Ana Botín, con una agenda muy española

La venta es la única solución ya para Popular

Los fondos quieren invertir en Bankia

Ana Botín, presidenta de Santander
Ana Botín, presidenta de Santander

No hay retorno. La ya remota posibilidad de que Banco Popular pudiera hacer una ampliación de capital para salir de su crisis se ha disipado como la sal en el agua. Y ya no hablemos de mantener su independencia. Popular se ha puesto a la venta, operación que se producirá en las próximas semanas. La fecha clave es el 10 de junio.

Durante décadas fue la joya de la corona en el sector financiero español. Todos los grandes bancos han cortejado en alguna ocasión a Popular. Incluso el grupo Santander, ahora uno de los favoritos para la compra de esta entidad financiera, intentó coquetear con esta firma bancaria.

Eran los años del boom económico, la expansión del crédito y el glamour de la banca. Entonces el grupo que preside en la actualidad Ana Botín operaba con dos marcas en el país: Santander España y Banesto. Este último banco fue adquirido por Emilio Botín en subasta el 25 de abril de 1994 tras haber sido intervenido unos meses antes, en concreto el 28 de diciembre de 1993. Esta compra fue la que consiguió dar el liderazgo al grupo conocido entonces por las Supercuentas.

Banesto ya estuvo interesado en adquirir la entidad que entonces presidía Luis Valls

En los comienzos del presente siglo Banesto había recuperado su prestigio y quería también crecer con compras. Su presidenta entonces era Ana Botín. La actividad de esta entidad era puramente doméstica, de ahí que las comparaciones que el mercado o sus directivos realizaban con sus rivales tenían su reflejo en Popular. Era el banco que quería Ana Botín para dar el gran salto en España. Pero Popular no estaba en venta.

Durante la crisis, Santander pudo adquirir otras entidades, pese a la desaparición de Banesto como marca independiente, aunque optó por refugiarse en los cuarteles generales que ya tenía (repartidos entre Brasil, Reino Unido, España, México, Chile, Argentina, EE UU ....) hasta que la crisis terminara.

Ahora, España vuelve a asomar la cabeza tras una drástica recesión económica. Los fondos de todo el mundo quieren invertir en el país, según reconoce el conjunto de los banqueros y ejecutivos del sector. “No sé si en algún momento España ha sido tan atractiva para invertir como ahora”, señala el consejero delegado de una entidad financiera.

Será por ello, será por sentimentalismo o porque considera que el crecimiento económico en España será largo y constante, lo cierto es que Ana Botín parece que quiere ahora que España recupere el protagonismo que un día tuvo y perdió en los resultados de Santander.Fuentes de la cultura, de la pequeña y mediana empresa, grandes clientes del banco, e incluso colegas de la profesión aseguran que en el último año las apariciones de Botín en actos públicos (no políticos) se han incrementado considerablemente.

El pasado 9 de mayo estuvo en Vigo, en cuya Universidad se celebró la junta general de accionistas de Universia España, que preside. Aprovechó para reunirse con empresarios y clientes gallegos del banco. El jueves pasado acudió al Palacio de la Zarzuela para reunirse con el Rey Felipe VI y los rectores de varias universidades. Botín asistió en su condición de responsable de Universia. Esta semana viajará a Barcelona y más tarde tiene programado un viaje a Polonia. En Vigo, Botín declaró a algún colega que pese a que se dice que pasa más tiempo en otros países que en España, no era así. Aclaró, siempre según las mismas fuentes, que el 25% de su agenda la dedica a actos en España, el país donde el banco tiene su sede, aunque su negocio dentro del grupo es del 15% aproximadamente. Otro 20% del tiempo de su agenda de trabajo lo dedica a Reino Unido, el segundo país que aporta más al grupo; otro 20% lo tiene agendado en Latinoamérica, y sobre todo a Brasil, primer mercado de Santander. Mientras que a Estados Unidos destina el 15% de sus citas laborales, aunque este país ronda el 10% del negocio, pero pretende que tras casi haber solucionado los escollos con los supervisores del país mejorar su peso en el grupo.

Ahora Santander ha remitido a JPMorgan una oferta no vinculante por Popular. Competirá con Bankia, BBVA y con otros rivales más, incluido algún fondo, según afirman fuentes cercanas al proceso. Pero también tiene en el cajón otra posible operación ya estudiada hace varios meses, una fusión con Unicaja. La entidad malagueña está ahora en pleno proceso de salida a Bolsa, lo que hará en julio. Pero tiene un plan B que ha entregado al BCE y que dice fusión, aunque no especifica con quién. Pero ya contactó hace meses con Santander por si falla el plan A.

La excaja propiedad de la Fundación Unicaja, con el 86% de su capital, espera conseguir entre 950 millones a 1.000 millones con su salida a Bolsa y ampliación de capital. Si no logra estos ingresos a lo mejor debería activar el plan B. Con los ingresos que saque con su salida a Bolsa Unicaja va a amortizar los 604 millones de euros del FROB que le concedió como ayudas públicas en forma de bonos convertibles (cocos). Además, recomprará las acciones e híbridos de su filial Ceiss, debe costear la renegociación de los acuerdos de seguros (ya casi resuelto), debe realizar provisiones adicionales necesarias para la reestructuración de la plantilla, pago de las cláusulas suelo a los clientes, costes para la modernización tecnológica de Ceiss, a lo que se suma algunos gastos más.


Bankia, mientras, ya ha tanteado al mercado ante un posible interés por que entren fondos en su capital, y parece que la respuesta es totalmente positiva. Podría captar ya más de 4.000 millones de euros, según apuntan algunos analistas.“En el mercado hay interés por invertir en Bankia”, aseguró el consejero delegado del banco, José Sevilla en la presentación de los resultados del primer trimestre el 28 de abril. Bankia es la entidad con un ratio de solvencia más alto de la banca española. El Ministerio de Economía considera que la fusión de Bankia y Popular permitiría a la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri mejorar su valor y devolver en su totalidad entre este año y 2018 las ayudas de 22.425 millones de euros recibidas en 2013. Bankia también está en proceso de fusión con BMN, en la que el Estado controla también un 65% de su capital. Esta pequeña entidad representa solo un 20% de Bankia, por lo que es una operación muy fácil de absorber por la entidad que preside Goirigolzarri. Y Popular mientras, a punto de incorporar al consejo a una nueva consejera.

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