Fundador de The Cocktail

Alberto Knapp: “Tener un animal en la oficina la hace más humana”

Alberto Knapp trabaja acompañado de su fiel perra y de un equipo de 250 profesionales

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Alberto Knapp, fundador de The Cocktail.

Recibe en su oficina acompañado de su fiel compañera, Maggie, una perra callejera que recogió en una perrera hace 14 años, los mismos que tiene The Cocktail, la consultora que fundó especializada en transformación digital, en desarrollo de negocio y producto a través de la tecnología. Su fundador y presidente, Alberto Knapp, madrileño, de 46 años, dirige una nave de 1.700 metros cuadrados en la que trabaja parte de un equipo de 250 profesionales de diferentes áreas: matemáticos, periodistas, físicos... “Para tener éxito en digital tienes que tener disciplinas y perfiles variados”. La idea de empresa surgió cuando “me di cuenta de que en España había una necesidad en experiencia de usuario. En 2003 había pocas compañías dedicadas a este negocio de transformación digital, donde fuimos pioneros en hablar de usabilidad digital”, recuerda desde una sala, situada en un altillo de la oficina, desde la que se controla toda la actividad que allí se desarrolla. Mientras, Maggie descansa a sus pies.

Los inicios en nada se parecen a la imagen que se contempla en estos momentos en la compañía, que facturó 17 millones de euros en 2016 y prevé un crecimiento del 20% para el presente ejercicio. “Comenzamos cinco personas y ahora somos grandes, tenemos oficina en México y en Colombia”. Explica que la razón del éxito obedece, entre otras causas, a la honestidad y a los principios que rigen la organización, centrados en tres ejes: retar, esto significa que “afrontamos los retos desde la honestidad, retando el modelo de negocio, con el fin de resolver problemas”; construir, “lo que hagamos tiene que tener una base sólida”, y aprender, “estamos en permanente formación”.

“Ponemos al consumidor siempre enel centro. Lo digital le ha dado poder”

Knapp estudió Publicidad, carrera que le sirvió para “establecer marcos de comprensión con el consumidor”, y es especialista en sociología de consumo. Montó en 1998 Fotofutura, un portal latino de imagen y fotografía online que en 1999 fue adquirido por Netjuice, compañía en la que también trabajó como responsable de contenidos. También trabajó en Yoigo y fue profesor de marketing y tendencias digitales en el IE Business School, entre otras ocupaciones. No tiene despacho ni una mesa fija para trabajar. Cada día cambia de ubicación, ya que solo necesita un ordenador. “Es importante que el espacio de trabajo sea compartido, se aprende mucho trabajando al lado de otros, hay que estar en continuo aprendizaje”. Del diseño de la oficina, un espacio diáfano, se ha ocupado todo el equipo.

En cuanto a la conciliación de la vida personal (es padre de tres hijos) y profesional, señala que es una prioridad. “Trabajo unas nueve horas, pero sobre todo intento ser eficiente”. Es otra seña de identidad en The Cocktail: la eficiencia. “Somos muy intensos para no tener que echar muchas horas, que no es ningún indicador de trabajar bien. Hacemos las reuniones de pie, no nos gusta perder el tiempo”. Y asegura que el éxito de la consultora se debe a que “nos vemos como un agente relevante en el ecosistema digital. Ayudamos a las empresas a realizar su transformación digital, manteniendo al consumidor en el centro”.

Con Maggie siempre a su vera

Alberto Knapp: “Tener un animal en la oficina la hace más humana”

Cuenta Alberto Knapp que todas las mañanas acude a la oficina, en el madrileño barrio de Tetuán, caminando con su perra Maggie al lado. “Da buen tono tener un animal en la oficina, hace que sea más humana”. Asegura que todo el equipo se lleva bien con ella, que convive a gusto en un espacio lleno de ordenadores. Es una más y acompaña al jefe allí donde vaya. El optimismo es clave para este emprendedor, que se toma los “conflictos con buena actitud, es lo que marca la diferencia”.

Y con ese talante asegura que, además de ser mentor de la aceleradora SeedRocket, una de sus prioridades es apoyar e invertir en startups con recorrido, como Deporvillage. “Me gusta ayudar a los emprendedores, pero invierto en el equipo más que en la idea”. Le gusta la gente que es capaz de “reaccionar ante lo inesperado y sabe trabajar con lo desconocido, como ocurre en el mundo digital”. Es por ello que también declara que en The Cocktail “nos gusta reinventarnos, está en nuestro ADN y ayudamos a las empresas a refinarse porque el mercado así lo demanda. Trabajamos con empresas en las que lo digital tiene impacto en su negocio y con empresas muy digitales”, comenta. A través de The Cocktail Ventures participan en el accionariado de los clientes. “Compartimos el riesgo con ellos y ponemos al consumidor en el centro. Lo digital le ha dado poder al consumidor”. 

Entre sus aficiones señala el jazz y la lectura. Entre los últimos libros que ha leído recomienda La agonía del Eros (editorial Herder), del filósofo de origen coreano afincado en Alemania Byung-Chul Han, con el que está de acuerdo en una frase:“Gracias a lo digital todos vivimos peor”. Otro libro que le ha impactado es Mi último suspiro (DeBolsillo), de Luis Buñuel.

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