Finanzas

Juan Carlos Escotet (Abanca): “Yo di mi aval personal por NCG Banco”

La entidad gallega ganó 333,6 millones en 2016, un 1% más que el año anterior

Santiago de Compostela
El vicepresidente de Abanca, Juan Carlos Escotet (centro); el consejero delegado de la entidad, Francisco Botas (izquierda), y el director financiero, Alberto de Francisco.
El vicepresidente de Abanca, Juan Carlos Escotet (centro); el consejero delegado de la entidad, Francisco Botas (izquierda), y el director financiero, Alberto de Francisco. Efe

Borrón y cuenta nueva. Eso quiso hacer hoy Juan Carlos Escotet, vicepresidente de Abanca, con el proceso de privatización de la entidad rescatada NCG Banco, fruto de la fusión de las cajas de ahorros gallegas. El FROB declaró vencedor de la subasta del banco gallego al extinto Banco Etcheverría, entonces filial española del grupo venezolano Banesco, tras una oferta de 1.003 millones de euros. Después de tres años pilotando los mandos de Abanca, Escotet desveló, en la presentación de resultados, que esa operación de compra contó con el aval de parte de su patrimonio personal. “Yo di mi aval personal y gravé parte de mis bienes para garantizar el pago”, reconoció.

Una vez que la entidad ha terminado de abonar al FROB la totalidad de la deuda, Escotet destacó en una larga respuesta que NCG Banco era un “banco escarallado” con multitud de problemas como las preferentes y las cláusulas suelo. La fusión de las cajas gallegas recibió ayudas públicas por valor de 9.052 millones de euros para garantizar su supervivencia, según los datos del Banco de España. “Era un paciente en terapia intensiva y ahora está en condiciones de correr la maratón de Nueva York. Es un caso de éxito. Me preocupa que se haga populismo con este proceso de privatización”, señaló.

La venta se realizó sin esquema de protección de activos (EPA), como tuvieron la CAM o el Banco de Valencia, aunque sí una serie de condiciones que permitieron al banquero venezolano presentar esta oferta que superaba al resto. Entre esas condiciones, hubo una relativa a las cláusulas suelo. “El FROB se compromete a compensar en un 85% de las cuantías a las que NCG Banco deba hacer frente como consecuencia de la responsabilidad derivada de las reclamaciones relativas a la comercialización de préstamos hipotecarios con la inclusión de cláusulas suelo, concedidos a partir de octubre de 2008”, señala el informe del compraventa de la entidad hecho público por el FROB.

Esto significa que Abanca, tras conocerse la sentencia del Supremo que aplica la retroactividad total a las cláusulas suelo del BBVA, Abanca tendrá que hacerse cargo únicamente del 15% del pago a los clientes afectados. La entidad provisionó 30 millones por este concepto y tiene previsto poner en marcha un mecanismo de devolución. “Estamos diseñando un proceso que sea lo más rápido posible para devolver a todos los que tengan derecho a ello”, dijo Escotet.

Abanca obtuvo un beneficio neto 333,6 millones de euros en 2016, lo que supone un incremento del 1% respecto al beneficio obtenido el año anterior, cuando logró 330 millones. Antes de impuestos, el resultado alcanzó los 358,8 millones. La rentabilidad de la entidad sobre su patrimonio tangible (ROTE) se situó en el 9,7%, una gran mejora respecto al momento en que tomaron los mandos del banco, que era del 0,9%. “El banco se ha ido saneando gracias a la gestión”, presumió. El banco creció en 2016 en cuota de mercado. A nivel estatal, Abanca supone el 2,4% de los depósitos y el 2,1% del crédito. En Galicia gestiona más del 30% del crédito y más del 41% de los depósitos. Los planes para 2017 pasan por continuar con la renovación de las oficinas y la apertura de nuevas sucursales sin caja, de las que ya existen una en Madrid y dos en Galicia.

Evo vuelve a las ganancias

Evo Banco obtuvo un beneficio atribuido de 24 millones de euros en 2016 después de dos años consecutivos de pérdidas, según una nota remitida por el banco. La entidad, que fue segregada en 2013 del grupo NCG (actualmente Abanca) y vendida después al fondo de capital riesgo Apollo, registró una pérdida de 87 millones de euros en 2014 y de 26 millones de euros en 2015. Evo explica que ha conseguido estos resultados “después de completar la primera fase de una estrategia de transformación que ha renovado su estructura tecnológica, comercial y organizativa” y que ha culminado con un crecimiento interanual de un 11,88 % del volumen de negocio, hasta los 5.552 millones de euros. La entidad también elevó en un 11,3% su base de clientes, hasta alcanzar los 936.000 usuarios, tanto en la línea de negocio de banca minorista, que desarrolla a través de EVO Banca Inteligente, como la de financiación al consumo (EVO Finance y AvantCard Ireland).

El banco aumentó casi un 15 % su inversión crediticia.

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