Telecomunicaciones

Las telecos suben la apuesta en el asalto a los contenidos

Verizon, abierta a negociar una gran adquisición con Comcast o Walt Disney

AT&T da nuevos pasos para cerrar la compra de Time Warner

Partido de la NBA.
Partido de la NBA. Reuters

La apuesta de las telecos por los contenidos audiovisuales ha vuelto a subir. La pasada semana, el consejero delegado de Verizon, Lowell C. McAdam, provocó una gran agitación al asegurar que su compañía estaría abierta a negociar una posible compra o fusión con Walt Disney, Comcast o CBS. Un movimiento con el que el gigante estadounidense de las telecomunicaciones trataría de responder a su rival AT&T, que está en proceso de adquisición de Time Warner en una transacción valorada en 85.400 millones de dólares (unos 173.000 millones de euros).

El directivo de Verizon dejó claro que no había negociaciones en curso ni siquiera que hubiera planes de iniciarlas, precisando que si recibieran una llamada no la rechazarían.

Los mercados financieros dieron credibilidad a McAdam y empezaron a apostar por la materialización de operaciones corporativas en el sector de los medios de comunicación y los contenidos. Walt Disney, Comcast y CBS registraron fuertes subidas en Bolsa. Actualmente, Disney y Comcast cotizan en sus precios máximos del último año, con una revalorización desde enero superior al 10%. La compañía de Mickey Mouse tiene una capitalización bursátil superior a 181.000 millones de dólares, por 180.000 millones del gigante del cable.

Verizon, que en los últimos tiempos ha hecho una fuerte apuesta en el mundo digital con la compra de AOL y la futura adquisición de Yahoo, no ha terminado de hacerse fuerte en el mundo de los contenidos. Por ejemplo, su plataforma de streaming Go90 no ha tenido éxito. Distintos medios financieros especializados de EE UU plantearon que la integración o alianza de Disney y Verizon crearía un grupo con un amplio catálogo de contenidos con un gran poder en el mundo digital para su difusión.

Entre otros puntos de apoyo, Verizon accedería al catálogo de derechos televisivos de acontecimientos y torneos deportivos, entre los que figura la NBA de baloncesto. Un mercado en el que AT&T se va a convertir en actor de relevancia si finalmente cierra la adquisición de Time Warner. Y es que esta operación también dará lugar a un gigante con millones de clientes de banda ancha, telefonía móvil y televisión de pago (AT&T compró DirecTV hace dos años) y al mismo tiempo con gran catálogo de contenidos: películas, series, shows, deportes…

En este escenario, AT&T sigue dando pasos para lograr la aprobación de las autoridades reguladoras. La pasada semana, la agencia Bloomberg publicó que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) había autorizado a Time Warner a vender su emisora de televisión WPCH en Atlanta a Meredith Corp. Con este movimiento, Time Warner daba un pequeño paso para cerrar la operación, que debe recibir el visto bueno del Departamento de Justicia de EE_UU.

Fuera de EE_UU, una de las operadora que más ha apostado por los contenidos y la televisión de pago ha sido Telefónica. Una estrategia que incluyó la compra de DTS, matriz de la antigua Canal+. En 2016, Telefónica registró unos ingresos por el área de vídeo de casi 2.802 millones de euros, un 12,4% más que en el año anterior. La teleco cerró 2016 con 8,3 millones de accesos de televisión de pago (4,3 millones son de TV por satélite).

La operadora ha lanzado una fuerte apuesta por la producción propia que incluirá una inversión anual cercana a 100 millones de euros. La empresa prevé lanzar cuatro series en 2017, incluida La Peste (que recibirá una inversión de 10 millones), y 10 en 2018, con las que aspira a convertirse en el principal hub de contenidos originales en español. Telefónica ha firmado ya distintos acuerdos de distribución de estas series con Sky Vision en Reino Unido, Beta Film en Alemania y la francesa About Premium Content.

Entre los objetivos de Telefónica figura el hacer frente a la competencia de rivales como Netflix, con contenidos locales. Con esa misma intención, otra operadora que ha apostado por la producción de contenidos es la francesa SFR, controlada por Altice. La empresa lanzó en 2016 Altice Studios, para producir y financiar contenidos, y Altice Channel Factory, para desarrollar canales temáticos.

En Reino Unido, BT ha apostado por la televisión de pago a través de la plataforma BT Vision, que cuenta con 1,4 millones de clientes. Ente otros movimientos, la operadora apostó por la compra de derechos de fútbol y ha establecido acuerdos con grupos como AMC para la comercialización de producciones de Hollywood. En los mercados se ha especulado con una posible oferta por la productora ITV, si bien debería competir con Liberty Global, que también estaría interesado en esta empresa.

A su vez, Deutsche Telekom en Alemania ha impulsado Entertain TV, su servicio de televisión de pago, que cuenta con 2,5 millones de clientes. La teleco compite con Kabel Deutschland, filial de Vodafone, y UnityMedia, propiedad de la citada Liberty.

Nuevos movimientos

En España, la televisión de pago se ha convertido en una de las vías de crecimiento de las grandes operadoras de telecomunicaciones, Telefónica, Orange y Vodafone. El mercado ha superado los seis millones de clientes, según las estimaciones de la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC), con un crecimiento del 10% en el último año.

Dentro de sus últimos movimientos de estrategia en el mundo de los contenidos, Telefónica ha establecido una alianza con Blim, plataforma de entretenimiento de Televisa, para la comercialización en México de los contenidos del grupo de Emilio Azcárraga. Movistar México tiene 26 millones de clientes. Con esta apuesta, Telefónica busca reforzarse frente a América Móvil.

En Italia, Vivendi ha intentado impulsar un frente Telecom Italia-Mediaset, de las que es el primer accionista con un 24% y un 28,8%, respectivamente. No obstante las autoridades de la competencia del país transalpino han exigido al grupo francés que desinvierta de alguna de estas dos empresas en el plazo de un año. La autoridad reguladora de las comunicaciones AGCOM aseguró que Vivendi ejercía una influencia significativa en ambas empresas, con lo que rompía las reglas de la competencia.

Operadores como Vodafone y Orange han apostado por establecer acuerdos con grupos como Netflix y HBO para ampliar los contenidos de su oferta de televisión de pago.

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