El Gobierno dará 10.800 euros a los jóvenes para la compra de vivienda

Podrán solicitarla quienes cobren menos de 22.344 euros al año

Habrá ayudas al alquiler, de hasta 450 euros mensuales

ayudas para jovenes
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, hoy en Madrid.

El Gobierno parece decidido a poner todas las herramientas necesarias para propiciar los cambios que se están gestando en el mercado inmobiliario. Sin embargo, entre las novedades que anunció hoy el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, destaca la recuperación de la conocida como ayuda a la entrada para jóvenes con bajos ingresos que quieran adquirir una vivienda, que ya implantaron Gobiernos anteriores. La diferencia es que entonces era para adquirir siempre una vivienda protegida, una VPO, y ahora puede ser una casa de renta libre.

Así, el nuevo plan 2018-2021 incluirá medidas para impulsar el alquiler y la rehabilitación de vivienda, pero también una ayuda a fondo perdido de hasta 10.800 euros, con el límite del 20% del precio de adquisición, para todos aquellos jóvenes de hasta 35 años que quieran ser propietarios. Los requisitos que se les exigirán son además de la edad, que la vivienda que compren sea su residencia habitual y permanente durante un mínimo de cinco años y que acrediten no ser dueños o usufructuarios de otra casa en España, excepto por no disponibilidad por separación, divorcio o causas ajenas a su voluntad. En cuanto a su nivel de ingresos, no podrá ser superior a tres veces el Iprem (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), lo que supone no rebasar los 22.344 euros anuales.

Otra de las novedades que incluirá el futuro plan es la relativa al impulso que quiere dar el Ejecutivo al alquiler. El ministro explicó que el objetivo es que aumente la oferta de casas en régimen de arrendamiento y, al mismo tiempo, favorecer a los demandantes de alquileres con bajos recursos. Por eso, el plan actuará en dos frentes.

De un lado, concederá ayudas de hasta el 50% del alquiler mensual a jóvenes de hasta 35 años que paguen rentas de hasta 600 euros con carácter general y en casos justificados de hasta 900 euros (como en las ciudades con los alquileres más caros). De nuevo, la renta que acrediten los futuros beneficiarios no podrá superar esos 22.344 euros anuales y la casa en alquiler deberá constituir la vivienda habitual del receptor de la subvención. Esta subvención está previsto que pueda mantenerse por un periodo de tres años. Si el inquilino supera los 35 años, pero está dentro de ese rango de ingresos, tendrá derecho a recibir una ayuda equivalente al 40% de la renta. Aumenta de esta manera el límite de 2.400 euros por año que establecía el plan ahora en vigor.

Flexibilizar la gestión

Las comunidades autónomas habían pedido que en lugar de tener que pagar cada mes esa ayuda, ésta pudiese ingresarse al beneficiario de una sola vez a ejercicio vencido. El ministro confirmó que se ha decidido que cada comunidad tome la decisión que considere más oportuna, de cara a flexibilizar y simplificar la gestión de esas subvenciones.

Para elevar la oferta de casas en alquiler disponible, la otra línea de actuación va dirigida tanto a los promotores públicos (las distintas administraciones autonómicas y locales) como a los privados para que se decidan a construir nuevas casas para alquilar. Las rentas que luego cobren a los inquilinos estarán topadas en función de los ingresos de éstos, que en ningún caso podrán superar en 4,5 veces el Iprem (unos 33.500 euros anuales).

Las ayudas podrán alcanzar o los 31.500 euros por vivienda o el equivalente al 40% de la inversión para las casas con alquileres más baratos. Y de 36.750 euros por casa o el 50% de la inversión para viviendas con alquileres ligeramente más elevados. Estos límites han sido mejorados respecto al plan actual, a la vez que posibilita que estas subvenciones las cobren toda clase de empresas u organismos privados que decidan promover pisos para arrendar.

Respecto a las ayudas a la rehabilitación podrán solicitarse para las viviendas unifamiliares, posibilidad que hasta ahora no se contemplaba, y para edificios de tipología residencial.

Si el objeto de las obras es la mejora de la eficiencia energética, las ayudas podrán llegar a ser de 12.000 euros por casa, en caso de vivienda unifamiliar y hasta 8.000 euros por piso y 80 euros por metro cuadrado de local en el caso de edificios. Los límites a las subvenciones serán, con carácter general, el 40% de la inversión que se debe acometer. En los casos donde los ingresos de los propietarios no lleguen a tres veces el Iprem, la subvención puede alcanzar al 75% de la inversión si además de mejorar la eficiencia energética, se acometen obras para facilitar la accesibilidad.

Otra de las principales novedades es que podrán recibir subvenciones los edificios y viviendas con una antigüedad anterior a 1996 y no a 1981 como regía hasta ahora. Además, se suavizan las exigencias que se requerían a estos inmuebles. De esta forma, ahora el 70% de la superficie de los edificios debe tener uso residencial y el 50% de las casas del inmueble deben ser domicilio habitual y no el 70% como establecía el plan actualmente en vigor.

Otras medidas que contempla el programa

La construcción de edificios adaptados a los mayores y ayudas directas para familias víctimas de desahucios son otros incentivos previstos.

 Desahucios. Las familias que hayan perdido su casa podrán optar a ser alojados en una vivienda de alquiler de las que prevén aportar la Sareb y otras entidades bancarias con las que Fomento negocia. Si cuentan con menos de 22.344 euros de ingresos, recibirán una ayuda de hasta el 100% del alquiler (que no superará los 400 euros) por un plazo de dos años prorrogable.

Mayores. Para los promotores que apuesten por edificios para alquilar a mayores de 65 años con servicios adaptados a sus necesidades el plan también prevé subvenciones de hasta el 40% de la inversión requerida o 400 euros por metro cuadrado útil de vivienda. Y, además, está previsto conceder ayudas directas a los mayores de 65 años con bajos ingresos o bien para pagar el alquiler o, si son propietarios, para que puedan hacer frente a los gastos de mantenimiento de su casa.

Financiación. En paralelo a la aprobación del plan, el Gobierno confirmó que está trabajando con la banca para que sea más fácil que empresas y particulares obtengan crédito con el que poner en marcha obras de reforma y regeneración integral de casas que después se destinen al alquiler. El ministro incluso planteó que negocia con Hacienda la posibilidad de establecer incentivos fiscales a la rehabilitación.

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