Infraestructuras

ACS se impone un alza del 10% en el beneficio para 2017

Florentino Pérez aprecia grandes oportunidades en el plan de infraestructuras de Donald Trump, pero no piensa en la construcción del muro en la frontera de México

ACS
Florentino Pérez, presidente de ACS.

El presidente de ACS, Florentino Pérez, ha marcado esta mañana un objetivo de crecimiento en ventas del 10% para su grupo en el presente ejercicio, y del 8% al 10% de alza en el beneficio neto. La compañía viene de bajar un 4% en facturación en 2016 y ha mejorado un 3,5% el beneficio en un 2016 marcado por la desinversión en la filial de servicios Urbaser, lo que ha servido para recortar un 54% la deuda neta y dotar provisiones contra el impacto de la reforma fiscal instrumentada por el Gobierno el pasado mes de diciembre a través del Real Decreto Ley 3/2016.

El reto lanzado por Pérez acercaría el resultado neto de 2017 a los 825 millones de euros, aún lejos de los 1.000 millones que ACS tiene como meta desde pasados ejercicios. Al respecto, el presidente de la compañía ha recordado que en 2012 se lanzó un plan de reconversión del grupo para enfocarlo hacia la construcción y operación de infraestructuras, al que le quedan matices por rematar. Pérez ha destacado cómo se ha exportado "con éxito" a las filiales en EE UU, Alemania o Australia un sistema de gestión de riesgos propio de ACS que promete mejoras en los rendimientos de las obras.

A pregunta de los analistas también se ha referido a su deseo, "cuanto antes", de que el presidente de Hochtief, Marcelino Fernández Verdes, tomé el puesto de consejero delegado de ACS. Pero ha dejado entrever que a su íntimo colaborador le resta trabajo para engranar Hochtief, la australiana Cimic y la española Dragados, evitando solapamientos en los distintos mercados en que operan y mejorar la eficiencia.

El presidente de ACS ha vuelto a reconocer que la total integración de ACS y Hochtief sigue siendo un plan sobre la mesa, pero paralizado por los altos niveles de cotización de la germana, en la que ACS controla el 72% del capital. El director general de desarrollo corporativo del grupo, Ángel García Altozano, ha recordado que los distintos brazos de ACS funcionan ya de forma integrada a nivel operativo y que la fusión se decidiría "si tiene interés financiero". Pérez ha añadido que una eventual operación de estas características saldría adelante "si no penaliza a los accinistas de ACS"

El primer ejecutivo de ACS también se ha referido a las posibilidades del grupo en el esperado plan de infraestructuras que ha prometido lanzar el presidente Donald Trump: "Iniciamos nuestra aventura en Estados Unidos hace 12 años y hoy tenemos allí la mitad de las ventas por construcción, ACS participa de un modo u otro en la mayor parte de las grandes actuaciones", ha señalado. Tras asegurar que las firmas de obra civil Dragados y Flatiron buscarán un papel relevante, ha postulado a Turner como constructora de grandes edificios no residenciales, y ha asegurado que el grupo ACS no peleará por entrar en la construcción del polémico muro en la frontera de México: "Esa es una obra que no casa con lo que solemos hacer: carreteras, túneles o líneas de ferrocarril, que es donde podemos aportar valor".

ACS celebra consejo el 24 de marzo, del que saldrá la decisión sobre el dividendo y la convocatoria de junta. Florentino Pérez no ha querido aventurar una decisión sobre la remuneración al accionista, pero ha afirmado que el grupo se está replanteando la práctica del dividendo flexible y ha añadido que sigue vigente la práctica de rapartir aproximadamente el 50% del beneficio entre los partícipes.

 

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