La Administración Trump presenta su plan para acabar con la neutralidad de la red

En diciembre se votará si se derogan las reglas actuales que impiden privilegiar o ralentizar el tráfico web

AT&T, Comcast y Verizon, a favor de la medida. Google y Facebook, en contra

Ajit Pai, presidente de la Comisión Federal de las Comunicaciones (FCC).
Ajit Pai, presidente de la Comisión Federal de las Comunicaciones (FCC).

El presidente de la Comisión Federal de las Comunicaciones (FCC) de EEUU, Ajit Pai, ha revelado este martes sus planes para derogar la orden de 2015, aprobada por la Administración de Obama, que prohibía a las operadoras de telecomunicaciones privilegiar, bloquear o ralentizar el tráfico web que circula por sus redes en función de sus intereses. Además, ha asegurado que el regulador evitará, a partir de ahora, que los Estados y ciudades del país adopten reglas de protección similares a las que hay actualmente, que buscan que se trate por igual el tráfico de datos venga de donde venga. 

Con este movimiento, EEUU da un paso en firme para derogar la llamada neutralidad de la red, que evita un internet a dos velocidades. Así, la supresión de dicha regla permitirá a las telecos establecer, por ejemplo, un carril rápido para aquellos proveedores de contenidos que estén dispuestos a pagar más. Por ello, la acción planificada por Pai es interpretada en el mercado como una gran victoria para empresas como AT&T, Comcast y Verizon, pues desmantelada la neutralidad de la red no tendrán la obligación de tratar todo el tráfico web por igual.

Pai, un republicano designado por Donald Trump en enero, ha aclarado que la comisión votará sobre la anulación de estas reglas el próximo 14 de diciembre, pero se da por hecho que la propuesta se aprobará sin problemas dada la mayoría republicana en la composición de ese órgano. Aún así, se prevé que la decisión de la FCC termine de nuevo en los tribunales y reactive un debate que dura ya muchos años.

Quienes defienden la neutralidad de la red aseguran que es la vía para garantizar la innovación y el impulso de nuevos negocios. Por contra, quienes se oponen a ella aseguran que es un desaliento a la inversión. La FCC defiende que el ancho de banda es un bien escaso y que las telecos, que han invertido en sus redes mucho dinero, deben tener alicientes para seguir haciéndolo. En este escenario, mientras AT&T, Comcast y Verizon han defendido que su derogación conducirá a miles de millones de inversión adicional en banda ancha, la Asociación de Internet que representa a empresas tecnológicas como Google, Facebook, sostienen que la propuesta de Pai acabará con la garantía de un acceso igualitario a internet.

Estas compañías, al igual que Netflix, son partidarias de mantener las protecciones impulsadas por la Administración de Obama, pues temen que, entre otras cosas, las operadoras favorezcan sus propios servicios y contenidos, o que las operadoras les obliguen a pagar para que sus contenidos y servicios lleguen con la máxima velocidad y calidad a los usuarios. Por eso, el pasado julio instaron a Pai a abandonar sus planes para derogar la neutralidad de la red. 

Nancy Pelosi, la dirigente de los demócratas en la Cámara de representantes, también se ha mostrado muy crítica con Pai y ha señalado que el movimiento de la FCC dañará a los consumidores y a la competencia. En su opinión, este organismo ha lanzado un asalto al emprendimiento, la innovación y la competencia en el corazón de internet. Muchas voces aseguran que muchas pequeñas empresas y plataformas en internet, con muchos menos recursos, pueden verse perjudicadas.

Por su parte, Pai ha defendido que el Gobierno federal "dejará de microgestionar internet: "Debemos simplificar las normas y permitir a las compañías de todo tipo competir y dejar a los consumidores elegir quien pierde y quien gana". El presidente de la FCC sí ha señalado una condición que les pone a las telecos a cambio del poder que les quiere entregar: mayor transparencia "para que los usuarios sepan que plan contratar según sus necesidades" y para que las empresas "tengan la información necesaria para innovar". De momento, la decisión de Pai se ha encontrado con la oposición de múltiples asociaciones de consumidores. Estos temen que los costes de la derogación de la neutralidad de la red recaiga finalmente sobre ellos. 

En España, el profesor del IE Business School, Enrique Dans, muy crítico con la postura de la Administración de Donald Trump, defendía días atrás en su blog que es fundamental que internet conserve su esencia y siga siendo lo que ha sido hasta ahora: “Un lugar en el que las buenas ideas pueden prosperar, con independencia de quien esté detrás de ellas, y en el que un clic es igual a otro clic y llega siempre a su destino a la velocidad que tengas contratada, sin que nadie pueda interponerse negociando acuerdos preferentes que privilegien a unos o penalicen a otros”.

La medida que finalmente adopte EE UU no afecta a Europa, que el año pasado aprobó proteger la neutralidad de la red. Pero sí se espera, que una vez que se dé el paso al otro lado del Atlántico, las telecos del Viejo Continente emprendan acciones de lobby para lograr una medida similar aquí. 

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