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Reynés y Castellucci: dos ingenieros para una sola autopista

Los CEOs de Abertis y Atlantia podrían pilotar el mayor operador de carreteras

Francisco Reynés, CEO de Abertis, y Giovanni Castellucci, CEO de Atlantia.
Francisco Reynés, CEO de Abertis, y Giovanni Castellucci, CEO de Atlantia.

Abertis está en el mercado. El primer operador mundial por kilómetros de autopista ha despertado el interés de varios fondos y grupos industriales después de que el martes se conociera que la italiana Atlantia estaría barajando una OPA sobre la española y los directivos de ambas ya habrían mantenido los primeros contactos. A pesar de que se desconoce todavía el desenlace de estas conversaciones, Francisco Reynés (Mallorca, 1963), consejero delegado de Abertis, ve con optimismo la situación. Se produzca o no la operación corporativa, lo cierto es que se ha situado a la compañía española como “objeto de deseo”, afirman fuentes cercanas al directivo.

Para Reynés supondría un logro más en su carrera, tras haber participado en los últimos años en dos salidas a Bolsa. Este ingeniero ha trabajado en el sector de la automoción, del cemento, el financiero y el de las infraestructuras, escalando posiciones en cada una de las empresas de las que ha formado parte. Quienes le conocen afirman que una de las etapas que más le marcó fue la que pasó como directivo en Johnson Controls, enfrentándose a las frías temperaturas de Wisconsin (EE UU), donde tiene la sede esta multinacional de componentes de coches .

Tras un periodo en el sector textil (entró en el equipo directivo del fabricante catalán de tejido elástico Dogi), fue fichado como director general de Corporación Uniland. Durante cuatro años, el mallorquín impulsó el crecimiento del grupo cementero y de materiales de construcción y se encargó de su venta, finalizada en 2006, en el punto álgido del cemento. Fue entonces cuando se convirtió, por un breve periodo de seis meses, en director general de recursos de Gas Natural, empresa desde la que dio el salto a Criteria, su gran trampolín.

Casado en dos ocasiones y con cinco hijos, Reynés se ocupó desde su llegada al holding empresarial de La Caixa de su salida a Bolsa, completada en octubre de 2007. Poco antes de la reestructuración acometida en el seno de la entidad bancaria, el directivo accedió a Abertis, primero como director general y luego como consejero delegado (2010), cargo al que sumó, cinco años después, el de vicepresidente ejecutivo. Durante este tiempo, además de encargarse de la reestructuración de la compañía, participada por La Caixa, y de su crecimiento –ha realizado en los últimos meses inversiones millonarias en Francia e Italia–, fue responsable de la salida al Ibex 35 en 2015 de Cellnex Telecom, la filial de telecomunicaciones de Abertis. Aunque Reynés domina a la perfección el inglés y habla con soltura el francés y el alemán –vivió en el país germano mientras trabajaba para Volkswagen, coincidiendo con la caída del muro de Berlín–, ahora tendrá que aprender italiano para negociar con Giovanni Castellucci (Senigallia, Italia, 1959), consejero delegado de Atlantia. El presidente de Abertis, Salvador Alemany, ya mantuvo una relación con este último cuando la operadora española trató de hacerse con la italiana hace una década. Entonces, la operación fracasó porque el Ejecutivo italiano, liderado por Romano Prodi, vetó la fusión.

No obstante, la relación entre Reynés y Castellucci será sencilla, pues ambos tienes muchas cosas en común. Además de compartir carrera universitaria –el italiano estudió ingeniería mecánica en la Universidad de Florencia y realizó un máster en dirección de empresas en la Universidad Bocconi de Milán–, los dos son amantes de los deportes. El español sale habitualmente a navegar, esquía con frecuencia y es un apasionado del motor. Por su parte, durenta su juventud, Castellucci práticó a nivel semiprofesional la vela y el esquí.

El italiano comenzó su carrera en Boston Consulting Group, donde trabajó una década en diferentes puestos. Durante un breve periodo de tiempo cambió de sector, al convertirse en consejero delegado del grupo alimentario Barilla, líder mundial en el mercado de la pasta fresca. Finalmente, en 2001, pasó a ser director general de Autostrade, dos años después de que la operadora italiana fuera privatizada y pasara a formar parte del grupo Benetton –la empresa no cambió su nombre al de Atlantia hasta mayo de 2007, meses después de que Castellucci pasara a ser su consejero delegado.

En los últimos tiempos, el CEO de Atlantia se ha centrado en recaudar fondos con el objetivo de realizar adquisiciones que permitan a la empresa reducir la dependencia del mercado italiano. De hecho, en estos momentos está finalizando la venta de un 15% de su división de autopistas, que los expertos valoran en 2.500 millones de euros. Si se completa la unión con Abertis, la compañía resultante pasaría a liderar internacionalmente el sector de las autopistas, con 13.600 kilómetros de carreteras y una facturación anual de unos 10.400 millones de euros.

Según afirmó Castellucci en la junta de accionistas de Atlantia del viernes, “no habrá incertidumbre por mucho tiempo”. El objetivo es lograr una operación amistosa, que podría ser sencilla gracias a la buena relación que mantiene la familia Benetton con Isidro Fainé, presidente de Fundación Bancaria La Caixa, primer partícipe de Abertis a través de CriteriaCaixa. La oferta podría ser de 10.000 millones de euros en efectivo y el resto en acciones. Este martes, la operadora española celebra su consejo de accionistas; aunque la cuestión no está en el orden del día, será imposible evitar las preguntas.

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