El bono de Santander para compensar a los accionistas de Popular sube un 11% y marca récord

La ganancia potencial de los inversores es del 3,3% anual

La entidad financiera quiere amortizar la deuda a finales de 2024

Deuda del Santander Ampliar foto

El bono que entregó Santander a los exaccionistas y exdueños de deuda subordinada de Popular fue un regalo (al menos, no tuvieron que pagar nada por él). Pero es un regalo que se ha revalorizado de forma contundente en poco más de dos meses. Es más, quienes optaron por comprar los bonos en el mercado ganan cerca de un 11% desde el mínimo que marcaron.

La emisión, por un total de 764 millones de euros, arrancó su cotización con un precio del 78% sobre el nominal. En otras palabras, por cada 100 euros, el mercado estaba dispuesto a pagar 78. El precio tocó suelo tres días después, en el 76,15%, pero el pasado viernes finalizó en el 84,8% del nominal, entorno de máximos (véase gráfico).

La revalorización implica que los inversores más intrépidos, los que compraron al precio más bajo en el secundario, ganan más de un 11%. Los bonos son, de entrada, eternos, pero la intención del banco es amortizarlos al 100% del nominal a más tardar en diciembre de 2024. Si finalmente no los elimina, a partir de esa fecha deberán pagar una rentabilidad equivalente al midswap a cinco años –tipo de interés libre de riesgo a ese plazo– más 594,7 puntos básicos (5,947%).

Ahora, el midswap a cinco años se sitúa en el entorno del 0,45%, de manera que el inversor recibiría en torno a un 6,4%. Con esa rentabilidad, en un plazo de 16 años, el inversor, si ha cobrado el cupón, que es discrecional, habría obtenido un rendimiento del 100% sobre el importe de su inversión inicial en caso de que el banco no amortice. Lo más lógico es que la entidad destruya esos bonos una vez vencido el plazo de siete años, señalan fuentes financieras.

Un producto complejo y de alto riesgo

  • Advertencias. Tanto el folleto de la emisión de los bonos de fidelización como la orden de suscripción que tuvieron que firmar los antiguos accionistas o bonistas de Popular incluía severas advertencias respecto a los bonos. A cambio de este instrumento, Santander exigió a los beneficiarios a comprometerse a no litigar por el dinero perdido en el proceso de resolución de Popular.
  • Menos de 100 euros. Los bonos de fidelización, pese a que no son convenientes para los pequeños inversores en la mayor parte de las ocasiones, tienen un precio inferior a los 100 euros, cuando el común de los cocos exige una inversión mínima de 100.000 euros. Estos cotizan en el mercado Send de BME.

Los expertos consultados consideran que la escalada del precio del bono se debe a la baja rentabilidad en la deuda más segura. Si bien, estos bonos no pueden considerarse renta fija clásica, pues computan como fondos propios. Los otros bonos contingentes convertibles (cocos) de Santander ofrecen rentabilidades en torno al 5%, aunque su probabilidad de amortización anticipada es menor.

Este producto, al igual que los cocos vendidos a institucionales, es no conveniente para los pequeños inversores, según la nomenclatura de la normativa europea Mifid. Computan como capital adicional de nivel 1 (Additional Tier 1 o AT1, en la jerga) y, por lo tanto, se transforman automáticamente en acciones si la ratio de capital de máxima capital (CET1) de Santander perfora el umbral del 5,125%.

El cupón del bono es del 1%, de forma que su rentabilidad anual al precio del viernes se sitúa en el 1,2%.

Si la entidad que preside Ana Botín recompra los bonos al 100% del nominal, el inversor se habrá embolsado el cupón, con una rentabilidad acumulada superior al 8%, más los 15 puntos porcentuales que ganará como diferencia respecto a la cotización del viernes. La rentabilidad anual, en este escenario, quedaría en torno al 3,3%.

El bono se ofreció a los inversores que hubieran adquirido acciones de Popular entre el 26 de mayo y el 21 de junio de 2016, el periodo de su última la ampliación de capital. También se ofertó a quien compró obligaciones subordinadas en las emisiones de 29 de julio y 14 de octubre de 2011. El bono se dirigía en total a 115.000 clientes del Popular La aceptación fue del 78% del importe ofertado, por un máximo de 981 millones.

El precio de la deuda marcó un mínimo en el 76% sobre el nominal a finales de enero y ahora ronda el 85%

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