Automoción

CIE seguirá con su plan de compra de empresas de componentes

El objetivo es que sumen un volumen de ventas de 1.000 millones para el horizonte de 2020

Antón Pradera, en la sede de CIE Automotive en Bilbao.
Antón Pradera, en la sede de CIE Automotive en Bilbao.

CIE Automotive seguirá con su estrategia de compra de empresas para cimentar parte de su evolución. El crecimiento inorgánico forma parte del grupo desde su creación, cuando comenzó con la integración de compañías familiares del sector de componentes de automoción.

Paso a paso ha formado una multinacional que en 2016 ganó 162,4 millones netos con unas ventas de 2.879 millones y más de 26.000 trabajadores. Son cifras récord por tercer ejercicio consecutivo.

CIE prevé captar un negocio adicional de 700 millones en automoción y otros 300 millones a través de Dominion.

Como la deuda sigue bajo control, sin superar la equivalencia de dos veces el Ebitda (beneficio bruto de explotación), la corporación que preside Antón Pradera sigue teniendo en su hoja de ruta hasta 2020 la adquisición de industrias relacionadas con el mundo de las cuatro ruedas.

Por esta vía prevé integrar nuevas filiales que aporten unas ventas de 1.000 millones al balance consolidado y en el horizonte citado. Esa cifra incluye las compras que realice Dominion, participada en más del 50% por CIE y centrada en el sector de tecnologías de la información, ahora en auge por la tendencia a digitalizar todos los procesos de las fábricas. Así, CIE prevé captar un negocio adicional de 700 millones en automoción y otros 300 millones a través de Dominion.

En 2016, la corporación cerró media docena de operaciones inorgánicas, al 50% entre los negocios de automoción y digital. Por la parte de componentes, Pradera y su equipo compraron la empresa vasca Amaya Tellería por 155 millones, una cifra que incluye la asunción de deudas por 13 millones. El pago se completará durante este primer trimestre, con el desembolso de 30 millones.

Su plan también incluye el crecimiento por la vía orgánica, en concreto un 7% más hasta 2020. Por la vía de 19 proyectos de 'green fields'.

Otra de las adquisiciones relevantes del ejercicio anterior fue la de la compañía Bill Forge de India. Una inversión de 178 millones que incluyó el abono en efectivo a las anteriores accionistas. Con 2017 iniciado, CIE se reforzó en Estados Unidos (EEUU) con la sociedad Newcor. Una operación valorada en 100 millones que aportó al grupo con sede en Bilbao las tres fábricas de su nueva filial en Michigan, que factura 150 millones de dólares al año, más de 140 millones de euros con el actual tipo de cambio. Ahora, CIE cuenta con cinco plantas en EEUU.

Si las ventas de 2016 crecieron un 8% por el ritmo orgánico del negocio, la consolidación de Amaya Tellería y Bilford, en la parte que les correspondió del ejercicio, supuso una aportación del 4%. Su inclusión en el balance durante todo 2017 elevará ese porcentaje, como es previsible.

De todas formas, las nuevas filiales ya se hicieron notar en las cuentas de 2016. Del crecimiento del 7% en facturación de CIE en el área Nafta, un 2% correspondió a Amaya Tellería y otro 5% procedió de la red fabril que el grupo ya tenía en 2015. En Brasil, la participada vasca supuso el 6% de un incremento de las ventas del 15%. Y en el mercado de la UE, la presencia de la la empresa de Ermua fue mayor en porcentaje. Si CIE creció un 5% en el ámbito comunitario, un mercado maduro con una evolución alejada de los dos dígitos, Amaya Tellería representó casi todo ese avance, ya que sumó la mayor parte, un 4%.

Hay que tener en cuenta que la compra de esta participada se cerró en agosto del año pasado, por tanto con solo cuatro meses de consolidación en el balance de CIE, por lo que todavía se notará más la incidencia comentada en las cuentas del ejercicio en curso.

La propia evolución de la multinacional vasca ha adelantado los objetivos marcados para 2020, cuando quería duplicar los beneficios netos de 2015 para ganar 260 millones. Este resultado se conseguirá en 2019, como han reiterado tanto Antón Pradera como el consejero delegado, Jesús María Herrera.

Esa estrategia también incluye el crecimiento por la vía orgánica, en concreto un 7% más hasta 2020. Para sustentar ese logro, el grupo acometerá 19 proyectos de green fields, que suponen una inversión industrial ed carácter integral. De la compra del suelo a la edificación de la fábrica, compra de equipos productivos y posterior puesta en marcha.

Muchas de estas iniciativas las ha puesto en marcha CIE en México, porque los precios de compra de empresas del sector se dispararon por la buena marcha del sector de automoción del país azteca, que tiene capacidad para ensamblar cinco millones de unidades al año. Antón Pradera ha estimado que esta cifra ya se está quedando corta, por el nivel de demanda interno y las exportaciones a otros países.

Al ámbito de los green fields, CIE destinará inversiones anuales equivalentes al 6% de las ventas. Con la referencia de 2016, esa cifra supera el nivel de los 172 millones.

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