Comercio

La inversión extranjera en España retrocede un 1,2% en 2016

EE UU se convierte en el primer inversor en España, con 4.968 millones, lo que supone un 21,2% del total y un crecimiento del 126,5%

Inversión productiva en España Ampliar foto

Los diez meses en los que España no tuvo gobierno amenazaron con romper la racha alcista que había emprendido la inversión extranjera. Este indicador tocó suelo en 2012, coincidiendo con el peor momento de la crisis económica (amenaza de rescate, prima de riesgo en torno a 700 puntos básicos, recortes de gasto y subidas de impuestos para cuadrar un déficit desbocado) y se situó en 14.686 millones de euros.

Desde esa fecha comenzó a crecer hasta tocar máximos históricos en 2015, cuando la inversión productiva (aquella que genera empleo y actividad y descuenta las inversiones puramente financieras) fue de 23.766 millones de euros. En 2016, según los datos hechos públicos esta mañana por el Ministerio de Economía, esa cifra ha bajado un 1,2% hasta los 23.476 millones, en gran medida por el fuerte retroceso de la inversión en sociedades que no cotizan en los mercados, con un retroceso de 2.148 millones de euros.

La secretaria de Estado de Comercio, Marisa Poncela, restó importancia a esa caída y la contextualizó por lo excepcional de las operaciones cerradas en 2015 y por el deterioro sufrido por el comercio mundial en 2016. Este último año fue el primero de la serie histórica en veinte años en el que el comercio creció menos que el PIB mundial. “Los flujos de inversión han caído entre un 15% y un 20% en el mundo y en España tan solo lo ha hecho un 1,2%. Nuestra economía sigue siendo el noveno mayor receptor de inversiones en el mundo”, apuntó durante su intervención en un foro sobre Tendencias de las Inversiones Chinas en España, organizada por KPMG y Esade.

En la clasificación por países destaca el impulso adquirido por EE UU, que ha pasado de la tercera posición en 2015, con 2.193 millones, al primer puesto en 2016, con 4.968 millones, lo que supone un 21,2% del total y un crecimiento del 126,5%. De esta manera desbanca de los puestos de privilegio a Luxemburgo y Países Bajos, origen tradicional de las inversiones de carácter financiero que hacen las propias empresas españolas que buscan desde esos países ahorros a través de los incentivos fiscales que ofrecen. Las inversiones desde Luxemburgo cayeron un 33,1% hasta los 2.474 millones y las procedentes de Holanda descendieron un 23,6% hasta los 2.231 millones.

Las inversiones desde Canadá se multiplican por diez y las de Quatar se multiplican por 300

También destacan los incrementos de la inversión procedentes de Alemania, con una subida del 182,6%, de Reino Unido (31,3%) y de Mëxico (42,3%). Pero quizá la cifras más llamativas son las de Canadá (con la que la UE ha firmado recientemente un tratado de libre comercio), en las que las inversiones pasan de 67 a 793 millones, y las de Catar, en las que los fondos se incrementan desde 2 a 677 millones de euros.

Por sectores de destino, la energía es el más importante, ya que concentra el 17,3% de los fondos recibidos (4.071 millones), seguida por las actividades inmobiliarias, con un 13,7% del total (3.223 millones). El incremento más importante se produce en los servicios financieros, en el que la llegada de inversiones se ha triplicado en 2016 (1.823 millones).

Madrid recibe ya el 46,7% de los fondos y Cataluña cae al 20,7%

Madrid sigue siendo el principal destino de las inversiones, ya que recibió 10.970 millones, con un avance del 6,3%, lo que le proporciona una cuota del 46,7%. En el otro lado, los fondos que llegaron a Cataluña cayeron un 1,3% hasta los 4.857 millones, un 20,7% del total. Madrid se beneficia del denominado efecto sede que le permite atraer a un gran número de multinacionales por ser la capital y por concentrar un gran número de empresas y administraciones públicas.

 

Las exportaciones repuntan un 17,4% en enero

El buen tono del comercio exterior en España, que cerró el pasado ejercicio con un máximo histórico de exportaciones (254.530 millones de euros) y el segundo déficit comercial más bajo de la serie iniciada en 1995 (18.753 millones), se ha mantenido en enero. Las exportaciones crecieron un 17,4% en enero, el ritmo más elevado para ese meses desde 2011 (en el que crecieron un 31,6%), mientras que las importaciones lo hicieron un 19%, también el ritmo más alto en seis años (fue del 25,1% en 2011). Estos crecimiento están muy sesgados por la mayor exportación e importación de productos energéticos, que aportan una cuarta parte del crecimiento de las exportaciones y casi la mitad del avance de las importaciones. En el caso de las ventas destacan las ventas a Gibraltar, Bélgica, Italia y EE UU, mientras que en el de las compras sobresalen las compras a Reino Unido, México, Egipto e Irán.

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