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Una familia en el salón de su casa

La OCU alerta: así pueden espiarle el aspirador y otros electrodomésticos

Los datos de los usuarios proporcionan a las compañías beneficios extra

Empresas como iRobot aseguran que la entrega de datos requerirá autorización del consumidor

Aviso para los más caseros, porque algo tan básico como la intimidad en nuestra propia casa podría tener los días contados. iRobot, el fabricante estadounidense de aspiradores Roomba ha comunicado que podrá vender a otras grandes compañías el plano de los hogares, lo que permitirá a otras empresas conocer información como dónde y qué tipo de muebles tienes en el salón.

Esto es precisamente sobre lo que advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU): la creciente tendencia por parte de las compañías y entidades financieras de recopilar y utilizar los datos de sus clientes, pues no solamente los utilizan por el interés de su propio negocio, sino que comercializan con terceros, obteniendo así ingresos extra por la venta de esta información. Según la OCU, los consumidores tienen derecho a tener el control absoluto de sus datos. Además, cada persona debe saber para qué se utilizan, cómo puede modificarlos, de qué manera puede cambiar su consentimiento y cómo pueden recuperarlos fácilmente en cualquier momento.

Por su parte, iRobot ha afirmado que el uso de estos datos tendrá que estar autorizado por el usuario. Sin embargo, la organización ha recalcado que esta petición debe presentarse de forma clara y explícita, no debiendo estar incluida en la aceptación de los términos y condiciones generales, que el usuario debe aceptar obligatoriamente para poder utilizar el producto. El problema llega cuando estas puntualizaciones vienen dadas en la letra pequeña, de difícil lectura para el consumidor, que rara vez la lee y es consciente de lo que autoriza.

En el caso de que el usuario no acepte compartir sus datos con el fabricante, debe hacer valer ese derecho sin ningún tipo de pérdida en la calidad de servicio que le ofrece la compañía. De igual manera, la OCU reivindica que dado el creciente negocio que las empresas están haciendo con los datos de sus clientes, estos deben recibir una compensación económica justa y proporcional de los beneficios que generan las compañías con el uso de los mismos.

La organización reconoce las ventajas que puede suponer la economía de datos y las oportunidades que puede ofrecer a los usuarios. No obstante, considera que sólo es justo que las compañías ganen dinero con los datos de los consumidores si éstos reciben a cambio algún tipo de compensación. Para ello, la OCU tiene en marcha la campaña de recogida de firmas ‘Mis datos son míos’, por la que, en nombre y apoyo de los consumidores, pide a los principales agentes del mercado, en los que se encuentran multinacionales tecnológicas, operadoras de telefonía, entre otras, que asuman el compromiso de compartir de forma justa los beneficios que obtienen gracias a los datos de los usuarios.

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