Recursos humanos con valor social

Fundación Integra hace balance de 15 años de impulso a la empleabilidad de personas vulnerables

Empleabilidad
Una voluntaria corporativa imparte una clase en la Escuela de Fortalecimiento.

La Constitución reconoce el carácter reeducador y de reinserción social de las penas privativas de libertad (artículo 25.2). Una reeducación social que, sin embargo, solo será plena si a la persona que acaba de salir de la cárcel se le ofrecen herramientas de reinserción. Y principalmente el acceso al trabajo.

Con la misión de proporcionar empleo a la población reclusa que ha pagado su deuda con la sociedad nació en 2001 la Fundación Integra, si bien a lo largo de estos 16 años lo ha ampliado a otras personas en situación de vulnerabilidad y en riesgo de exclusión social, como personas con discapacidad, exdrogodependientes, personas sin hogar, víctimas de violencia de género, mujeres prostitutas, jóvenes y población gitana.

La Fundación Integra acaba de presentar la Memoria anual 2016, en la que hace un balance de los primeros 15 años de actividad de la organización. En este periodo la fundación ha atendido a más de 18.000 personas, casi 2.900 en 2016, con las que se ha hecho una labor de acompañamiento en su proceso de integración social y laboral. Desde 2001, la fundación ha conseguido 9.309 empleos para personas en situaciones vulnerables, 966 de ellos en 2016.

El objetivo es lograr que esas personas salgan de los círculos de exclusión con la formación para el empleo, recalca Ana Muñoz de Dios, directora general de Fundación Integra, “porque tener un empleo da otra perspectiva de la vida”, reconoce. “Recuperan la autoestima y empiezan a pensar que pueden mejorar”, subraya.

La fundación actúa como nexo entre las entidades sociales (trabaja con más de 200) y el mundo de la empresa. “El trabajo es el final de un itinerario”, apunta la directora general. Un itinerario que se compone de cuatro fases, que empieza cuando las entidades sociales derivan a sus candidatos. Después, tras una entrevista personal, se realiza un diagnóstico social, competencial y profesional con el que se confecciona un itinerario de integración personalizado. La siguiente fase es la Escuela de Fortalecimiento, donde desarrollan un programa de formación para el empleo. La última fase es la derivación de los candidatos a procesos de selección para puestos ajustados a su perfil.

Para lograr sus objetivos, la fundación trabaja en red con Administraciones, entidades sociales y empresas. En octubre de 2015, de la mano de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, la fundación lanzó la red Compromiso Integra, que suma ya a 45 compañías comprometidas con el empleo socialmente responsable. Destacada es la colaboración de los voluntarios, 300 el año pasado, de 34 empresas y entidades, que trabajaron con los alumnos en la recuperación de sus capacidades, el reciclaje de sus conocimientos y la adquisición de herramientas prelaborales.

Las personas que acceden a un empleo lo hacen en total anonimato, “para juzgar por el talento, no por el pasado. El empleo es lo que evita que vuelvan a atrás”, recalca Ana Muñoz de Dios. Nueve de cada diez personas contratadas a través de Fundación Integra recibieron una valoración positiva de la empresa.

Fundación Integra

La Fundación Integra se creó en 2001. Está presidida por Ana Botella y Ana Muñoz de Dios es la directora general.

-Ámbito. La fundación trabaja en seis comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, Islas Baleares, Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia.

-Perfil. El 72% de las personas contratadas en 2016 fueron mujeres y el rango de edad mayoritario fue el de mayores de 45 años.

-Patronato. Iberia se ha unió el año pasado al patronato, compuesto por 15 empresas: Acciona, ACS, Alsa, Barceló, Carrefour, Cofares, Eulen, FCC, Ferrovial, Iberia, Indra, OHL, Palladium, Puig y Vips.

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