Apple sufre múltiples contratiempos para estrenar el iPhone X

Bloomberg dice que ha permitido reducir la precisión del Face ID para acelerar su producción y Apple lo niega

Se calcula que solo habrá entre 2 y 3 millones de unidades para su lanzamiento

Phil Schiller, presidente de Marketing de Apple, durante la presentación de los iPhone 8.
Phil Schiller, presidente de Marketing de Apple, durante la presentación de los iPhone 8.

El estreno del iPhone X se está convirtiendo en una auténtica pesadilla para Apple. Según informó este miércoles la agencia Bloomberg, los problemas en la producción de este terminal –el más sofisticado de la compañía y con el que quiere celebrar los 10 años de vida de su popular móvil- ha llevado a la compañía de la manzana a tomar una decisión dramática, y no exenta de polémica: habría permitido a sus proveedores reducir la precisión de la tecnología Face ID, el sistema de desbloqueo por reconocimiento facial por el que Apple ha apostado y que sustituye al lector de huella dactilar utilizado en el resto de iPhones.

Las fuentes citadas por la agencia aseguran que el objetivo de tal medida era facilitar la producción de ese sistema, de tal manera que se acelere su proceso de fabricación y su ensamblado en el terminal y no haya escasez de unidades de iPhone X en el momento de su estreno.

La noticia, sin embargo, ha sido desmentida por Apple. La compañía de la manzana ha asegurado categóricamente que "la información es falsa" y que la calidad del sistema de reconocimiento facial en 3D no se ha modificado. La polémica queda servida a pocas horas de que puedan efectuarse las reservas de este terminal, que se inician este viernes. Su venta arranca el día 3 de noviembre.

Menos unidades de las previstas

Con todo, algunos analistas sostienen que puede haber muy pocos iPhone X para satisfacer la demanda inicial. Ming-Chi Kuo, de KGI Securities, asegura que Apple tendrá solo entre dos y tres millones de unidades disponibles para el día de su lanzamiento, y entre 25 y 30 millones para todo el trimestre, que incluye la importante campaña navideña. La cifra se queda muy lejos de los 40 millones que había pronosticado antes el analista. Y Bloomberg recuerda, en este escenario, que Apple vendió 78 millones de iPhones durante el mismo periodo de 2016, aunque la cifra incluye todos los modelos del terminal.

La agencia citada subraya que la fabricación de Face ID ha pasado por numerosas complicaciones, que hacen extremadamente difícil su producción en masa. Algunos medios internacionales incluso aseguran que Apple habría perdido a uno de los tres proveedores (Finisar Corp) encargados de suministrar componentes del sistema. 

La compañía de Cupertino ha insistido a Reuters que "la calidad y precisión de Face ID no han cambiado". Esta agencia apunta que Bloomberg no especificó si Apple rebajó los requisitos antes o después de que anunciara el sistema Face ID en la conferencia de prensa del pasado 12 de septiembre. Entonces, los responsables de la compañía presumieron de que había una posibilidad entre un millón de que alguien pudiera engañar al sistema para desbloquear un teléfono. Un dato que mantienen.

Apple decidió apostar con el iPhone del décimo aniversario por el reconocimiento facial pese al desafío técnico que supone. La compañía había invertido cinco años en estudiar esta tecnología, según explicó recientemente Jony Ive, director de diseño de Apple.

La fuentes consultadas por Bloomberg afirman, por su parte, que Apple subestimó la complejidad de fabricar y ensamblar esta solución tecnológica y que ha dejado a los proveedores con poco tiempo para preparar sus fábricas. Una razón que, según afirman, explicarían por qué el iPhone X sale al mercado seis semanas más tarde que el iPhone 8. Esta agencia aseguraba también que se espera que la escasez de sensores 3D (la tecnología que sustenta el sistema de reconocimiento facial) termine a principios de 2018. Otros medios como The Wall Street Journal, también recogió que Apple ha tenido dificultades de suministro de componentes clave para el sistema de reconocimiento facil.

Lo que es un hecho es que Apple ultima todos los detalles para la comercialización de un producto clave para la compañía. Esta advertía en un comunicado enviado a los medios este martes que “en las tiendas de muchos países, el iPhone X estará disponible para los clientes sin cita, a los que se recomienda que lleguen temprano”. Es decir, más vale correr si se quiere ser de los primeros en adquirir un iPhone X. Un terminal que costará 1.150 euros en su modelo básico.

¿Ventas modestas del iPhone 8?

Más allá de la nueva joya de la corona de Apple, otros problemas golpean a Apple. Las ventas de sus modelos iPhone 8 y iPhone 8 Plus no han sido muy elevadas hasta ahora. Según los analistas, la reducción del precio de modelos anteriores y la expectativa que la compañía despertó en septiembre cuando anunció a bombo y platillo el iPhone X han contribuido a que su comercialización haya sido más modesta que en otros lanzamientos previos. Incluso el iPhone 6S, que había sido hasta ahora el que menos ventas tuvo cuando se estrenó, les ha superado.

Según datos de Consumer Intelligence Research Partners, los iPhone 8 suponen el 16% del total de los iPhones vendidos en el trimestre cerrado en septiembre, muy lejos de los iPhone 7, que acapararon el 43% de las ventas en el mismo periodo del pasado año, y de la familia iPhone 6S, que alcanzó el 24% en el tercer trimestre de 2015. 

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