Fabricantes españoles de móviles y tabletas

Dispositivos ‘made in Spain’

Aquí se idea, diseña y desarrolla, pero se fabrica fuera

Dispositivos ‘made in Spain’

Ha costado arrancar, pero España ya puede decir que cuenta con un puñado de marcas propias en el sector de los dispositivos móviles. Una decena de empresas que, en los últimos años, se han dedicado a pensar, idear y desarrollar móviles, tabletas e incluso gafas de realidad virtual. La fabricación aún se deslocaliza a China pero, quién sabe si en algún momento –pasarán años– el made in Spain será total.

De momento, en BQ defienden su capacidad para competir con otras empresas extranjeras. “Contamos con la ventaja de conocer a los usuarios mejor que empresas extranjeras que dirigen la compañía desde otros países y fabrican productos sin pensar en un público específico”, asegura Rodrigo del Prado, director adjunto de BQ, que explica que en su firma, creada por seis compañeros de ingeniería de la Universidad Politécnica de Madrid, “diseñamos y desarrollamos desde cero nuestros dispositivos”.

Además, añade que “en cada uno de nuestros modelos trabajan equipos transversales de más de 170 ingenieros, desde el diseño industrial pasando por el mecánico hasta llegar al desarrollo e integración de software y hardware. Al final, la supervivencia de una tecnológica depende de su capacidad de innovación y solo es posible innovar con un equipo de ingeniería como el nuestro”.

BQ es quizá la marca más conocida, pero ni mucho menos la única. Sobre todo si incluimos en el grupo algunas compañías en las que los móviles son uno más de los dispositivos que diseñan. Este es el caso de Energy Sistem. Con 20 años de experiencia y 200 personas en plantilla actualmente, lanzaron la primera tableta con marca española y en 2014 el primer smartphone con ocho núcleos nacional, pero hoy en día sobresalen, sobre todo, en torres de sonido, altavoces y auriculares Bluetooth. En cuanto al futuro del sector, “es posible que hace unos años, en plena crisis económica, el factor precio fuese decisivo para el consumidor a la hora de elegir un producto, pero actualmente pesan mucho más otros factores que aporten valor añadido a la experiencia de compra”, apuntan desde la compañía.

Dispositivos ‘made in Spain’

Wolder Electronics, por su parte, lleva a gala ser la única compañía española en contar con gafas de realidad virtual y cámara 360 y ser número uno en venta de tabletas. En esta empresa, que lleva 20 años en el sector de la tecnología, están convencidos de que se puede competir con los grandes. De hecho, “en el mercado español plantamos batalla a compañías como Samsung y Apple. Arañamos nuestro trozo del pastel gracias al buen trabajo y a un portafolio de producto que responde a las necesidades de buen un número de usuarios. Nadie ha dicho que sea una tarea fácil, pero vamos a seguir plantando cara”.

“La tecnología cambia muy rápido y eso genera oportunidades interesantes para todo tipo de empresas, tanto para las asentadas en el sector como para las nuevas startups que quieran entrar”, asegura Juan Yuan, cofundador y consejero delegado de Weimei. Él, junto a otro emprendedor chino-español, detectaron a finales de 2015, con 24 años de edad, el vacío de mercado existente entre “las marcas de smartphones ya consolidadas, con precios a partir de 500 euros, y el resto de compañías que venden equipos más baratos pero no tienen garantía ni asistencia técnica en España”.

En cuanto a Vexia y Hey!, son las dos marcas de Crambo, empresa nacida en 1986 y clave en la introducción en España de la navegación portátil. Actualmente están desarrollando soluciones para la educación, como la tecnología Hey!, un comunicador visual que permite que profesores y estudiantes puedan mejorar su comunicación e interacción.

Respecto al futuro del sector español, el consejero delegado de Vexia y Hey!, Miguel García Manchado, admite que “durante un tiempo hubo unas expectativas desmesuradamente altas de lo que se podía hacer y ahora hay algo más de racionalidad”. En cualquier caso, “hay todavía algunas pseudo-marcas que aportan poco y que, si no pueden ofrecer calidad y servicio y solo precio, sobrarán”.

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