Tecnología

Los robots amenazan también a los auditores

2016 ha sido el primer año en que el big four incorpora inteligencia artificial

El Centro de Inteligencia Artificial de EY en España.
El Centro de Inteligencia Artificial de EY en España.

La eclosión de la cuarta revolución industrial no solo afecta a trabajos manuales como los de los operarios de fábrica o los repartidores a domicilio. Los robots también disputan el puesto a otros amanuenses, los de los números. Por ello, las cuatro principales auditoras –Deloitte, PwC, KPMG y EY– que componen el llamado big four ya se han puesto manos a la obra. El de 2016 ha sido el primer ejercicio en el que todas las grandes del sector han introducido la robótica de forma sistemática en la elaboración de informes de auditoría. Se sirven de las primeras aplicaciones dotadas de inteligencia artificial para mejorar en el tratamiento masivo de datos.

La tecnología nunca podrá sustituir al auditor pero sí ayudarle a elevar la calidad y el alcance de su trabajo. Esta es la opinión de Germán de la Fuente, socio director de Auditoría de Deloitte, que considera que en todas aquellas áreas de revisión en donde existan muchas transacciones, la tecnología aumentará la seguridad y optimizará las el trabajo. Sin embargo, donde el juicio y la subjetividad sea el valor diferencial, afirma que la tecnología no podrá reemplazar la mano humana. En su opinión, el desembarco de los robots en el sector aumentará el valor que el auditor presta a la entidad supervisada. Así, en el caso de la supervisión de las cuentas de unos grandes almacenes estas herramientas permiten auditar las ventas en cada una de las tiendas y de las cajas y no solo en una selección de ellas.

Con este propósito, Deloitte ha desplegado una plataforma que permite, al capturar la totalidad de las transacciones y saldos objetivos, automatizar determinados análisis. Este es el primer ejercicio en que la compañía aplica esta herramienta de forma sistemática y espera de cara a 2017 y ejercicios sucesivos hacerlo cada vez más granular por sectores de negocio y riesgos de auditoría.

Es precisamente la granularidad la principal ventaja a la que apunta Manuel Cortés, socio de PwC. Esta compañía ha completado por el momento la primera etapa en su incorporación de estos sistemas. Ha invertido más de 600 millones de dólares a nivel global en el desarrollo de una herramienta de big data con la que operan desde hace ya tres años. El segundo escalón Cortés lo identifica en la introducción de las primeras aplicaciones que, dotadas de inteligencia artificial, permitan elaborar patrones de comportamiento a través de estos datos. Sin una fecha concreta de lanzamiento, PwC trabaja por el momento en análisis y proyectos piloto.

En el caso de KPMG se han decantado por cimentar alianzas con las tecnológicas para que les acompañen en este camino. De la mano de IBM, ha adoptado el programa Watson de procesamiento masivo de diferentes fuentes de datos a una velocidad superior al cerebro humano. Y junto a Microsoft llevan estos servicios a la nube. Para todo ello, la compañía ha desplegado un plan a cinco años (que termina este curso) en el que ha invertido 1.000 millones. Como principal hito en este camino –que Borja Guinea, socio responsable de auditoría, describe como "progresivo"– han inaugurado un centro de excelencia tecnológico en Madrid. Allí, auditores e informáticos trabajan codo a codo.

También el responsable de los servicios de supervisión de cuentas en EY España, Rafael Páez, considera que el proceso de incorporación de las nuevas tecnologías –y en particular de la robótica– se encuentra en pleno desarrollo. Esta auditora lanzó su programa al respecto en 2010 y en él ha invertido 500 millones de euros. Hasta el momento lo han aplicado a unos 10.000 clientes. La antigua Ernest&Young opera con esta tecnología tanto en las distintas fases de elaboración del informe de auditoría. Tanto en la planificación, para aniticipar riesgos, como en la ejecución y cierre, donde analizan todas las transacciones procesadas por un negocio. Una cantidad tan grande de datos que superaría a la mente humana. Y solo puede ser procesada por la mente de un ordenador.

Madrid, primera sede de EY Europa en robótica

La auditora EY –que ocupa el cuarto puesto por ingresos– ha inaugurado en Madrid su primer Centro de Excelencia de inteligencia artificial y analítica de datos en Europa. Ubicado en la Torre Azca, en él trabajarán 200 ingenieros y dará servicio a clientes de la firma repartidos por todo el mundo.
Se trata de un laboratorio en el que la compañía diseñará nuevas formas de administrar y monetizar la gestión de datos, así como una factoría de soluciones de propiedad intelectual. Albergará también la EY Analytics Academy, que formará a los profesionales de la firma en big data y análisis avanzado. Desplegará una red de alianzas empresariales con otras compañías, universidades y startups. En definitiva, se trata del principal hub de innovación de EY en la región de EMEIA (Europa, Oriente Medio, India y África).

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