Colaboración y ‘big data’ para la ciudad y la empresa

Las plataformas web de Social Coin fomentan la participación de la gente y su justa compensación

El equipo de Social Coin recoge el premio de NTTData en Tokio. Iván Caballero, CEO de la compañía, es el segundo por la izquierda.
El equipo de Social Coin recoge el premio de NTTData en Tokio. Iván Caballero, CEO de la compañía, es el segundo por la izquierda.

Combinar el altruismo de las cadenas de favores clásicas con la última tecnología y el big data para relanzar la colaboración en las ciudades y las empresas. Este es el objetivo de la startup de Barcelona Social Coin.

Uno de sus productos es la plataforma web Citybeats, que recoge datos públicos sobre las ciudades –oficiales y de redes sociales–, y mediante herramientas de inteligencia artificial que analizan textos –procesamiento de lenguaje natural–, identifican preocupaciones de los ciudadanos en tiempo real, para que los ayuntamientos tomen decisiones al respecto.

La plataforma Deeds, por su parte, muestra a los ciudadanos necesidades de la urbe, como limpiar una playa o un parque, o, en caso de presentarse problemas de tráfico, algo tan sencillo como ir en bicicleta para evitar congestionarlo más.

A cambio de estas tareas, a los usuarios se les dan puntos que se pueden cambiar, por ejemplo, por regalos provistos por patrocinadores o por tarjetas de transporte u horas de aparcamiento en zona azul suministradas por los organismos públicos.

Para demostrar que han realizado las tareas en cuestión, los usuarios pueden utilizar “geolocalización, fotos o vídeos”, explica Iván Caballero, CEO de la compañía.“La idea es hacerlo más sofisticado, con pulseras de actividad personal, por ejemplo”.

Social Coin también es una plataforma para empresas que fomenta la colaboración y el compañerismo entre los empleados y la realización de actividades autogestionadas, como clases de yoga o reciclaje en común.

La idea de la empresa surgió de un experimento social en la universidad. “Pretendía demostrar que una acción de altruismo puede inspirar a otros”, recuerda Caballero, que tiene formación en gestión de negocios.“Salíamos a la calle, realizábamos la acción y le dábamos una moneda simbólica a otra persona para que siguiera la cadena de favores. En tres años generamos medio millón de actos en 70 países”, afirma.

La tecnología permite, además, que se conecten a ella otras aplicaciones y las nuevas criptomonedas o monedas virtuales, creadas en ciudades como Barcelona yTel Aviv (Israel).

La compañía ganó en marzo pasado la final de un concurso de startups organizado por la consultora tecnológica NTT Data en Tokio.

En el certamen superó a otra empresa española, Emotion Research Lab, especializada en la medición, a través del reconocimiento facial, de emociones del consumidor, con el objetivo de mejorar las ventas de productos y servicios.

Este semestre, Social Coin está probando sus plataformas en Barcelona, Nueva York, San José de Costa Rica y Dubái (Emiratos Árabes Unidos).

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