El pago en efectivo en el autobús tiene los días contados

El pago mediante tarjeta 'contactless' parece lo más destacado

Las soluciones no tienen que funcionar en la primera semana

Transporte público Ampliar foto

Hace ya muchos años que en Londres no puedes pagar un billete de autobús urbano con dinero en efectivo y, dentro de pocos años, ocurrirá lo mismo en España”, asegura convencido Jesús Herrero, secretario general de la Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Colectivos Urbanos (ATUC).

Esta organización patronal, que agrupa a los gestores de los principales servicios de autobuses urbanos de todas las grandes ciudades españolas, está promoviendo la implantación de medios de pago contactless para erradicar progresivamente la posibilidad de poder pagar con dinero en efectivo, sobre todo en los autobuses metropolitanos.

No obstante, los promotores de esta iniciativa insisten mucho en que será un proceso muy paulatino. “No puede eliminarse el efectivo de la noche a la mañana; hay que garantizar que los usuarios que siguen utilizando el billete sencillo, que se adquiere cuando se sube al autobús, puedan seguir haciéndolo”, precisa Herrero.

Según un estudio de ATUC en el que han intervenido los principales consorcios de transporte público y el Ministerio de Fomento, en la actualidad el 22% de los usuarios del transporte público metropolitano hace uso del billete sencillo. Si bien el reparto entre las ciudades es muy heterogéneo y va desde el 9% de usuarios en Madrid a casi cuatro veces más en Asturias, o tasas del entorno del 20% o 30% en algunas ciudades del sur.

Este mismo estudio indica también diferencias generacionales. Así, más de la mitad de los usuarios que aún paga en efectivo su billete sencillo no llega a los 35 años, precisamente las generaciones más digitales (mileniales y Z) y con menos ingresos. Mientras que la inmensa mayoría de los mayores de 65 años, que pudieran ser más reticentes a la eliminación del pago en efectivo, usan abonos mensuales para la tercera edad con precios reducidos o gratuitos. De hecho, solo el 7% sigue usando el billete sencillo abonado en el autobús.

En cualquier caso, las empresas gestoras del transporte urbano aconsejan adoptar una estrategia para la reducción, primero, y posterior eliminación de los pagos en efectivo. Una de las principales recomendaciones a las autoridades municipales, que son en última instancia las que aprobarán esta transición, es que se busque “una reducción progresiva, de manera que el porcentaje de gente que pague en efectivo vaya disminuyendo hasta que alcance un valor mínimo del 1% o 2%”. Y solo entonces se podrá eliminar totalmente la posibilidad de pagar en efectivo en un autobús.

Asimismo recomiendan conocer previamente los perfiles de los usuarios del medio de transporte donde se vaya a eliminar el dinero en metálico. Dado que no será un perfil único podrían tenerse que plantear distintos sistemas.

La tecnología ofrece diferentes medios de pago como:

  • Las actuales tarjetas recargables con banda magnética
  • Las tarjetas sin contacto (contactless);
  • Las tarjetas bancarias
  • Las aplicaciones de smartphone lectoras de códigos QR o la tecnología NFC de los móviles
  • Los relojes inteligentes u otros dispositivos wearables
  • Los beacons (pequeños dispositivos del tamaño de una moneda que funcionan con bluetooth de bajo consumo e identifican de forma única a cada terminal).

Sin embargo, pese a la existencia de esta amplia gama de posibilidades de pago, desde ATUC indican que el sistema elegido debería ser “intuitivo, accesible y, sobre todo, suficientemente extendido”. Por ello, Herrero hace hincapié en que “es muy importante la simplicidad y la estandarización”. Ante este requisito considera que el medio de pago que más rápido se generalizará y, por tanto, permitirá erradicar antes el efectivo en los transportes públicos, son las tarjetas bancarias contactless.

“En España, en tres o cuatro años todas las tarjetas bancarias serán ya contactless, por lo que permitir el pago del billete sencillo mediante esa vía haría más rápida la eliminación total del efectivo”, asegura Herrero.

Dicho todo esto, no hay que perder de vista que este cambio tiene un componente cultural muy fuerte, por lo que en cualquier caso será un proceso lento y progresivo. Es más “las soluciones no tienen que funcionar necesariamente en las primeras semanas ni al primer intento”, advierten desde ATUC.

Madrid se prepara

En la actualidad existen ya tres programas piloto que permiten el pago del billete sencillo en el autobús con tarjeta bancaria. Se trata de la línea 27 y el autobús al aeropuerto madrileño y otra línea en San Sebastián (Guipúzcoa).

Además, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) acaba de anunciar que a partir de mayo comenzará a sustituir las máquinas validadoras de los más de 2.000 autobuses urbanos de la capital y concluirá el proceso en 2018.

Los nuevos equipos permitirán el pago con tarjeta bancaria o su uso como tarjeta de transporte público inteligente; o el abono del billete mediante la captura de códigos QR. En estas máquinas se podrán hacer otras operaciones como consultar el saldo o recargar.

El cambio costará 1,41 millones, lo que lleva a Herrero a asegurar que “el coste no será en ningún caso un obstáculo para esta transición”.

Algunas curiosidades

  • Autobuses más rápidos. El estudio llevado a cabo por la patronal de las empresas gestoras de medios de transoporte urbanos indica que la validación de los billetes de autobús por un sistema contactless reduce en un 50% los tiempos en parada del vehículo. En concreto un 28% del tiempo de la ruta, el autobus está en parada y pasaría a estarlo un 14%.
  • Ejemplos en el mundo. En ciudades como Toronto (Canadá) o Verona (Italia) usan aún Tokens (monedas que no son de curso legal) y tickets para el pago e autobuses. Las tarjetas bancarias se permiten en numerosas ciudades como Estocolmo; Londres o Nueva York; y, en España, en Tarragona, o en la comunidad andaluza. Mientras que Reus (Tarragona) o Tenerife dejan validar con códigos QR. Y en Malmo (Suecia), Helsinki (Finlandia) y Montería (Colombia) se puede pagar mediante smartphones.
Normas