Rescate

Así se ha llevado a puerto el Sewol

Se hundió en Corea del Sur y causa la muerte a 300 personas, la mayoría estudiantes

Las autoridades surcoreanas llevaron hoy a puerto el ferri Sewol tras extraerlo del fondo marino, donde permanecía hundido desde que naufragó hace casi tres años causando la muerte de más de 300 personas, la mayoría estudiantes de secundaria.

El Sewol fue transportado hasta el puerto de Mokpo (suroeste) en un buque semisumergible, y será puesto en dique seco para proseguir con la búsqueda de los restos de las nueve personas que no han sido halladas desde el trágico accidente, según informó un portavoz del Ministerio de Pesca y Asuntos Marítimos a la agencia Yonhap.

De este modo se pone fin al proceso de recuperación del transbordador, de 6.825 toneladas y una eslora de 145 metros, que comenzó hace ocho días con el reflote del Sewol que se hallaba sumergido a unos 40 metros de profundidad sobre el lecho marino.

El Gobierno surcoreano se comprometió a extraer cuidadosamente el transbordador con el objetivo de hallar los restos humanos que se cree que continúan a bordo, y de entregarlos a los familiares para que puedan realizar los ritos funerarios que manda la tradición nacional.

Un equipo compuesto por un centenar de funcionarios, entre ellos miembros de la agencia forense estatal, procederá a la búsqueda de estos restos y continuará con la investigación sobre las causas del naufragio, según la antes citada fuente del Ministerio.

El hundimiento del Sewol se produjo el 16 de abril de 2014 y es considerado el peor accidente marítimo en la historia de Corea del Sur.

En total, 304 personas, entre tripulación y pasaje, perdieron la vida, la mayoría estudiantes de secundaria que se encontraban en viaje de fin de curso.

La investigación oficial ha determinado por ahora que el Sewol fue modificado ilegalmente con la venia de los reguladores, que llevaba más del doble de la carga permitida y que se produjeron graves errores humanos en el proceso de evacuación, lo que llevó a los tribunales a condenar
al capitán del navío a cadena perpetua.

El caso también desató fuertes críticas contra la ya expresidenta Park Geun-hye -que tardó varias horas en comparecer públicamente tras el naufragio- por su gestión del suceso.

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