Matarromera entra en Rioja para crecer en el extranjero

Dispara un 27% el beneficio tras apostar por vinos de mayor calidad

Presenta su nuevo vino antes en China y EE UU que en España

Carlos Moro, presidente de Matarromera.
Carlos Moro, presidente de Matarromera.

Matarromera quiere crecer en el extranjero y, para ello, ha iniciado su entrada en Rioja, una Denominación de Origen, en la que la compañía todavía no había trabajado. El grupo ha iniciado este año la comercialización de Carlos Moro, marca que lleva el nombre de su presidente y fundador.

“Será un vino completamente internacional”, asegura Moro. La compañía ha presentado su nueva marca en el extranjero, antes que en España. El anuncio se hizo en Pekín, y posteriormente se viajó por Shanghai y Malasia, antes de dar el salto en EE UU, donde ya cuenta con acuerdos para su distribución.

La de La Rioja, ubicada en San Vicente de la Sonsierra, es la novena bodega de la familia y, según informa Moro, funcionará como una empresa a parte y no consolidará sus resultados dentro de Bodegas Matarromera. La compañía ha invertido 6 millones de euros en su puesta en marcha y cuenta con una capacidad para producir un millón de kilos de uva “de primera calidad”, aunque en su primer año todavía no alcanzarán ese potencial.

El propietario centra este año la estrategia en el lanzamiento de Carlos Moro y de una segunda marca que será de “más amplia difusión”. El directivo justifica la entrada en la DO Rioja por el importante peso que tiene este producto dentro del mundo del vino tanto en España como internacionalmente.

El grupo bodeguero afronta el lanzamiento y la expansión de la nueva firma después de haber disparado el año pasado sus beneficios un 27%, hasta los 3,75 millones de euros. Moro explica que esta mejora se produce tras haber completado la “redefinición estratégica” de la compañía, apostando por vinos de más calidad y, por tanto, mayores márgenes. Las ventas crecieron más de un 8%, hasta los 22,5 millones y el ebitda mejoró un 17,5%, hasta los casi 8 millones. “Fue un año muy bueno”, señaló Moro, quien pretende poner el foco en mejorar el resultado de la compañía por encima de las ventas.

Actualmente, Matarromera cuenta con otras ocho bodegas, además de Carlos Moro, entre las que destacan Emina o Cyan. Sus vinos se comercializan en 80 países, y el negocio internacional supone ya el 35% de los ingresos de la compañía proceden de fuera de España, y con visos de crecer en el futuro. “Poco a poco se comienza a reconocer el vino español en el exterior. Por ahora ya se premia en concursos y revistas, ahora queda que llegue al ciudadano”, apunta.

Precisamente para abordar el crecimiento previsto, la compañía ha aumentado la extensión de sus terrenos, aumentando un 37% la inversión el pasado año, hasta los 3,5 millones, destinados especialmente para comprar nuevas fincas y poder dar un paso más en la producción. Pese a que acaba de adentrarse en Rioja, las compras las está realizando en la zona de Ribera de Duero y Toro.

Aunque la gran apuesta es el mercado exterior, Moro asegura que todavía ve capacidad de crecimiento en las ventas en España. “Hay más alegría entre los consumidores y cada vez se decantan más por variedades como el reserva”, concluye el directivo.

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