Un estímulo para la innovación social

Fundación Mapfre hace balance de los últimos 10 años y crea unos premios para promover nuevos proyectos

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Niños beneficiarios de una acción de cooperación internacional de Mapfre.

Mapfre acredita más de 40 años de experiencia en acción social, desde la creación de su fundación en 1975, que luego se dividió en cinco: Fundación Mapfre, Fundación Mapfre Estudios, Fundación Mapfre Medicina, Fundación Cultural Mapfre Vida y Fundación de Estudios Históricos Mapfre Tavera. Pero la dispersión de recursos y esfuerzos que esta división suponía llevó a la compañía a acometer una amplia reforma de sus actividades fundacionales y de sus estructuras institucionales y operativas que culminó el 1 de enero de 2006 con la integración de las cinco fundaciones en una sola Fundación Mapfre.

Con esta refundación se buscaba facilitar la adecuada orientación, supervisión y coordinación de las actividades fundacionales, reforzar la notoriedad y divulgación de dichas actividades, simplificar la gestión y ofrecer mayor flexibilidad en la asignación de recursos. “La creación de una nueva fundación nos permitía poner en común muchas áreas, mucha experiencia, muchos recursos, para aprovechar las sinergias”, explica Antonio Huertas, presidente de Mapfre y de la Fundación Mapfre.

Hasta septiembre, 3.300 voluntarios de la compañía habían participado en 750 actividades, de las que se han beneficiado 52.000 personas

Transcurridos 10 años, Fundación Mapfre ha querido hacer balance de esta nueva etapa. “Es injusto hablar de solo 10 años, porque la Fundación Mapfre va a cumplir en los próximos días 43”, consideró el presidente de la entidad en la presentación del balance. “En aquellos años, pensar que una empresa en España tuviera ya la intención de trabajar en algo de lo que todavía no se hablaba, algo parecido a lo que hoy llamamos responsabilidad social corporativa, era sin duda un atrevimiento, que no tenía horizontes pero que sí tenía mucha ilusión”, destacó Huertas. “La fundación ha alcanzado una mayoría de edad que se consolida en estos 10 años”.

En este periodo, la Fundación Mapfre ha invertido 500 millones de euros en proyectos sociales en 29 países, que han beneficiado a más de 100 millones de personas. Un dinero que “ha sido aportado única y exclusivamente por Mapfre, producto de su desarrollo empresarial. Estamos absolutamente convencidos de que estos 500 millones de euros han sido los mejor invertidos de la historia por Mapfre. Hemos hecho muchas inversiones en el mundo pero sin duda esta es la más importante”, remarcó Huertas.

Cinco áreas de acción

Las actividades de la fundación se articulan en cinco áreas: acción social; cultura; promoción de la salud; prevención y seguridad vial, y seguro y previsión social, desde las que se han desarrollado en los últimos 10 años, por ejemplo, 830 programas de cooperación internacional en 23 países; con el programa Educa Tu Mundo, cinco millones de jóvenes han accedido al sistema educativo, básico para romper el círculo de la pobreza, y se ha formado a 5.000 profesores; o en el ámbito cultural, se han puesto en marcha más de 300 exposiciones, que han visitado 12 millones de personas.

Especial relevancia tiene para la compañía aseguradora la labor del voluntariado, que ha atendido en los últimos 10 años a más de un millón de personas. Antonio Huertas destacó el programa de voluntariado que se puso en marcha hace ahora tres años y que ha sido un éxito, pues solo este año, a cierre del tercer trimestre, 3.300 voluntarios de la compañía habían participado en 750 actividades, de las que se han visto beneficiadas 52.000 personas de forma directa y cerca de 1,5 millones de manera indirecta. “Ha sido un apoyo ingente de manera altruista, tanto en desastres naturales, como los ocurridos este año en Perú, Ecuador, México y el Caribe, como también en el día a día”, recalcó Huertas.

En cuanto a las previsiones de futuro, el presidente de la fundación destacó que seguirán en la misma línea “para los próximos 10, 20, 30 o 100 años, porque todo lo que podamos prever será insuficiente”. Y adelantó una nueva línea de trabajo que empezará en 2018: “Hay un espacio que no está cubierto y que Mapfre quiere apoyar, el de la innovación social. Proyectos que, basados en la innovación, puedan apoyar la mejora de la calidad de vida de las personas”. Por eso han creado los primeros Premios Internacionales Fundación Mapfre a la Innovación Social, una iniciativa que llevará a cabo en colaboración con IE Business School.

El objetivo es identificar las soluciones más innovadoras en relación con la salud (e-health), la movilidad y la seguridad vial y la propia industria aseguradora. Tendrá tres sedes regionales: Brasil (solo para este país), México (para el resto de América) y Madrid (para Europa). En cada una de las sedes tendrán lugar unas semifinales (en São Paulo, Ciudad de México y Madrid), de las que saldrán 27 semifinalistas; de estos se elegirán 9 finalistas y habrá 3 ganadores, uno por categoría. La final se celebrará en Madrid en octubre de 2018.

Tanto los finalistas como los semifinalistas se beneficiarán de la actividad de mentoring del IE Business School. Y los ganadores recibirán 30.000 euros cada uno.

20 años de investigación

-De los muchos proyectos puestos en marcha por la Fundación Mapfre desde su constitución, el presidente de la entidad, Antonio Huertas, quiso destacar expresamente el Programa de terapia celular para el tratamiento de la lesión medular.

-El programa está dirigido por el equipo del neurocirujano Jesús Vaquero, del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, en Madrid.

-En septiembre de 2016 se hicieron públicos los resultados del primer ensayo clínico de terapia celular personalizada en pacientes con lesión medular, con el que se ha conseguido devolver movilidad a personas con determinadas lesiones medulares.

-Este ensayo clínico es el resultado de más de 20 años de trabajo de investigación que ha podido desarrollarse gracias al apoyo principal de Fundación Mapfre que, junto a otras entidades, ha mantenido el soporte económico para el desarrollo de esta línea de investigación.

-En 2018 se espera que esta terapia sea autorizada por la Agencia Española del Medicamento como tratamiento consolidado, lo que va a permitir extender sus ventajas al resto de pacientes con lesiones medulares.

-El próximo año se iniciará otro nuevo ensayo clínico para analizar la eficacia de esta terapia en pacientes que hayan sufrido traumatismo craneoencefálico.

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