Banco Popular
Una mujer pasa ante una oficina del Banco Popular en el Paseo de Gracia esquina con la calle Aragón de Barcelona. EFE/Archivo EFE

Saracho presentó el 2 de junio ante el juzgado un informe de Ron sobre Arias

El exsecretario del consejo exculpa al exvicepresidente del banco de las denuncias de Ron

Saracho recibió el dosier contra Arias el pasado 21 de marzo

La crisis, intervención y posterior venta de Banco Popular a Santander ha pasado de ser la caída del que fuera hace una década el banco más solvente y eficiente de Europa a convertirse también en un hervidero de intrigas con dosieres incluidos. Las luchas de poder que vivió el banco entre la primavera del pasado año hasta noviembre, fecha en la que el entonces presidente Ángel Ron presentó su dimisión, se han trasladado ahora a sus previsibles defensas ante las multitudinarias demandas que preparan los antiguos accionistas (pequeños e institucionales) de Popular.

En juego están sus posibles responsabilidades penales o no en la caída de Banco Popular.

De momento, el pasado viernes Abc y El Mundo publicaban una carta de Ron dirigida a su sucesor, Emilio Saracho, en la que el expresidente de Popular explicaba las sospechas existentes sobre el entonces vicepresidente, José María Arias (en su etapa de presidente de Banco Pastor), sobre supuestas actividades de blanqueo de capitales vinculadas al caso Gürtel. La carta, junto a un borrador de dictamen jurídico externo realizado por el consultor Juan Ortiz Úrculo, fue remitido por correo electrónico a Saracho el pasado 19 de febrero, justo un día antes de celebrarse la junta de accionistas en la que este último sería nombrado presidente tras la salida de su antecesor.

Las sospechas de Ron sobre el pasado de Arias se remontan al 27 de abril de 2016, cuando pide al secretario del consejo, Francisco Aparicio, que profundice e informe sobre unas informaciones periodísticas en las que se mencionaba a Banco Pastor dentro de la investigación sobre el caso Gürtel.

Aparicio, un día antes, el 26 de abril, a las 21.53, envió a Arias un email prácticamente desvinculándole de los hechos y en el que dice textualmente: “Esta tarde nos ha llegado este auto. Se refiere al Pastor en el último punto (página 19) para requerir al Sepblac que se pronuncie si Pastor incumplió la normativa. Lo leeré despacio, pero de momento me parece que no debemos hacer nada, más que estar disponibles para cualquier información o aclaración que nos pidan. Si hay algo claro es que Pastor contestó puntualmente los requerimientos de Sepblac y envió información”.

El dosier definitivo realizado por Ortíz Úrculo fue entregado a Saracho el pasado 21 de marzo por Ron, justo un mes después de que el expresidente dejara la entidad, apuntan fuentes cercanas al que fuera vicepresidente de JP Morgan.

Tras recibir este informe, Saracho decidió comprobar su contenido y contrató al despacho de abogados Uría Menéndez. Las conclusiones de este último informe y el dosier entregado por Ron fueron presentados por Emilio Saracho al juzgado el pasado día 2 de junio, justo cinco días antes de que Popular fuera intervenido y vendido a Santander. Fuentes cercanas a Saracho aseguran que la entrega de esta documentación al juzgado es solo un procedimiento legal, que no prejuzga en ningún caso la actuación de Arias.

Aparicio, que también era consejero y miembro de la Sindicatura, envió el viernes a Arias un email afirmando que sentía “que se publicaran esas patrañas fuera de lugar” que le afectaban y no benefician a nadie, explican fuentes cercanas a Arias.

“Ordena una investigación”

Petición. El vicepresidente de Banco Popular y presidente de Pastor, José María Arias, ya explicó a Emilio Saracho antes de que este fuera nombrado presidente, en concreto en enero, un mes antes de sustituir a Ron, que se ordenara una investigación para aclarar las sospechas sobre posibles operaciones de blanqueo de capital realizadas desde el banco gallego antes de pasar a manos de Popular.

Dimisión. Cuando llegó a la presidencia, Saracho decidió encargar esta investigación, cuyo informe fue entregado el 2 de junio a los juzgados junto al dosier entregado por Ángel Ron. Arias, siempre según fuentes cercanas al expresidente, pidió a Saracho que si tras esta investigación había alguna duda sobre su comportamiento él presentaría su dimisión.

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