Liberbank: otro banco lastrado por la baja cobertura del ladrillo

Con Popular fuera del mapa es la cotizada con menor grado de provisiones

Carga con 3.100 millones en inmuebles, cubiertos al 40%

El principal indicador de la Bolsa española, el IBEX 35, se apunta minutos después de la apertura ganancias del 0,75 %, lo que hace que vuelva a conquistar los 11.000 puntos que dejó atrás a principios de mayo.
El principal indicador de la Bolsa española, el IBEX 35, se apunta minutos después de la apertura ganancias del 0,75 %, lo que hace que vuelva a conquistar los 11.000 puntos que dejó atrás a principios de mayo. EFE

Una vez más, el ladrillo. El pecado original de la banca española, la piedra en el balance de Banco Popular que ha acabado por fulminar la entidad esta semana, es también la principal preocupación que rodea a Liberbank.

La entidad resultante de la fusión de Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura se deja este viernes más de un 30% a medio día de este viernes, en medio de la desconfianza que ha dejado en el mercado la resolución de Popular por su súbita inviabilidad.

Aunque la entidad defiende la fortaleza de su liquidez y solvencia, el ojo de los analistas está puesto en el grado de cobertura de su riesgo inmobiliario. La entidad cuenta con 3.100 millones de euros en activos adjudicados en balance.

Las provisiones que ha constituido, sin embargo, solo cubren un 40% del total del riesgo lo que sitúa a Liberbank como la entidad cotizada con menor grado de cobertura una vez que Banco Popular ha quedado fuera del mapa.

Liberbank defiende que pese a ello ha mejorado sus esfuerzos para sacar ladrillo de su balance. En el primer trimestre del año se deshizo de 254 millones de euros y desde marzo de 2016 se ha desprendido de 1.830 millones, lo que supone una rebaja del 38,3% de la carga.

La entidad cuenta con la particularidad de que la mitad de su cartera tóxica estaba cubierta por un esquema de protección de activos (EPA) que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) concedió a Cajastur cuando se hizo cargo de la nacionalizada Caja Castilla-La Mancha (CCM).

El fin de esta EPA, sin embargo, promete complicar la situación de la entidad. Esta, sin embargo, se ha fijado el objetivo de pasar de un ratio de mora actual del 13%, a cierre de marzo, al 7% el próximo año después de haberlo reducido desde el 19,5% de primavera de 2016.

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