La banquera que casi 10 años después cumple su sueño

La ejecutiva ya quiso fusionar Banesto con Popular cuando era presidenta de la entonces filial del grupo Santander

Ana Botin, presidenta de Banco Santander, ayer vestida con los colores corporativos de Santander (rojo) y Popular (fucsia).
Ana Botin, presidenta de Banco Santander, ayer vestida con los colores corporativos de Santander (rojo) y Popular (fucsia). REUTERS

Una de las primeras medidas que adoptó ayer la presidenta de Santander, Ana (Patricia) Botín, fue destituir a las 7.00 horas de la mañana a la cúpula de Banco Popular –presidente, consejero delegado y consejo de administración–. Tras ello, o puede que a la vez, mandó un mensaje de tranquilidad a los cuatro millones de clientes de la entidad que acababa de adquirir. Los clientes de Popular seguirán atendidos en sus mismas oficinas y con sus mismos empleados, fue el mensaje que envió. También remitió una carta a la plantilla del banco adquirido. Y es que Ana Botín, pese a su apariencia de ejecutiva fría y distante, es muy consciente de todos los pasos que tiene que dar en cada momento. Además, y también pese a lo que se dice de que prefiere invertir dinero y tiempo fuera de España, lo cierto es que los hechos parece que demuestran lo contrario; a tenor de la compra de Banco Popular, la sexta entidad financiera española.

También ha estado a punto de adquirir Unicaja, operación que aún varias fuentes financieras ven como factible en los próximos meses. Ana Botín (Santander, 4 de octubre de 1960) es hija del que fuera presidente del grupo Santander, Emilio Botín, y de Paloma O’Shea, marquesa de O’Shea. Desde pequeña fue educada para ser banquera, pese a que le hubiera gustado ser periodista, aunque ahora reconoce que no sabe si le hubiera gustado ejercer de ello.

Al margen de las diferencias o coincidencias que tuviera con su padre, lo cierto es que en la actualidad es la banquera más influyente de España y casi del mundo. Su predicamento es superior incluso al que tuvo su padre, con quien le une no solo la presidencia de Santander, sino su pasión por la educación. Hay que recordar que también es presidenta de Universia, una red constituida por 1.401 universidades de 23 países, que representan a 19,2 millones de estudiantes y profesores.

Botín recordó ayer que el banco sabe cómo hacer integraciones. Ha adquirido varias entidades fuera de España, aunque en el mercado doméstico solo compró Banesto en 1994 tras ser intervenido, y también le dio el impulso para ser uno de los primeros bancos en España. Fue nombrada presidenta de Banesto en 2002 hasta 2010 (en ese tiempo intentó la fusión con Popular). Ese año fue a dirigir la filial de Santander en Reino Unido. Tras el fallecimiento de su padre, el 10 de septiembre de 2014, fue elegida presidenta del grupo. Ayer demostró que pese a no haber participado en otras compras en la crisis financiera ha esperado su oportunidad. Y celebró la operación vestida de rojo (color de Santander) y fucsia (color de Popular). Todo un detalle de integración.

Currículum brillante


Formación exterior. Ana Botín-Sanz de Sautuola ha labrado su brillante currículum con una sólida formación técnica, más allá de las fronteras nacionales. Licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad Bryn Mawr College (Pensilvania, EE UU), se incorporó a Banco Santander tras trabajar en JP Morgan durante ocho años (Nueva York, 1980-1988).

Educación. El interés por la educación, la formación empresarial y la responsabilidad social está muy presente en su vida. Así, Botín es fundadora y presidenta de las Fundaciones CyD (que apoya la educación superior) y de Empieza por Educar (la filial española de la ONG internacional Teach for All). Asimismo, la presidenta de Santander es miembro del consejo asesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT’s CEO Advisory Board).

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