El médico que avisa de futuras averías en parques eólicos y solares

El ‘big data’ aumenta la productividad, reduce el tiempo de inactividad, asegura el suministro y automatiza la gestión de la eólica y la fotovoltaica

big data eólico
Imagen del centro de control de energías renovables de Acciona.

Una turbina eólica genera cada día 500 gigabytes de información, mayor que la que alberga la Biblioteca Nacional de EE UU, cuentan en el gigante estadounidense GE, hoy uno de los mayores fabricantes de aerogeneradores y líder en la digitalización de parques eólicos. “Son capaces de hablar entre sí. Esto permite cambiar la posición [de la pala] según la velocidad y dirección del viento, acelerar su productividad, elevar el ahorro en operación y mantenimiento y reducir los tiempos de inactividad”, precisan.

En la industria renovable, el big data es fundamental para el avance y rentabilidad del negocio. Gracias a esta ingente cantidad de datos, las empresas pueden mejorar su eficiencia (el 20%) y garantizar la seguridad del suministro de energía. Aunque su poder está en la capacidad de predicción, tras incorporar inteligencia artificial y algoritmos, resaltan en GE.

La cifra

150.000 millones será el aporte al PIB en 2030 del internet industrial. La compañía GE calcula que la actividad digital puede aportar al PIB español entre 91.000 y 150.000 millones de euros en 2030. En Europa, la previsión es de 2,2 billones de euros.

“Se usa en la medición de la producción de las plantas, en la interconexión de los centros de generación más pequeños –aún incipiente– para asegurar el flujo constante de electricidad, en la identificación de averías y para ayudar a los operadores de red a la gestión de la energía procedente de la generación distribuida”, indican en la patronal fotovoltaica Unef.

Además, beneficiará al consumidor: “Que los electrodomésticos del hogar se enciendan cuando la luz sea más barata, si tienen un contrato con discriminación horaria; que un barrio con paneles solares pueda comprar o vender energía a sus vecinos cuando sea óptimo, o saber la capacidad de una batería”, añaden.

En la eólica se aplica también en la operación y mantenimiento de los parques para conocer las variables meteorológicas y los parámetros eléctricos de las infraestructuras a las que se conectan. “Su introducción ha supuesto, entre otros, el avance en la modelización digital del comportamiento de las máquinas”, aseguran en la patronal eólica AEE. Consultoras como NEM Solutions, Smartive, DNV GL, Nabla e Isotrol son algunas empresas que ofrecen soluciones en este sentido; o fabricantes como ABB, Ingeteam, Acciona o GE, apuntan.

Esta última ha lanzado Predix, una plataforma abierta en la nube para lo que ha denominado internet industrial, donde más de 20.000 desarrolladores (de la firma y sus socios) programan las aplicaciones que analizan desde un motor de un avión hasta el escáner que visualiza una lesión en la rodilla, explican.

“Es como el médico, que a partir del historial clínico nos dice por qué estamos enfermos o cuándo lo estaremos”. GE calcula –de forma conservadora– que la adopción del internet industrial aportará al PIB español entre 91.000 y 150.000 millones de euros en 2030.

Normas