Al rescate a Imaginarium: el fundador de la mexicana Kidzania le da una oportunidad

Inversores internacionales inyectan 8,5 millones

La banca había rechazado un posible acuerdo con el fondo PHI

Imaginarium
Una tienda Imaginarium

Imaginarium tendrá una segunda oportunidad. La compañía juguetera, al borde de la quiebra, anunció ayer un principio de acuerdo con un grupo de inversores internacionales para la inyección de 8,5 millones en la empresa, destinados a reestructurar la deuda y aportar nuevos recursos para afrontar el futuro y sus planes de negocio.

El grupo de inversores está liderado por Xavier López Ancona, millonario mexicano fundador del grupo Kidzania, así como Gevork Sarkisyan y Federico Carrillo. La empresa celebró que se trata de empresarios que “combinan una vasta experiencia en los sectores del entretenimiento y ocio infantil y el alineamiento estratégico y reestructuraciones financieras”.

Por otro lado, la compañía señaló que la oferta de inversión y reestructuración presentada por el fondo PHI no ha sido aceptada por las entidades financieras.

Del total de la inyección, 4,5 millones de euros se aportarán tras la firma de este principio de acuerdo mediante la suscripción de un préstamo puente para atender necesidades de capital inmediatas, según una comunicación remitida al Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

Una vez concluida la reestructuración, cuyos detalles se conocerán cuando se cierre el proceso de refinanciación, ese préstamo puente será capitalizado por la sociedad y los inversores. Si la reestructuración no llegara a buen término, el préstamo deberá ser reembolsado en un plazo de seis meses.

Este compromiso de inversión y aportación de nuevos fondos representará aproximadamente un 90 % del capital social.

El principio de acuerdo ha sido suscrito con entidades que representan una mayoría del grupo de acreedores bancarios, superior al 75%. El preacuerdo fija un umbral de deuda sostenible de hasta 10,5 millones (4,5 millones de deuda sénior a largo plazo y hasta 6 millones de deuda júnior). Además, se permitirá una deuda adicional de hasta 5 millones para financiar el circulante.

El preacuerdo establece también un calendario de amortización de la deuda sénior adaptado al plan de negocio y a la generación de caja con un periodo de carencia de dos años, el mantenimiento de las líneas de avales actuales; y la adecuación del coste de la deuda al entorno actual, lo que, según la empresa, supone una mejora “sustancial” respecto a la situación anterior.

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