Presidente del Club Excelencia en Gestión

Alberto Durán López: “Tenemos una clase directiva con muy buena formación”

“Las pymes han ganado en los últimos años asignatura de la internacionalización”

“La digitalización es fundamental para no perder, para hacer bien las cosas y para sobrevivir”

ONCE

Vinculado siempre a Fundosa Grupo y Fundación ONCE, Alberto Durán López (Ferrol, A Coruña, 1969) es presidente de Ilunion y vicepresidente ejecutivo de la Fundación ONCE. En abril de 2016 tomó el relevo de Juan Antonio Zufiria al frente del Club Excelencia en Gestión, una asociación empresarial fundada en 1991 con el objetivo de ayudar a mejorar la gestión en las organizaciones. El Club cuenta en la actualidad con más de 230 socios, la mayoría empresas, que representan el 19% del PIB y el 23% del Ibex 35. El Club es la única organización que está legitimada por la EFQM para otorgar el Sello de Excelencia EFQM en España, que es el país que más sellos tiene, cerca de 500, seguido de Reino Unido.

Durán repasa los objetivos que se marcó al asumir la presidencia del Club y los retos que afronta el tejido empresarial en España, entre los que destaca la “revolución/transformación digital”.

¿Qué tipo de empresas agrupa el Club Excelencia en Gestión?

Es una organización que trata de estar muy pegada al mundo de la empresa, entendida esta como organización que desarrolla una actividad con un objetivo. Es un foro en este caso muy poliédrico. No solamente son empresas, que son la mayoría, también tenemos universidades, colegios, Administraciones públicas, diputaciones, ayuntamientos importantes… La idea es ayudarles en la gestión, a que sean más competitivos.

Apostamos por que en la contratación pública se prime a aquellas empresas que tengan una preocupación por la excelencia y por hacer las cosas bien

¿Qué balance hace de su primer año al frente del Club?

Llevamos un año que hemos incorporado la idea de la revolución/transformación digital. Y uno de los elementos que estaba también en el frontispicio de este periodo es reconocer el papel de la responsabilidad social de la empresa como un elemento transformador de la sociedad. A veces en la sociedad el concepto de empresa no está suficientemente bien explicado y es un elemento muy importante que ofrece productos, servicios, que ofrece mejorar la calidad de vida, que tiene mucho tiempo a personas en las organizaciones y por tanto también la formación que les da es un elemento que luego repercute en la sociedad. Por lo tanto, la empresa no solamente como detractor de energías sociales sino también como que devuelve a la sociedad personas, productos y servicios de calidad que ayudan a que la sociedad mejore.

¿Es la transformación digital el principal reto ahora para las empresas?

En este momento la transformación digital es un elemento importan te. Tenemos un foro de reflexión interno liderado por Juan Antonio Zufiria, el director general de IBM Europa, que acaba de presentar sus conclusiones y lógicamente destaca un porcentaje muy mayoritario, del 95%, el papel fundamental que tiene la transformación digital. Esa asignatura es fundamental para no perder, para hacer bien las cosas y para sobrevivir. Sin embargo, un 50% reconoce que no tiene toda la formación ni el desarrollo de esas herramientas de transformación digital.

Uno de los objetivos de mi mandato es reconocer el papel de la responsabilidad social de la empresa como un elemento transformador de la sociedad

¿Qué otros retos preocupan?

En general, en el club nos preocupamos mucho por la competitividad de las organizaciones que son socios. Estamos ahora con un reto importante, que es estratégico, el foro que tendremos el 26-27 de octubre en España, el Foro Europeo de la Calidad, al que vendrán 500 directivos de todo el mundo preocupados por la sostenibilidad, la competitividad y la agilidad. Cómo conseguimos todo eso. Pues preocupándonos por una gestión excelente que es la que nos tiene que permitir ser más competitivos, tener más capacidad de transformación social y, en ese caso, incorporando como uno de los valores la agilidad, también poder ser capaces de acometer retos como el de la transformación digital. La agilidad como elemento para conseguir la competitividad va a ser el eje discursivo de este foro.

¿Ganar competitividad para incrementar el beneficio?

Competitivo, en el sentido de tener organizaciones más eficientes, más eficaces, que sean capaces de conseguir sus objetivos. Obviamente, el ganar dinero en una empresa es el objetivo; en un ayuntamiento es dar mejor servicio a sus ciudadanos; en una fundación que gestione un hospital es tener una excelente gestión sanitaria; un colegio, ser un colegio excelente con una magnífica educación. Es hacer las cosas mejor, aprovechar mucho los recursos y tratar de tener unos mejores resultados. Y dentro de ellos, no solamente el económico o el del servicio específico que cada socio tenga, está también el de ese impacto social positivo que también, dependiendo de qué tipo de actor seas, tienes unos acentos más en unas cosas o en otras.

España es el país europeo que más sellos de calidad EFQM tiene. ¿Las empresas españolas están mejor gestionadas?

Un elemento importante es que tenemos una clase directiva con muy buena formación en España. Tenemos instituciones que forman muy bien a nuestros directivos. Y creo que ellos son especialmente conscientes con esa formación de la necesidad de incorporarse al carro de la competitividad, al carro de la excelencia. Junto al buen papel que ha hecho el Club Excelencia, que ha hecho una labor de proselitismo en esta materia, ha dado como consecuencia el que efectivamente tengamos el país con más sellos y sobre todo con más sellos de sobresaliente, sellos 500. Es un elemento importante que habla muy bien del tejido empresarial y del nivel directivo que tienen las empresas.

¿Esa gestión excelente la asume también la pyme?

España es un país de pymes evidentemente. Esas pymes han ganado en estos últimos años una asignatura muy importante que ha sido la internacionalización, que no ha sido fácil. Y hablo de empresas que tienen una facturación pequeña, en muchos casos, pero para mantener esa facturación han tenido que conquistar mercados. Y luego también está la preocupación por la calidad. Yo creo que en ese caldo de cultivo se genera ese tipo de inercias positivas.

¿Qué tienen que hacer las empresas para conseguir ese sello de calidad?

Lógicamente, hay una parte formal, pero sobre todo hay una parte de revisión de los procedimientos y de un compromiso por hacer las cosas bien y hacerlo de forma excelente. Esto no es una revisión telefónica o virtual, hay un desembarco de evaluadores independientes al club, independientes a la empresa, que las analizan, que ven claramente su compromiso con la excelencia, que ven también el compromiso con los trabajadores, con los temas de impacto social, con una cuenta de resultados, con una mejora en la eficiencia de los recursos de la compañía. Para alguien que no tiene compromiso, aparte de que va a perder tiempo y dinero, es que no le va a merecer la pena. Porque requiere que ese compromiso sea palpable. Y lo importante no es tenerlo, lo importante es mantenerlo. Y también es un elemento no solamente hacia fuera, de orgullo hacia el exterior, de que queremos hacer las cosas bien y nos comprometemos con ello, sino también hacia dentro, que los propios trabajadores ven ahí un elemento de orgullo interno de trabajar en una casa que realmente tiene preocupación por hacer las cosas mejor.

¿Cómo ayuda el club a las empresas?

El Club facilita que se vean unos con otros y compararse. Pueden ser del mismo sector o de sectores diferentes, que es todavía mucho más enriquecedor. La experiencia a través de nuestra red interna Ágora, participar en grupos... Tenemos varios foros de actividad: para universidades, para el mundo educativo (aparte de las universidades), para Administraciones públicas, para el mundo de la sanidad… Hablo de sectores concretos que tienen su foro, en el cual hay 50, 60, 70 socios que son de ese mismo sector. Tenemos asimismo un comité delegado que se ocupa de la contratación pública, muy de moda ahora por todo este tema de la corrupción. Nosotros apostamos por que en esa contratación se prime a aquellas empresas que tengan una preocupación por la excelencia y por hacer las cosas bien. Si haces bien las cosas es normal que luego seas un mejor proveedor de la Administración pública.También contamos con los premios de reconocimiento que da el Club a empresas que consiguen esos sellos de calidad, que hacen bien las cosas. Y apoyar a otro tipo de organizaciones para empezar a dar los primeros pasos en este mundo de la búsqueda de la excelencia.Y también los eventos con expertos en gestión que ayudan en los foros a orientar adónde ir, que los tenemos a lo largo del año. Lo que en ese momento esté más en boga o lo que preocupe a un grupo de socios, desde felicidad en el trabajo hasta temas de lean manufacturing, tecnologías, big data, pasando por la experiencia de clientes en sanidad o en educación. En este caso estamos hablando con gente como José Antonio Marina, que nos ha ayudado a arrancar el foro de excelencia en educación, para contribuir al famoso pacto por la educación y dar unas cuantas ideas de por dónde debe ir la mejora de la excelencia en los centros educativos.

Madrid acoge el Foro EFQM

-El Club Excelencia en Gestión, como representante de la EFQM en España, participa en la organización del Foro EFQM y en la ceremonia de entrega de los premios EFQM Excellence Awards 2017, que este año se celebrarán en Madrid los días 26 y 27 de octubre.

- “Nos han elegido porque somos un partner fuerte; porque el último premio europeo ha sido para un socio español, el Ayuntamiento de Alcobendas (Madrid), y también para recordar que se han cumplido 25 años de la entrega en España del premio que entregó el Rey, ahora emérito. Y sobre todo, por la contribución de España al tejido empresarial europeo”, señala Alberto Durán.

-Se reunirán 500 directivos de toda Europa y tratarán los temas de gestión empresarial en vanguardia con el lema de Agilidad, esencial para la transformación de las organizaciones. Entre esos temas que se tocarán, Alberto Durán apunta los de neuroagilidad, el entorno VUCA, robótica o las situaciones de estrés de los aeropuertos, que contará también con la experiencia de pilotos de combate.

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