa, con 78 kilómetros, Audenasa (113 kilómetros), Audenasa (113) y Autoestradas (58).

Ena también tiene un rating BB+, de acuerdo con Afi, medido este en función de las calificaciones de las autopistas que explota. Ena, a su vez, está controlada por Itínere.

Afi destaca el sólido comportamiento del beneficio bruto de explotación (ebitda) y del margen neto de Audasa, que se han mantenido en positivo como mínimo en los últimos cinco años, y apunta también el correcto nivel de autonomía financiera.

La consultora apunta como puntos negativos la caída de los ingresos del 10% desde el máximo de 2010 teniendo como referencia el de cierre de 2016 y elevado nivel de apalancamiento medido como deuda financiera neta entre el ebitda, que ese ejercicio finalizó en 7,6 veces.

Entre enero y junio de 2017, los ingresos de peaje de Audasa sumaron 66,3 millones de euros, un 3,5% más que en el ejercicio anterior, mientras que el ebitda fue de 56,4 millones, con un alza del 5,2%.

La gestión de mantenimiento, conservación de la autopista de peaje entre las localidades de Ferrol y Tuy (frontera portuguesa), con un total de 220 kilómetros es la actividad principal de Audasa, que también gestiona las áreas de servicio situadas en la autopista Audasa obtuvo por los peajes el 99% del total de los ingresos en los ejercicios 2015, 2016, y a 30 de junio de 2017.

El plazo de la concesión vence el 18 de agosto de 2048, fecha en que la sociedad se entenderá disuelta de pleno derecho y la autopista revertirá al Estado.

La gran ventaja de estos bonos proviene de la ley de 10 de mayo de 1972 sobre construcción, conservación y explotación de autopistas en régimen de concesión.

Los beneficios tributarios, que permiten deducirse el 24% del importe cobrado en intereses, se arrastran desde entonces gracias a una norma aprobada en 1978, en plena Transición. Las sociedades que gozaban de esa prebenda a 1 de enero de 1979 la mantienen.

Así, una inversión de 1.000 euros en las obligaciones a una década de Audasa implicará recibir 31,5 euros al año, de los que la entidad financiera o el bróker en el que estén depositados retendrá 0,378 euros (el 1,2%). Pero después la Agencia Tributaria devolverá al inversor en la declaración del IRPF 1,575 euros.

El proceso es el siguiente. Si los bonos no gozaran de la bonificación, los inversores tendrían que tributar, al menos, por el 19% de los intereses: los impuestos sobre 31,5 euros ascenderían a 5,985 euros. Pero se podrán deducir el 24% de esos 31,5 euros (7,56 euros).

Los 1,575 euros que Hacienda le devolverá al inversor, siempre que esté sujeto al IRPF, son el resultado de restar 5,986 a 7,56 euros. De ahí que la rentabilidad “financiero-fiscal” sea muy superior a la del cupón. Como poco, del 4,03%, frente al 3,15%. Sería un 4,06% para un tipo impositivo del 21% y de un 4,08% para un 23%.

Ganancias hasta del 11%

Los bonos cotizarán como muy tarde el 27 de abril en el mercado de renta fija Send, propiedad de BME. Allí ya se negocian emisiones antiguas de Audasa. La que vence en marzo cotiza en torno al 100% del nominal; la que expira en mayo de 2021, al 109%; la de mayo de 2022 y la de junio de 2023, al 111%; la de abril de 2020, al 105%; la de diciembre de 2025, al 103%; y la que vence en mayo de 2026, al 99,6%.

Es decir, los dueños de los bonos que expiran en 2022 y 2023 ganan un 11% respecto a su inversión inicial.

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