EE UU acaba con el internet que conocemos al poner fin a las reglas de neutralidad en la red

La FCC anula una de las leyes estrella de la presidencia de Barack Obama

El fiscal general de Nueva York anuncia un recurso judicial contra la decisión

Protestas ante la FCC en favor de la neutralidad en la web.
Protestas ante la FCC en favor de la neutralidad en la web. REUTERS

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EEUU aprobó el pasado jueves una nueva norma sobre el servicio de internet que acaba con la "neutralidad de la red", que garantizaba una norma de 2015.

La mayoría republicana en la institución reguladora votó a favor de la nueva regla que deroga el principio de "neutralidad de la red", que salvaguardaba internet como un servicio público de libre e igual acceso. La Comisión tomó la decisión por tres votos a favor y dos en contra -los demócratas- de poner fin a la regulación que impulsó en 2014 el entonces presidente de EEUU, Barack Obama, y que luego se aprobó en 2015.

La medida estaba apoyada por las grandes empresas de internet como Google o Facebook, que habían exigido al presidente de la FCC, Ajit Pai, nombrado por Donald Trump, que no impulsara la decisión. También tenía en contra a distintas organizaciones de consumidores y a proveedores de contenidos.

Los comisionados republicanos, incluido Pai, argumentaron que la decisión supone acabar con una regla que trataba con "mano dura" a la industria de proveedores de internet ante "hipotéticos daños".

Por su parte, las dos comisionadas demócratas expusieron las consecuencias negativas que podría tener la supresión de la "neutralidad en la red" en consumidores y pequeñas empresas proveedoras de contenido.

En la práctica, la cancelación del actual marco regulatorio da el poder a los operadores de telecomunicaciones como AT&T, que podrían bloquear contenidos, dar más relevancia a otros o reducir la velocidad a los usuarios, según los defensores de la neutralidad de la web.

Como respuesta a esta votación, el fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, demócrata, ha anunciado que liderará una iniciativa legal de varios estados contra la anulación de las leyes de neutralidad en internet.

Aunque la medida no va a afectar de manera inmediata a los consumidores, algunas pequeñas empresas y startups han alertado ante el riesgo de aumento de costes debido a las restricciones o al bloqueo de algunos de sus contenidos.

Por contra, las telecos han defendido en los últimos días que no van a bloquear contenido legal en internet, al entender que sería contraproducente para su propio negocio. Estas compañías defienden que, hasta 2015, internet funcionó sin ningún problema hasta 2015.

Son muchas las organizaciones que han protestado contra la reversión de los avances que planteaba la ley tumbada este jueves. El temor de los detractores de la reforma en EEUU que permitiría a los proveedores de internet bloquear o frenar a su antojo el tráfico de datos es bastante justificado dado que favorecería un internet a dos velocidades, según el presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), Miguel Pérez Subías.

Los cambios tienen un alcance mundial, dada la globalización de servicios de comunicaciones e internet de todos los países, con la conexión de cualquier territorio con Estados Unidos, que además es el de principal acogida de operadores y proveedores de servicios de internet.

Por ello, aunque la legislación sea estadounidense, todos los agentes de servicios de internet, también los españoles, se verían finalmente afectados, explica a Efe el ingeniero de Telecomunicación Rubén Cuevas, de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).

Aunque España está sujeta a las normas que fija la UE con relación a la neutralidad de la red, las estrategias de EEUU "acabarán influyendo en el mercado y normativa europea", dado que los grandes operadores de internet en términos de tráfico y de negocio están en EEUU, explica por su parte el presidente de la AUI.

Debido a que "las grandes compañías en internet son muy grandes", la reforma en EEUU exacerbaría aún más su "status quo" frente al de otros agentes en la red más pequeños, que tenderían a desaparecer porque no podrían pagar para agilizar sus servicios, advierte Pérez Subías.

Precisa no obstante que una absoluta neutralidad tecnológica en internet no es factible, porque todas las redes se gestionan de alguna manera independientemente del operador.

A modo de ejemplo, Google podría acelerar los servicios de Telefónica o de cualquier otro operador o empresa con un simple contrato. "Al final es un tema de competencia", puntualiza Pérez Subías.

Otros servicios no lucrativos para las redes, como los formalizados entre particulares que no pagan nada también podrían desaparecer por ese mismo concepto de rentabilidad, explica.

El presidente de la AUI recuerda que la base conceptual de la neutralidad de la red es que los "bits" o datos en tránsito sean tratados igual, independientemente del canal por donde circulen o quien los solicite sin que se discrimine en función de nada, pero técnicamente eso es imposible, insiste.

"Todas las redes se gestionan", y se priorizan servicios, de modo que la información en cada caso se trata de forma diferente para ofrecer mejores servicios, de acuerdo a necesidades fundamentalmente tecnológicas como la exigencia de distintas velocidades de conexión o accesos.

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