El despacho DLA Piper entre las víctimas del ciberataque del virus Petya

Cuatro días después del ataque, el despacho sigue sin acceso al email y al teléfono

DLA Piper trabaja con el FBI y la Agencia Nacional de la Delincuencia del Reino Unido en la investigación del ciberataque

ataque informatico
La pantalla de un ordenador muestra un mensaje tras ser infectado con un ransomware. EFE

El pasado martes 27 de junio el bufete de abogados global DLA Piper sufrió el ciberataque de un nuevo virus que se según han declarado se trata de una variante del ransomware Petya y afecta únicamente a equipos con sistema operativo Windows. Cuatro días después del ataque, el despacho sigue sin acceso al email y al teléfono.

Este virus es una versión evolucionada del virus Wannacry que sufrieron empresas de más de 150 países en el mes de mayo. Al igual que éste, es un virus ransomware que usando un programa malicioso se infliltra en los equipos y encripta la información a modo de secuestro. Los usuarios no pueden recuperar la información a menos que paguen el rescate, en el caso de Petya, fijado en 300 dólares en bitcoins. Petya ya ha supuesto consecuencias en las redes de docenas de compañías como Mondelez, Maersk, WPP o la petrolera Rosneft, en Ucrania, India, España, Rusia, Francia o Reino Unido, entre otros países,

El sistema de alerta de DLA detectó el martes actividad sospechosa en la red y decidió cerrar sus sistemas informáticos como una medida de precaución. Según recoge en su comunicado, la firma legal está trabajando con expertos forenses del FBI y de la Agencia Nacional contra el Crimen  del Reino Unido en la investigación del ciberataque.

Este ataque pone de nuevo de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas incluso de firmas como DLA Piper, uno de los bufetes más grandes del mundo con oficinas en más de 40 países. Y es que los despachos de abogados siguen trabajando para intensificar sus propias medidas de seguridad cibernética, incluyendo la obtención de certificaciones o, en algunos casos, sólo comunicarse con los clientes a través de canales cifrados que disminuyen la posibilidad de que los datos confidenciales sean obtenidos por los hackers.

 

Normas